Wednesday, August 02, 2006

Eduardo Galeano

Eduardo Galeano

¿Hasta cuándo?

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Un libanés carga a su hijita después de un bombardeo israelí en Bent Jbail Foto Reuters

Caná se llamaba el lugar donde Jesús convirtió el agua en vino para celebrar el amor humano, y Caná es el nombre del lugar donde el odio humano despedaza más de 30 niños en un largo bombardeo. La guerra sigue, como si nada. Hay quienes dicen que fue un error. ¿Hasta cuándo los horrores se seguirán llamando errores?

Esta guerra, esta carnicería de civiles, se desató a partir del secuestro de un soldado. ¿Hasta cuándo el plagio de un soldado israelí podrá justificar el secuestro de la soberanía palestina? ¿Hasta cuándo el plagio de dos soldados israelíes podrá justificar el secuestro de Líbano entero?

La cacería de judíos fue, durante siglos, deporte preferido de los europeos. En Auschwitz desembocó un antiguo río de espantos, que había atravesado toda Europa. ¿Hasta cuándo seguirán los palestinos y otros árabes pagando crímenes que no cometieron?

Hezbollah no existía cuando Israel arrasó Líbano en sus invasiones anteriores. ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo el cuento del agresor agredido, que practica el terrorismo porque tiene derecho a defenderse del terrorismo? Irak, Afganistán, Palestina, Líbano... ¿Hasta cuándo se podrá seguir exterminando países impunemente?

Las torturas de Abu Ghraib, que han despertado cierto malestar universal, no tienen nada de nuevo para nosotros, los latinoamericanos. Nuestros militares aprendieron esas técnicas de interrogatorio en la Escuela de las Américas, que ahora perdió el nombre, pero no las mañas. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que la tortura se siga legitimando, como hizo la Corte Suprema de Israel, en nombre de la legítima defensa de la patria?

Israel ha desoído 46 recomendaciones de la Asamblea General y de otros organismos de Naciones Unidas. ¿Hasta cuándo el gobierno israelí seguirá ejerciendo el privilegio de ser sordo?

Naciones Unidas recomienda, pero no decide. Cuando decide, la Casa Blanca impide que decida, porque tiene derecho de veto. La Casa Blanca ha vetado, en el Consejo de Seguridad, 40 resoluciones que condenaban a Israel. ¿Hasta cuándo Naciones Unidas seguirán actuando como si fueran otro nombre de Estados Unidos?

Desde que los palestinos fueron desalojados de sus casas y despojados de sus tierras, mucha sangre ha corrido. ¿Hasta cuándo seguirá corriendo la sangre para que la fuerza justifique lo que el derecho niega?

La historia se repite, día tras día, año tras año, y un israelí muere por cada 10 árabes que mueren. ¿Hasta cuándo seguirá valiendo 10 veces más la vida de cada israelí?

En proporción a la población, los 50 mil civiles, en su mayoría mujeres y niños, muertos en Irak, equivalen a 800 mil estadunidenses. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando, como si fuera costumbre, la matanza de iraquíes, en una guerra ciega que ha olvidado sus pretextos? ¿Hasta cuándo seguirá siendo normal que los vivos y los muertos sean de primera, segunda, tercera o cuarta categoría?

Irán está desarrollando energía nuclear. ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo que eso basta para probar que un país es un peligro para la humanidad? A la llamada comunidad internacional no la angustia para nada el hecho de que Israel tenga 250 bombas atómicas, aunque es un país que vive al borde de un ataque de nervios. ¿Quién maneja el peligrosímetro universal? ¿Habrá sido Irán el país que arrojó las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki?

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Bombardeo de artillería israelí contra supuestas posiciones de la milicia del grupo Hezbollah en el poblado libanis de Aita al Shaab Foto Ap

En la era de la globalización, el derecho de presión puede más que el derecho de expresión. Para justificar la ilegal ocupación de tierras palestinas, la guerra se llama paz. Los israelíes son patriotas y los palestinos terroristas, y los terroristas siembran la alarma universal. ¿Hasta cuándo los medios de comunicación seguirán siendo miedos de comunicación?

Esta matanza de ahora, que no es la primera ni será, me temo, la última, ¿ocurre en silencio? ¿Está mudo el mundo? ¿Hasta cuándo seguirán sonando en campana de palo las voces de la indignación?

Estos bombardeos matan niños: más de un tercio de las víctimas y a veces bastante más, como en Caná. Quienes se atreven a denunciarlo son acusados de antisemitismo. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo antisemitas los críticos de los crímenes del terrorismo de Estado? ¿Hasta cuándo aceptaremos esa extorsión? ¿Son antisemitas los judíos horrorizados por lo que se hace en su nombre? ¿Son antisemitas los árabes, tan semitas como los judíos? ¿Acaso no hay voces árabes que defienden la patria palestina y repudian el manicomio fundamentalista?

Los terroristas se parecen entre sí: los terroristas de Estado, respetables hombres de gobierno, y los terroristas privados, que son locos sueltos o locos organizados desde los tiempos de la guerra fría contra el totalitarismo comunista. Y todos actúan en nombre de Dios, así se llame Dios o Alá o Jehová. ¿Hasta cuándo seguiremos ignorando que todos los terrorismos desprecian la vida humana y que todos se alimentan mutuamente? ¿No es evidente que en esta guerra entre Israel y Hezbollah son civiles, libaneses, palestinos, israelíes, quienes ponen los muertos? ¿No es evidente que las guerras de Afganistán y de Irak y las invasiones de Gaza y del Líbano son incubadoras del odio, que fabrican fanáticos en serie?

Somos la única especie animal especializada en exterminio mutuo. Destinamos 2 mil 500 millones de dólares, cada día, a los gastos militares. La miseria y la guerra son hijas del mismo papá: como algunos dioses crueles, come a los vivos y a los muertos. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que este mundo enamorado de la muerte es nuestro único mundo posible?

Tuesday, August 01, 2006

San Salvador Atenco: Pronunciamiento de la Red Mexicana de Constructores de Paz

México, D. F., a 11 de mayo de 2006

San Salvador Atenco: Pronunciamiento de la Red Mexicana de Constructores de Paz.

Las organizaciones y personas que conformamos la Red Mexicana de Constructores de Paz, indignados por la represión en San Salvador Atenco; Estado de México, hacemos el siguiente pronunciamiento:

Como organizaciones y personas que trabajamos por la construcción de una cultura de paz en México, rechazamos el uso de la violencia en la resolución de los conflictos sociales.

Consideramos que el uso de la fuerza policíaca en Atenco fue desmedida y es un claro abuso de poder por parte del Estado, donde se cometieron violaciones graves a los derechos humanos en contra de población civil como la tortura y la desaparición forzada. Rechazamos la utilización de todas las formas de tortura y vejaciones utilizadas por parte de la policía y de manera grave la violencia sexual y de género sobre las mujeres detenidas.

Es responsabilidad de las autoridades municipales, estatales y federales los daños físicos, psicológicos y morales que han sufrido las personas que han sido vejadas en este proceso.

Nos preocupa el patrón por parte de las autoridades federales y de algunos estados del país, ayudado por algunos medios de comunicación, para criminalizar movimientos sociales, con sus líderes, a defensores de derechos humanos y opositores de izquierda, así como de generar un clima de miedo y manipulación social que se incline por la “mano dura” y el uso de la fuerza. Prueba de ello son los juicios que algunas autoridades atribuyen a miembros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra o de la Otra Campaña como “células subversivas” o “desestabilizadores del orden social”.

Es importante mencionar que no sólo se hallan presos pobladores de Atenco ni del Frente de los Pueblos por la Defensa de la Tierra, sino que son también activistas sociales, defensores de derechos humanos de muchas organizaciones sociales y civiles.

Los riesgos de no privilegiar el diálogo y la negociación como vías en la resolución de los conflictos sociales son:

  • Que la vía violenta y el uso de la fuerza se conviertan en un medio para saldar las diferencias donde el que tiene el mayor poder es el que impone su solución.
  • La radicalización de las posturas de los actores políticos y sociales que dificulten el diálogo y los medios de solución pacíficas.
  • La multiplicación de los focos rojos en la conflictividad del país y con ello, el desgaste y rompimiento del tejido social.

Para avanzar en la implementación de mecanismos que lleven a la solución de largo plazo del conflicto, nos solidarizamos con todas aquellas personas que demandan:

    • La presentación de personas desaparecidas,
    • La Libertad inmediata de todas las personas presas en el operativo del día 4 de mayo en Atenco,
    • Cancelación de órdenes de aprehensión que quedan por ejecutarse
    • Investigación de las violaciones a los derechos humanos
    • El resarcimiento del daño a las víctimas conforme a derecho.

Es urgente que la actuación de las autoridades basada en los principios democráticos de libertad y justicia, en un respeto y observancia de los derechos humanos, privilegiando el diálogo, la negociación y las vías pacíficas para la resolución de los conflictos sociales.

Atentamente:

Red Mexicana de Constructores de Paz: Servicios y Asesoría para la Paz, Servicio Internacional para la Paz, Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Mujeres para el Diálogo, Jóvenes en Resistencia Alternativa, Comisión Intercongregacional de Justicia Paz y Vida, PROPAZ, SICSAL – México, Centro de Derechos Humanos “Fray Bartolomé de las Casas”, Desarrollo Social para los Mexicanos Indígenas, Consejo indígena Popular de Oaxaca “Ricardo Flores Magón”, Comisión de Apoyo a la Unidad y Reconciliación Comunitaria, Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad, Víctor Hugo García Zapata, Rocío Eslava, Rafael Reygadas Robles Gil, Rossana Ramírez Dagio, María Luisa Moncayo, Eréndira Cruz Villegas.

Palabras del Delegado Zero en Atenco 23 de Julio del 2006 *

Compañeros, compañeras: buenas tardes.

Gracias a los compañeros y compañeras del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra que nos invitaron. Nosotros queremos platicar especialmente con los compañeros y compañeras ejidatarios. O sea, no vamos a usar palabra dura. Vamos a hablar como hablamos de por sí nosotros los zapatistas. Y les voy a contar una historia que es la historia de nosotros. Y ustedes van a ver que muchas partes de esa historia es también la historia de ustedes como campesinos, como indígenas y también como organización que lucha. Y como pequeños comerciantes, porque también tenemos en los zapatistas, pequeños comerciantes como los compañeros de “La Pulga”, que estuvimos allá la otra vez.

Miren compañeros, nosotros como zapatistas vemos que las cosas pasan y hay dos formas de que las cuentan. O sea que nos cuentan la historia de una forma, y a veces nos cuentan la historia de otra forma. Entonces siempre que nos cuentan la historia de México, pues parece que hay un chingo de gente, y hay uno que es el que manda, y ese es el que lleva la dirección, y entonces, se gana o se pierde. Y nosotros como pueblos indios decimos, pues es que eso no es cierto. Cuando la lucha se da y es para beneficio de la gente de abajo, no empieza con mucha gente. No es cierto. Las luchas de abajo no empiezan cuando se junta un millón de gente, y alguien les dice: ¡vamos a hacer esto! y todos aplauden y gritan y todo eso. Porque ustedes ven, por ejemplo, que si llega el Sub Marcos, o si llega el EZLN, o la Comandanta Esther, o cuando llegaba Ramona, pues se juntaba un chingo de gente, y ¡Ora viva el EZLN! Pero, así no empezó. Tampoco el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, ni la lucha campesina empieza con un chingo de gente. Empieza con poquitos. Así empiezan las luchas de abajo. Las luchas de arriba sí empiezan con mucha gente, y al final no les queda nada. Y las luchas de abajo empiezan con pocos, y son precisamente esos pocos los que consiguen para la gente de abajo más cosas.

Hay dos partes en la historia de nosotros: La parte de los que llegamos a la montaña, de los guerrilleros, y la parte de los pueblos. No empezó igual. Estaban los pueblos indígenas de Chiapas… Nosotros somos de Chiapas que está… vean el mapa ahí los niños, hasta la mera orilla, abajo. Nadie se acuerda, a veces se confunden, piensan que es Guatemala o que es otro país. Pero no, es México. Ahí la gente pues estaba bien jodida compañeros, pero peor los indígenas. Porque los indígenas estaban jodidos como campesinos, pero también como indígenas. ¿Qué quiere decir esto? A lo mejor muchos de ustedes lo saben. Es que la gente te desprecia porque eres pobre. Pero, también porque eres prieto, también porque eres chaparro, también porque eres gordito, también porque no hablas bien el español, o no hablas español. Nuestra gente la mayoría no habla español. Nuestros comandantes, los que dirigen, las comandantas también, la mayoría no habla castilla. Nunca fue a la escuela. No sabe leer ni escribir. Y son los que están dirigiendo nuestra organización. Pero, no empezó así. Empezó con todo este dolor, esta rabia y esta indignación. Entonces, resulta que alguien decía: “Bueno, pues dicen los de allá arriba, o dice el cura: ‘es que si trabajas vas a conseguir dinero y un día vas a ser rico’. Pero siempre voy a ser moreno, siempre voy a ser indígena, eso cómo me lo quito”. Entonces, en mucha gente le ponían la vergüenza de ser como es.

Y hay una historia muy triste, de una muchacha que era morena, que tanto la burlaban porque era india… —ustedes a lo mejor lo saben, yo creo que sí— ¿A poco no era un insulto decir pinche indio, pinche india pata rajada? Era un insulto, pues. Y entonces esta mujer tenía tanta vergüenza, que se pinta con cal la piel, para que se le blanquee. Pues se le quema. Ustedes saben, si le cae cal, se quema. Entonces, cuando le pregunta su familia: —Oye ¿qué te pasó? —No pues que quise ser blanca, porque si soy morena me desprecian y me humillan.

Así está la historia, desde hace 500 años. Hace 500 años no importa que color eres, porque todos estamos prietos, pues. Pero, tras que llegan los españoles, que además llegó que eran blancos. Y entonces, esos traían el dominio y dominan a los indígenas, que son morenos, y entonces parece que el color es el que manda. Parece que ser moreno es ser pobre, y ser blanco es ser rico. Ya vimos que no es cierto. Que hay blancos que están bien jodidos, y hay morenos que son unos hijos de la chingada, que están allá arriba ganando un chingo de dinero ¿no? Podemos ver, pues. Y aunque se ponen bien trajeados y todo, pues son prietos. Ni modo, dónde se van a pintar, pues. Y hay güeros que no cobran por ser güeros. Llegó así su color de su piel y ni modo, pero están igual de jodidos que cualquiera ¿no?

Pero allá en Chiapas el ser indígena era lo peor del mundo. Antes, estoy hablando de hace 22 años. Y entonces, llegamos un grupo de compañeros y compañeras que vamos a hacer la revolución y nosotros nos vamos a alzar en armas y, entonces, todo el pueblo nos va a seguir. Entonces, nos vamos a la montaña, pero nadie nos hace caso. Ahí no crean que hay cámaras, ni hay micrófonos, ni se junta la gente. Éramos seis, compañeros y compañeras. Ahí estamos batallando con la diarrea, la calentura. Estamos comiendo culebra, tlacuache, lo que encontramos pues para comer. Pero estamos pensando que un día va a llegar que vamos a poder hablar con nuestro pueblo y organizarlo.

Y en los pueblos zapatistas —que todavía no son zapatistas— está esto de que como campesinos los chinga el coyote. Allá le decimos coyote, no se aquí como le dicen al intermediario. También coyote. Ustedes tienen su cosecha como campesinos, y no van y la venden al precio que les costó para poder vivir, sino que hay un coyote, un intermediario, que les dice: —No, yo te pago tanto—. Y él la lleva a la central de abastos y ahí la vende. Si quieren vender por su propia cuenta no los dejan. Dice el gobierno: —No, tú eres comerciante informal, de la calle. No tienes derecho, no puedes ponerte en la calle—. Por eso están chingando a los compañeros del “Belisario Domínguez”, o a los compañeros de “La Pulga”. Dicen: —no ni madres, aquí esos son puestitos, esos no sirven—.
Entonces, fíjense lo que pasaba allá. Allá nosotros no tenemos nada. Sembrábamos maíz, frijol, tal vez un poco de calabacita y café. El café era el que vendíamos para poder tener la paga, el dinero. Por si alguien se enferma, para comprar calzones, medio fondo, prensa pelo, porta pechos, cosas pues de la ropa que se necesitan. Pero, no hay carreteras, sólo hay una carretera que entra, y los pueblos hay que caminar dos tres días. Entonces, como muchos pueblos campesinos, pues cuando hay que hacer la cosecha se junta la familia. No es que va uno solo, sino que va la mujer, el marido, los hijos. Aunque están chiquitos ¡Órale! Vamos a cortar el café y a prepararlo, a secarlo. Entonces, están todos trabajando. Juntan el café, lo ponen en unos costales que les dicen costales pergamino. Pesan como 50-60 kilos cada uno. Entonces, el que tiene bestia pues en la bestia, y el que no pues él es la bestia, en el lomo. Entonces, empiezan a arrear el café, 2-3 días de camino hasta donde llega el carro. Ya en la carretera, le pagan al chofer un poco de dinero para que los lleve a la cabecera municipal. En la cabecera municipal van a ir a tratar de vender su café a buen precio. Digamos un ejemplo, está pagando a 10 pesos el kilo de café. Pero ahí, a la entrada nada más, está el coyote. Uno no sabe castilla, no habla español. Lo para el coyote y le dice: —yo soy el gobierno, yo te voy a comprar tu café.

Pues el compañero, la compañera, no muy entiende porque no entiende español. Se baja y dice: —¿Cuánto traes? Vamos a pesarlo.
Y lo pesa y dice: —No pues no trae 50 kilos, trae 40 kilos nada más.
Y el compañero está viendo que está haciendo trampa porque él lo pesó. Sabe que pesa 50. Entonces, quiere alegar, pero alega en lengua. No le entienden o no le hacen caso.
El coyote le dice: —bueno, está bien, te voy a pagar 3 pesos el kilo.
El compañero con un poco de español dice: —10 pesos.
Dice: —no, 3 pesos, si no quieres, llévatelo.
Entonces, el compa dice: —puta, a poco me voy a regresar y luego lo voy a cargar y ¿qué voy a hacer con mi café ahí en mi casa? yo no me lo voy a tomar, es mucho. Y ¿qué le voy a decir a mi familia de que fui, llevé el café y ahora no tengo nada?… Ta bueno, dame los 3 pesos.

Te chingó. Y con esos 3 pesos llega en su idea de que está muy triste, esos 3 pesos por kilo, junta 150 o 200 pesos, y a la cantina, a tomarse trago. Y llega de regreso otra vez a su casa, después de muchos días, sin café y sin dinero.
—¿Qué te pasó viejo?
—No, pues pinche coyote me agarró…
—¿Y luego?
—Me lo tomé porque entró mucha tristeza en mi alma, y para curarme me eché el trago…

“Posh” le dicen allá, porque bromean los compañeros. Posh quiere decir en tzeltal medicina. Entonces, para no decir claro que están tomando trago, dicen es que fui a tomar la medicina. Y está echando puras cerveza ¿no?

Entonces está así esa historia. Si se enferman, compañeros, con trabajo hacen los tres días de camino, agarran el carro, llegan a la clínica del gobierno y no los reciben porque son indios. O les dan nada más una pastillita. Entonces, tanto gasto para salir, para que no te atiendan… Entonces la gente empieza a decir: no pues de balde voy a salir. Bueno, así está pues la historia. Y que lo burlan porque son indios, los explotan. Están los finqueros, que son como los terratenientes que obligan a la gente que se pone a trabajar ahí. Hay una finca ahí, que ya luego les quitamos a los ricos cuando nos alzamos en armas, donde les pagaban dos pesos al día por trabajar. Y no podían quedar ahí; estaba el finquero y ellos tenían que irse a su pueblo a vivir y cada día llegar a trabajar a las seis de la mañana y acababan a las seis de la tarde, doce horas de trabajo, por dos pesos al día.

Y así está la historia muy triste. Y una vez, estamos nosotros ahí en la montaña, como guerrilleros, y topamos a un compañero, que es como de la edad de los compañeros éstos. Antonio se llamaba, el viejo Antonio le decimos nosotros. Y pues nosotros no hay Ejército Zapatista, no se conoce, estamos escondidos.

Y entonces, él me dice: —¿Y tú quién eres?
Y yo le dije: —Soy ingeniero de Pemex, estoy viendo a ver si hay petróleo. ¿Y tú quién eres? — le digo yo—.
—Yo ando de cacería.

Pero los dos claro nos dimos cuenta que estamos echando mentiras. Él sabe que yo no soy ingeniero, y yo se que él no está de cacería. Entonces, ahí pues como que nos desconfiamos, porque ya ves cuando primero conoces a alguien como que no le tienes confianza. O sea como que le estás tomando la medida, a ver qué va a decir, cómo es su pensamiento. Nosotros decimos, falta ver cómo es el corazón de la gente. Lo tienes que conocer primero.

Pero, nos sentamos a platicar. Y él empezó a contar esto que les digo: cómo era la vida en los pueblos. Y yo le empecé a decir:

—¿Sabes qué? nosotros no somos de Pemex, en realidad nosotros somos guerrilleros del EZLN.
Y ya le empezamos a contar de Zapata, y de que hay que luchar, y que la tierra es de quien la trabaja y todo eso. Y ya nos empezamos a conocer y entonces él dice:

—Vamos a hablar con otros compañeros y compañeras. Pero no hables como hablas tú — dice — porque usas palabra muy dura, no te entendemos.

Nosotros decimos que el Estado, y que la crisis, y que la coyuntura y no sé qué tanto. Y él dice:

—¡Puta… eso no te va a entender nadie, pues! La gente es sencilla, entiende palabra sencilla y, además, tienes que aprender a hablar como nosotros, o sea tienes que aprender a hablar en la lengua maya, que es nuestra lengua.

Pues ni modo, se chingó Roma, y a aprender. Entonces ahí nosotros dijimos: bueno, pues ni modo tenemos que aprender. En lugar de que vamos a dirigir y a dar orden, o que vamos a enseñar, pues salió chueco. Ahora tenemos que aprender y tenemos que obedecer. Y también, tenemos que este compañero, en lugar de regañarnos, nos empezó a enseñar. Y ya, empezamos a llegar a los pueblos, pero muy poquito. Llegaban y se tenían que esconder, porque decían que nosotros éramos roba vacas. O sea que éramos maleantes, malosos. Teníamos que llegar de noche, a escondidas. Y reunirnos en una champita, en una casita, y ahí platicábamos. Cómo está la vida, cómo está la lucha, qué tenemos que hacer para organizarnos. Y entonces, el Ejército Zapatista crece. Éramos seis, y ya éramos doce. Había seis compañeros en los pueblos que nos ayudaban, y a escondidas nos llevaban tortilla, nos llevaban un poco de frijol, panela. Panela allá es como aquí el piloncillo. Lo hacen con la caña de azúcar y con eso endulzábamos el café, porque no hay azúcar.

Entonces, esos pocos compañeros se reunían y nos reuníamos en la montaña, a escondidas de todos. Y entonces, yo les decía:

—No, miren, van a ver que va a llegar un día en que un chingo de gente nos va a apoyar.
Y entonces, éstos se me quedaban viendo como diciendo: “¡puta, pues ya le hizo daño la panela! porque está loco, porque somos doce. Aquí estamos y dice que va a haber un momento en que seamos miles y miles”. Dicen:

—No pus ya el capitán —yo era capitán no era subcomandante—, no pues ya el capitán de plano ya lo picó la culebra y le hizo daño en la cabeza, porque ya está viendo cosas que no son —me decían

—. No, pus si ni siquiera la gente aquí que está también jodida nos apoya.
—No, pero va a llegar el día. Vamos a explicar, vamos a hablar.
Bueno, empiezan estos compañeros a hablar con otros y luego ya entra un pueblo completo. Y luego otro pueblo. Porque ahí, se empiezan a hablar entre familia. O sea, el señor le dice a la señora:

—Oye vieja, fíjate cómo está esto ¿qué estás pensando?
Y ya la señora le dice:
—Pus ‘ta bueno, a ver si dejas la borrachera y las pendejadas que estás haciendo para que te pongas a hacer algo de provecho.

Y luego al rato el tío, el primo, y entonces por la familia se empieza a crecer. Y luego ya hay un pueblo, y luego ese le habla a otro de otro pueblo. Y empieza a crecer, y al rato pues ya hay un buen tanto de pueblos.

Y entonces, estamos en una reunión y decimos:
—Bueno, ¿por qué luchamos? —pregunté yo, que era la plática que iba a dar—. ¿Por qué luchamos?

Pero, yo pensando que yo voy a contestar. Pero que no me dejan contestar. Y dicen:
—Nosotros luchamos porque nadie nos mande, porque nadie nos diga qué tenemos que hacer. Porque nadie viva a costa de nosotros, a costa de nuestro sufrimiento.

Y empiezan a decir así con su propia palabra. Y yo, el papel que traía, pues lo tiré, porque era pura palabra así dura. Y ellos lo estaban explicando mero como lo están viviendo. Entonces, nosotros decimos que al pueblo no le puedes explicar que está jodido, él sabe que está jodido. Y lo explica mejor que cualquiera. Y como lo explicaban en su propia palabra, con su propio modo, pues otros más entendían y otros más, y otros más, y otros más.

Entonces, nosotros les preguntamos:
—Bueno, ¿cuál es el problema aquí?
—Bueno —dicen—, oye Capitán pues la problema… (porque así usan la lengua; cuando termina con “a” dicen que es la, y cuando tiene “s” es plural. Entonces decían que yo no era Marcos, porque quiere decir que hay muchos. Es Marco sólo uno, pues. Y cuando es “a”, como mapa y problema, es la problema, la mapa) la problema que tenemos aquí es que nos quiere desalojar el gobierno.
—¿Cómo?

—Sí, es que quiere que estas tierras, que es la Selva Lacandona, que no podemos vivir aquí. Y además los finqueros tienen guardias blancas —o sea paramilitares—. Entonces cuando nos organizamos para protestar, llegan los pistoleros. (Así como en las películas de los Almada, que llegan los pistoleros y ¡órale, jijos de la chingada! Así allá, pero no era película, era de verdad). Entonces, pus nosotros queremos aprender a usar las armas para defendernos, para que no nos van a chingar.

—¡Órale, empezamos pues!

Y primero, pues están los jóvenes aprendiendo a ser milicianos. Luego, los viejitos dicen “yo también quiero aprender”. Y les decíamos, oiga pero usted ya nomás está más p’allá que p’acá. “No, ni madre, yo también quiero aprender”. Y al rato la ñora llega con el niño, así terciado, en el reboso meten al chamaco como si fuera un costal. Y ahí llegan y agarran un palo… “Yo también quiero aprender”. Y al rato, todos, hasta los chuchos, los perros, están haciendo sus ejercicios para aprender, para pelear, para defenderse de los ricos. Pero ahí nadie se está dando cuenta compañeros. Como ahí no llega nada, todo eso está pasando, pero ya es un pueblo, ya es otro, ya es un chingo de pueblos y nadie mira qué está pasando. Porque todos están viendo la televisión; todos están viendo que si Salinas de Gortari, que qué chingón es, y no sé qué madre. Y allá pues nadie se acuerda. Entonces empieza a crecer más y más el EZLN con puros pueblos. Pero todavía no hace nada, todavía no se da a conocer.

Y entonces, hay unas elecciones ahí en Chiapas. Y entonces, ahí gana el PRI, con 110 por ciento de los votos. O sea tuvo más votos que la gente que había ahí. Pero no les dio vergüenza. Dijeron “¡pues ya ganamos! ¡Ay, se nos pasó la mano! Pero, ni modo ¿no?” Entonces, todos dicen: “no, en Chiapas la gente está bien jodida, pero ahí no va a pasar nada. Siempre gana el PRI, ahí la gente es muy pendeja —decían—, porque el PRI los tiene jodidos y votan por el PRI”. Pero nadie iba a ver qué es lo que hacían. Yo les voy a contar qué es lo que hacían. ¿Acaso van las cajas para los pueblos, para llenarlas? Se juntan en el palacio municipal y a los maestros les dicen: “una torta y un refresco al que se ponga aquí a llenar las boletas”. Y ya llegaban los maestros y están tomando torta y un refresco, pero teporocho. O sea al refresco le echaban alcohol. Y están contentos tomando la coca, el orange. Pero, tras que tiene trago. Entonces, se ponen a llenar las boletas, y como ya están medio pedos, pus se les pasa la cuenta y llenan de más.

Pero en las comunidades nadie sabe quién es presidente de la República, quién es gobernador, quién es presidente municipal. Nadie sabe nada, porque nadie llega allá. Nada más llegan los coyotes, a comprar el ganado y el café, y se van. Y nadie llega, no llega el gobierno ni nadie. ¿Quién sí llegaba? La Iglesia. Llegaban los curas, que sí están luchando con el pueblo, y hablaban de que hay que organizarse, pero organizarse así para pedir proyectos. Y entonces, se organiza un grupo de indígenas y piden proyectos. Hacen lo que hacen todos los campesinos en el país: mandan comisión, que vaya a Reforma Agraria, para que den los papeles. Que vaya a Seguridad para que le den dinero para los proyectos. Y ahí están, vuelta y vuelta, compañeros. A lo mejor ustedes conocen esa historia; no los reciben los del gobierno. Les dicen: “date otra vuelta”, o les reciben el papel pero no les contestan. Y una y otra vez. La gente empieza a decir: “no pues es que el gobierno no da. Pero, además, se burla de nosotros porque somos indios”. Porque ellos ven que llega alguien trajeado, con su saco y su corbata, y rápido el gobierno lo pasa. Pero llegan ellos así con huaraches, o descalzos o bota de hule —que es lo que se usa allá—, y ni lo reciben. Ni siquiera lo dejan pasar, aunque está lloviendo —allá llueve mucho en estos meses—, ahí lo tienen en la calle esperando, y no lo reciben. Dos, tres días y no lo reciben. Cuando lo reciben, dicen: “bueno, pus ahí lo voy a ver, date otra vuelta dentro de un mes”. Y ahí va otra vez el compañero de regreso de la comisión, con las manos vacías.

Entonces, esos compañeros empiezan a platicar, y dicen:
—No, pues ese no es camino. Los de allá arriba no nos oyen. No nos hacen caso, nada más cuando nos quieren chingar.
Entonces, otros compañeros que sí saben de zapatistas, les dicen:
—Éntrate en la lucha.

Para esto, pues, ya están creciendo más y más. Pero los que antes pensaban que se podía pidiéndole al gobierno ya se empiezan a convencer que no, que no se puede. De ahí lo que pasa es que de pronto entran dos compañeras indígenas al EZLN, como insurgentas, como guerrilleras. Pero son compañeras indígenas. Entonces, cuando vamos a un pueblo a dar plática, las otras mujeres se dan cuenta y empieza la bulla —ya ven cómo se ponen a hablar, de por sí ¿verdad? cuando están mal hablando de los hombres—. Dicen: “bueno ¿por qué hay mujeres, y tienen arma?” Se supone que allá las mujeres nada… El petate y el metate bien calientes. O sea sólo sirven para hacer de comer y para hacer niños, y ya. No la tomaban en cuenta. Incluso, si tú te quieres casar con una muchacha ¿acaso le vas a enamorar? Vas y te arreglas con el papá y le dices: “¿cuánto?, porque yo quiero a tu hija”. Y entonces, la muchacha sólo conocía a su marido ya mero en la noche, cuando pasa lo que pasa. Yo ya no me acuerdo, porque ya estoy muy viejo, pero algo pasa en ese momento. Porque luego salen muy contentos los dos, ya no me acuerdo qué. Y luego ya se pasan las noches peleando, después de esa primera noche. Pero, en esa noche no pelean, o sí, pero de otra forma.

Bueno, entonces lo que está pasando es que están todas las comunidades jodidas. Pero, dentro de esas comunidades, las mujeres están todavía más jodidas. Porque como quiera el varón es el que sale a comisión, o sale a vender. Y la mujer pues no conoce ni la cabecera municipal donde vive. O sea, conoce su pueblo y tal vez un pueblo cercano. Los pueblos son chiquitos allá. Los pueblos nuestros son como de 40 o 50 familias. Son 40 o 50 casitas. Hay una iglesia, una ermita le dicen, que es donde van a rezar los domingos. Y una cancha de básquetbol, porque les gusta mucho el básquetbol. ¿Acaso les gustaba el fútbol? el fútbol lo metimos nosotros; era puro básquetbol. Y esa cancha de básquetbol pues no tenía tablero ni aro. O sea no se podía jugar básquetbol, pero el gobierno había dicho que ahí hay una cancha de básquetbol, y había salido el presidente en la televisión diciendo: “En Chiapas, hemos hecho mil canchas de básquetbol” ¿Y cuál? el tablero era uno que decía cocacola. Y el aro nunca llegó, entonces, nomás estaba el tablero. Y entonces los compas hacían con bejuco, con ramas, un aro, y lo ponían y con ese jugaban básquetbol. Con una pelota de plástico que no era de básquetbol. Así pues, está jodido.

Entonces, las mujeres están hechas a un lado. No hay escuela, aunque el gobierno dice que hay escuela. Y los niños y niñas, desde que están chiquitos, ya en cuanto levantan un poco del suelo, tienen que chambear. Hay que ir por la leña, hay que moler el maíz, hay que ir a tapiscar, hay que ir a cortar el café; y así crecen. Allá no había niñez. O sea los niños a los 6, 7, 8 años a chambear, y antes pus a juntar lombrices. Entonces, las mujeres del pueblo, las mujeres grandes ya de edad, empiezan a ver que hay mujeres también en el EZLN. Y que además mandan, porque ven que da una orden y los hombres que es su tropa la obedecen. Y dicen:

—¡En la madre! A mí no me obedecen ni mis hijos. Y ésta es una chamaquita, y yo que ya soy de juicio —así dicen, cuando alguien ya tiene edad es de juicio—, no me obedecen ni las gallinas.
Entonces empiezan a hablar aparte con las compañeras. Y empiezan a preguntar:
—Oye, ¿tú por qué estás ahí?
Y entonces, empiezan a contar la historia de todas ellas:
—Yo en mi pueblo, ¿qué iba a hacer? Me iban a obligar a que me casara. Me iba a tocar un marido borracho, me iban a pegar, nunca iba a aprender nada. Entonces, mejor le dije a mi papa: “Yo me quiero ir allá con los compañeros”.
No decían ni insurgentes, ni zapatistas, decían me voy con los compañeros.
—Y, ¿cómo te va, está mucho la chinga?
—No pues yo aquí me enseñan a leer y a escribir. Me enseñan pues algo de la medicina. Y si hago bien los trabajos, pues me toca ser mando. Y aquí no importa si eres hombre o mujer.
No es cierto, sí importa, en la noche importa mucho. Pero, en el día no importa pues. Y dicen:
—Pero ¿cómo está aquí?
—No pues es que aquí también los hombres tienen que cocinar.
—¡Órale! —dicen las señoras—. ¿A poco también los machetes tienen que cocinar (no los machetes de Atenco, los machetes los machos, los hombres pues). A poco se ponen a tortear y a hacer el fogón? Y dicen:
—Sí.
—Y ¿por qué?
—Pues porque es orden ¿acaso es su gusto? O sea, no lo hacen porque quieren, sino porque los obligan, porque tiene que ser parejo.
—Pero a la hora de la cacería y eso ¿sólo van los hombres?
—No, también las mujeres.

Entonces, se empiezan a dar cuenta que hay otras cosas. Y empiezan a decir: “nosotros queremos que así tiene que ser también aquí abajo”. Y entonces, empiezan a pelear con el marido, pero ya no porque le está viendo las nalgas a la vecina, sino empiezan a pelear porque dicen: “bueno, ¿y yo por qué no participo en la asamblea?” Entonces empiezan a hacer bulla y a hacer desmadre y hasta que consiguen que sí, que en la asamblea ya pueden ir y pueden participar. Y ya se empieza a ver que en las asambleas —ora sí, no sé porqué, pporque desde nuestra madre Eva tenemos ese problema, pero resulta que las mujeres tienen más juicio en las propuestas—, entonces, cuando hay un problema —una problema pues— las compañeras son las que dicen: “no, pues vamos a buscarle” y ya todos dicen: “¡Ah pues sí, es por este lado donde hay que hacer!”

Entonces empieza a crecer una organización adentro. Pero ahí tienen ustedes compañeros que llega la desgracia de que llega este cabrón de Salinas de Gortari y hace su trampa —su fraude así como el que hizo ahorita Calderón—, y entonces se mete en la presidencia y dice: “Se acabó la tierra, ya no hay reparto agrario y vamos a cambiar el artículo 27 —que es el que dice lo de la tierra— para que ahora sí se puede vender y comprar la tierra”. Antes no se podía. La tierra ejidal o la tierra comunal no se puede vender ni comprar, está jodida o está buena, pero esa es tu tierra, nadie te la puede quitar; aunque tú digas: “es que la quiero vender”. No puedes, está prohibido.

Y entonces Salinas de Gortari dice: “No, ya se va a poder, porque los campesinos en México son libres, entonces tienen que ser también libre de vender o comprar tierra”. Y empieza a echar su mentira compañeros, porque empieza a decir: “es que un campesino que ahorita tiene 20 hectáreas —que es su dotación ejidal—, como ahora ya está libre puede comprar otras 20 y va a tener 40”. Entonces le empieza a decir a los ejidatarios: “ya vas a poder ser pequeño propietario, ranchero, y si juntas tu dinerito vas a juntar mil hectáreas, vas a ser terrateniente”. Pero no dice que también se puede vender.

Entonces, lo que empieza a hacer el gobierno es que empieza a presionar a los campesinos para que vendan la tierra porque ya es legal, antes era ilegal. Pero los compañeros allá nuestros no tenían tierra; ahora sí que los niños empiezan a crecer, se hacen jóvenes y ya no hay tierra porque van a Reforma Agraria y les dicen: “no, ya no hay tierra”.

Pero nosotros estamos viendo que ahí está la tierra, la buena tierra, la tienen los finqueros, miles de hectáreas, mientras los pueblos están batallando con 20 hectáreas. Ustedes los que son ejidatarios… Yo el otro día que vine, la primera vez, me enseñaron la tierra; puro plan decimos nosotros, está plano pues. A nosotros nos habían dado el puro cerro, así empinado y pura piedra, entonces olvídate que el tractor, olvídate siquiera que el arado, con una pinche vara que le decimos la coa haces un hoyo y pones el maíz, y así va. Entonces, cuando ves las milpas allá, las ves tendidas en el cerro y bien chuecas, es así porque según como va la piedra así te vas moviendo. Y ¿qué maíz se va a dar entre la piedra? bien poquito se da. Una hectárea: media tonelada de maíz y te fue bien. Y sólo una vez al año, no puedes hacer torna milpa, que es que siembres dos veces al año. Pero nosotros estamos viendo que la aplanada, donde está la buena tierra y donde hay agua, es del finquero y el gobierno está diciendo “ya no hay tierra” y yo estoy viendo pues si ahí está la tierra. Y ¿cómo es posible que mucha tierra la tenga nada más uno y nosotros, que somos un chingo, tenemos poca tierra y mala? Entonces empiezan —así como cuando tienen lombrices en la cola que le empieza a hacer a uno así—en el pueblo a decir: “no pues es que eso no está bueno y no está bueno”.

—No pero es que los gobiernos son muy poderosos y no podemos protestar, no pues vamos a sacar comisión.
—No, eso ya lo probamos muchos años, de balde vamos a ir a gastar el dinero a Tuxtla si el pinche gobierno no nos va a recibir…

Pues como quiera ahí se aguantan ¿no? con la pobreza ¿no?
Pero entonces viene una desgracia, de que empieza a haber muchas enfermedades de niños y como no hay la paga, no hay dinero porque el café no se paga bien y en las ciudades no atienden a los indios, entonces muchos niños se empiezan a morir, muchos, como si fuera una guerra, miles. Entonces, ahí el niño no llegaba a los 5 años. Desde que nació hasta los 4 años se muere: de diarrea, de calentura, de quién sabe qué, porque ni siquiera había quien nos dijera de qué tenía la enfermedad…

Y pues uno dice que la gente dice: “pues ni modo, Dios lo dijo, es su voluntad de Dios”. Pero las compañeras dijeron:
—¡Ni madres, qué voluntad de Dios! La voluntad de Dios no es que nos muramos los pobres; la voluntad de Dios es que vamos a vivir bien.
Y empiezan a presionar, dicen:
—No, es que tenemos que hacer algo. No podemos estar pariendo hijos para que se mueran. Nosotros estamos orgullosos de ser indígenas, queremos ser indígenas y estamos construyendo esto para que la gente viva bien.

Y entonces empieza a hacerse la bulla de que ya hay que hacer algo y entonces ya nos llaman a nosotros, o sea al EZLN, a los insurgentes y nos dicen:
—¡Llegó la hora, tenemos que hacer algo.

Entonces yo ya les digo:
—No, no chinguen, la correlación de fuerzas no nos favorece, porque está Salinas, todos lo quieren mucho —ahorita ya nadie se acuerda pero en esa época decían que Salinas era lo más chingón del mundo—, el ejército está muy poderoso y ya las revoluciones en el mundo se desmayaron. No, nos van a chingar.

Y entonces ya me dicen:
—No, pues es que esa no es la problema, la problema es que si no hacemos algo, de por sí nos van a chingar pero nadie se va a dar cuenta y además lo que estamos pidiendo es justo, ¿acaso le queremos quitar a otro? Esta es nuestra tierra y la merecemos, éste es nuestro color y estamos orgullosos, ésta es nuestra lengua y estamos orgullosos y es nuestra cultura. Entonces, ni modo, a ver cómo le haces pero tenemos que pelear.

Y empezamos a organizarnos y empezamos pues el 1 de enero de 94. Ya esa parte ustedes ya la conocen ¿no? Pero esta otra parte de cómo empezó, no. No la conocían. Y empezó de por sí como empezaron ustedes compañeros. Ustedes saben que cuando se hizo el movimiento de hace 4 años, que entraron todos los pueblos, no se tocó la campana y rápido llegaron todos los pueblos. Empezó antes, con un pequeño grupo que se reunió y empezó a ver el problema, se enteraron y luego ese habló con otro y con otro y entonces ya creció el movimiento y, entonces sí, ya pudieron derrotar al mal gobierno.

Según nosotros en los últimos gobiernos hay tres cosas que han chingado al gobierno. Al gobierno de Salinas lo chingó el EZLN; al gobierno de Zedillo lo chingó la huelga estudiantil de la UNAM y al gobierno de Fox lo chingó el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra. O sea, esos grandes gobiernos tuvieron tres derrotas, que no se hace bulla —porque así son los malos gobiernos, o sea, que no van a contar esa historia—, pero si nosotros contamos la historia de los tres últimos gobiernos, por abajo, vamos a encontrar: EZLN, movimiento estudiantil, Atenco. Esa es la verdad. Pero, en cambio, si nos cuentan la historia en la escuela va a decir: fue Salinas, Zedillo, Fox.

Y es esto que les digo: que nos cuentan cómo va arriba para que nos olvidemos cómo va abajo. Porque si nos miramos cómo estamos abajo, entonces, nos vamos a dar cuenta: pues que, en realidad, las cosas chingonas las hace gente como nosotros compañeros, no las hace gente con corbata ni saco, ni gente que tiene estudios, ni que sabe hablar muy bien, ni que está muy bonito. No es cierto, las cosas que realmente cambian en los pueblos, las hace la gente normal, humilde, sencilla; que a lo mejor no puede ni hablar bien en un micrófono, pero sabe explicar bien y tiene firme su corazón.

Cuando nosotros empezamos a hacer la lucha dijimos: “vamos a hacer la lucha para que nos reconozcan como pueblos indios, vamos a pedirle al gobierno, vamos hacer un gran movimiento para que los políticos se dan cuenta de esto”. Y entonces compañeros, en 2001, antes de su movimiento, pues se da esta traición muy grande de los políticos, todos, como dijo el compañero Sergio: todos los partidos políticos se pusieron de acuerdo para decir: “para mí, tú sigues siendo un pinche indio, te voy a dar una limosna; sólo puedes vender en la calle tus naranjas y hasta que llegue la tira, la policía, para correrte, pero para mí no eres un ser humano, a menos, que te cambies el color, que te hagas otro cuerpo, que olvides tu lengua, que olvides tu cultura, o sea que te hagas como yo”. Dice el gobierno…

Entonces, nosotros dijimos: “¡uta madre! pinches políticos de plano no entienden, pero ya la regamos porque, pues ¿por qué les creímos? ¿Por qué creímos que a lo mejor si tienen bueno su corazón y tiene bueno su pensamiento? ¿y ahora qué hacemos?”
Entonces los compañeros dicen:

—Es que tenemos que buscar a gente como nosotros.
—Pero no nos van hacer caso, nos tienen miedo porque tenemos pasamontañas y tenemos armas. Tiene miedo de que a lo mejor los vamos a llamar a la guerra.
Dicen:
—No, hay mucha gente que está luchando.
Entonces me dicen:
—Atenco —me dicen—. Ponte a verlos a los compas esos de Atenco, fíjate, no están armados, están organizados y son como nosotros, ya vimos las fotos.

Porque luego a veces llegan los periódicos allá. Y compañeros ustedes, muchos de ustedes no han podido ir a comunidad indígena, zapatista, pero si van lo van a dar cuenta y si no van, créanme, es gente igual que ustedes, igual. Y sí, hay unos güeritos, pero es gente jodida, y es gente humilde. Y si ustedes hablan con ellos van a decir: “no pues éste es igual que yo, nomás que a veces se pone un pasamontañas, pero es igual que yo”. Entonces los compañeros los vieron a ustedes y vieron su lucha. Porque dicen:
—No pues es que si vemos la televisión, ya sabemos lo que van a decir, porque de por sí de los zapatistas dicen muchas mentiras. Nosotros decimos, no pues de esos de Atenco también están diciendo muchas mentiras.
Entonces nos mandaron un video de su lucha. Entonces lo vieron los compañeros: ¡uta bien contentos! Decían:
—Esos son…
Porque los compañeros cuando ven película: el malo es gobierno —aunque sea el que sea— y el bueno es zapatista —aunque sea otra cosa. Entonces decían:
—No pues es que esos son zapatistas.
Yo les digo:
—No, es que esos son de Atenco —todavía no se llamaban Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra.
—No, pero son igual que nosotros, están luchando. Y mira: y es gente así como nosotros, no es así que están grandotes y bien fuertes. Son gente pues como nosotros pero están bien decididas. Y las señoras son igual que las señoras nuestras son así pues, normales.
Entonces dicen:
—Esos compañeros son los que hay que hablar, esos están demostrando que las cosas se conquistan con el pueblo organizado, investiga pues de eso.
Entonces ya investigamos y decimos:
—No pues es que empezaron igual: o sea, empezaron unos poquitos, empezaron a hablar con otros; a algunos les da miedo y se van, luego regresan, pero siempre hay como un grupo que se mantiene firme.
Y dicen:
—Esos son.
Y entonces se da que se da su gran movimiento y que lo chingan al Fox. ¡Uta! A nosotros no dio mucha alegría. Dijimos:
—Órale, de eso se trata.
Porque nosotros sabíamos cómo había empezado todo; no empezó con un gran movimiento, sino que empezó con un pequeño movimiento.

Miren compañeros y compañeras ejidatarios, pequeños comerciantes de Atenco: la gente allá afuera los quiere un chingo, casi tanto como los queremos los zapatistas. Los admiran, nunca lo van a ver en las noticias ni en el periódico. Pero que estos compañeros de Italia y de Grecia estén aquí, es por su lucha. Un pueblo que no lucha nadie lo pela. Ustedes vayan a un pueblo priísta y pregúntenles: —Oigan, ¿aquí vienen de Italia y de Grecia?
—¿Qué es eso? —van a decir—.
—Italia es una marca de pantalones ¿no?
—No, son unos que viven…
—¿Dónde?
—No sé pero está lejos…
(Ahorita que les platiquen donde queda Italia, Grecia queda todavía más lejos ¿no?)

—No pues es que a nuestro pueblo llegaron y ahí dicen que la lucha y no sé qué…
Y les voy a contar lo que decía la finada Comandanta Ramona. Ramona era pequeña comerciante, vendía en la calle, ¿saben qué vendía? Pulseras, como ésta, las tejía. Nunca habló español bien, apenas decía su nombre y nunca fue a la escuela y era la Comandanta Ramona y la veían en la calle, pues “pinche india” ¿no? Entonces, cuando llega a la ciudad —porque es la primera zapatista que sale, no es Marcos, la primera que sale es una mujer indígena, que es Ramona—, ya luego le preguntan: Y ¿cómo ves esto?, que no sé qué…

—No pues yo no entiendo porque la gente me quiere tanto —porque era un chingo de gente que decía “¡Ramona, Ramona!”—, ¡puta madre! viera que les puedo vender las pulseritas, pues saco una buena paga, a toda esta gente que esta aquí ¿no? Y yo entendí —nos decía a nosotros— que no era a Ramona, porque ni siquiera me veían la cara pues, nomás veían que estoy chiquita. Yo entendía que estaban saludando a nuestros pueblos.

Miren: nosotros como zapatistas, y yo en lo personal, tenemos un cariño especial por Ignacio del Valle, y no por él, sino por lo que el representaba de ustedes. Y así como ustedes, o él, tenían aprecio por Marcos, no por la persona de Marcos sino porque representaba a los pueblos, nosotros, en Nacho del Valle los veíamos a ustedes, lo vemos todavía como ustedes. Porque ahorita están diciendo que es un gran malvado y no sé qué, pero nosotros lo escuchamos hablar y es bien sencillo y bien bromista. Y yo me acuerdo que llegaba así a las reuniones chiquitas y él llegaba y su palabra era bien entendida porque hablaba bien sencillo, no buscaba palabras —habla pues, porque no está finado, está en la cárcel y lo vamos a sacar—, pero nosotros decimos: ese compañero está representando a un pueblo. En el momento en que el pueblo no esté, pues no existe; así como si no están las comunidades zapatistas no existe Marcos.

Entonces, para nosotros, Ignacio del Valle, luchar por su libertad, por la libertad de Galindo, la libertad de Felipe, es como si estuviéramos luchando por la libertad de ustedes. Y es como nosotros los zapatistas les estamos diciendo: gracias. Gracias Atenco porque existes; gracias Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra porque te mantienes, porque naciste. Porque la gente que forma el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra pudo haber dicho: “no, a la chingada, yo sí vendo mi tierra y gano una buena paga y pongo un puesto en la Merced o me compro una casa”, o lo que sea. Y no, la gente del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra escogió luchar, los hombres y las mujeres. Y a la hora que escogieron esto que soy, soy campesino, este es mi machete y ahora es mi símbolo de lucha, nosotros decimos: ¡uta! ¡qué chingón que existen ustedes compañeros!

Entonces, lo menos que podemos hacer nosotros es decirles gracias de cada momento. A veces podemos venir, como hoy, a decirles y a hablar así; a veces no se puede, porque es el templete y es mucha bulla y se suben y que si uno habla y el que oyó, oyó, pero ni siquiera podemos verlo así. Pero así como estamos platicando es como platicamos allá, no es en grandes manifestaciones y todo eso. Entonces, el mensaje que traigo de las comunidades zapatistas y de los comandantes y comandantas que ya pronto van a venir aquí a hablar con ustedes —como parte del EZLN y de La Otra Campaña— es decirles: gracias. Gracias por Nacho, gracias por Felipe, por Galindo, por los demás presos, por su historia, por el aniversario que ahora tienen y por que se mantengan con la misma fuerza y lucha que nos demuestran. No importa que nadie allá arriba nos esté viendo porque abajo si lo están viendo. Entonces, yo no sé si ustedes saben dónde queda Japón —yo no sé, lo veo en el mapa pero nunca he ido—, pero ahí en Japón está el nombre de Atenco y de libertad.

Y a lo mejor aquí no se ve, en la calle, a lo mejor aquí nomás se ve cuando pasan los pinches judiciales y los de seguridad pública que manda Peña Nieto a chingar a la gente y dicen: “puta, pues estamos muy poquitos, ellos son muy poderosos”. Pero si levantan la mirada van a ver a esos compañeros de Italia del Ya Basta, a los compañeros de Grecia de Una Escuela para Chiapas y a otros compañeros que no pueden venir —porque así como no pueden venir los compañeros zapatistas que están en la comunidad, porque no hay la paga para traerlos, hay mucha gente en otros países que no puede venir— pero los quieren. Los quieren y su forma de decir “los quiero compañeros de Atenco es yo aquí voy a protestar, voy a pedir que los liberen”.

Nacho, Felipe, Galindo van a salir de la cárcel un día, a lo mejor tardan, a lo mejor es rápido, pero van a salir y los vamos a sacar. Y cada día parece que no, parece: “¡chin! ya pasó otro día y no; ¡chin! ya pasó otro día y están allá arriba hablando de otras cosas”. Pero va a llegar ese día, como llegó el julio de Atenco hace 4 años, como llegó el primero de enero del 94 para los zapatistas, como llegó La Otra Campaña… Porque la hora de abajo no suena fuerte, suena quedito y sólo el que está abajo la escucha; los que están arriba no.

Y todo este dolor que tenemos por nuestros presos, por lo que pasamos, es compartido por mucha gente de abajo que no la vemos, pero que está con nosotros. Y un día, ojalá los conozcan, y van a escuchar que les dicen que los quieren con cariño bueno. A lo mejor no les van a entender porque van a hablar en italiano —que es muy otro—, en griego —que es todavía peor, no se entiende nada—, en japonés —que puta, tienes que leer al revés—, pero aunque no entiendan la palabra ustedes van a sentir este sentimiento de cariño. Y van a decir lo que yo les voy a decir ahorita: éste es cariño de compañeros. Porque a tu mamá o a tu hijo, te chingaste, los tienes que querer porque es tu mamá y es tu hijo —aunque sea un cabrón pues—, pero al compañero escoges quererlo, y escoges porque luchó. Y ese cariño que la gente de todo el mundo siente por ustedes no se los regaló nadie: lo conquistaron luchando. Y lo conquistó la gente que está presa, y lo conquistaron ustedes que no han dejado de luchar y siguen levantando ese machete como lo que es: como la dignidad de los campesinos en México.

Nosotros veníamos a decirles esto, no venimos a decirles qué hay que hacer. El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra siempre ha sabido qué hacer y lo ha hecho bien. Lo que vayan a hacer nosotros lo apoyamos y no vamos a soltar lo de los presos hasta que salgan. Y ya que salgan, pues los vamos a saludar y seguirá la lucha como tiene que seguir; como de por sí va a seguir sin soltar lo de los presos de Atenco. Entonces, nosotros queríamos contarles esta historia, así, con palabras sencillas.

A lo mejor ustedes se acuerdan cómo nació el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, cómo los humillaban, cómo ahora les tienen miedo, cómo ahora la gente de muchas partes del mundo los voltea a ver… Y acuérdense cuando no eran nada, cuando eran un grupito o cuando eran individuo. Y yo estoy seguro que si, entonces, les hubiera dicho Nacho del Valle —a los poquitos que estaban reunidos: a Felipe, a Galindo, Heriberto, Adán…— les hubiera dicho: “¿saben qué? un día si nos hacen algo se van a movilizar gentes en 52 países”. Le hubieran dicho: “a este Nacho se le pasaron las chelas”. Y llegó…

Y en otras partes igual hace el gobierno: que mete a la cárcel a alguien y nadie ni siquiera se entera. Y a Atenco lo tocaron y en todas partes se levantaron y vamos a seguir levantando la misma voz exigiendo la libertad.

Gracias compañeros, gracias compañeras; a ver si no se aburrieron.


Sobre la alerta roja

Bueno, miren compañeros y compañeras. También así con palabras sencillas: Los zapatistas tenemos nuestro modo así de apoyar algo. Nosotros no apoyamos nada más de palabra. Es decir: “¡Ah, qué buena es tu lucha y te apoyamos!” y nos ponemos a hacer otra cosa.

Cuando los compañeros y compañeras estamos en alerta roja quiere decir que las tropas insurgentes se preparan para pelear si es que nos atacan. Y quiere decir también que las comunidades como que se ponen en huelga. Hagan de cuenta que un día llega alguien aquí a Atenco, y todos los comercios están cerrados. Entonces, le preguntan a la gente: “Oye, ¿por qué está cerrado?” “No pues es que el gobierno hizo una maldad en una comunidad zapatista”.
Entonces, la gente cuando llega allá a las comunidades, a los caracoles, a las Juntas de Buen Gobierno, está todo cerrado y pregunta “¿por qué?” Le dicen: “Es que a nuestros compañeros de Atenco los tienen presos, y estamos pidiendo que los liberen”. Entonces, esa gente que llega tiene que voltear a ver qué está pasando en Atenco.

Entonces, las cooperativas se cierran, todo lo que es comercio para afuera se cierra, sólo está lo que hay a lo interno de cada comunidad. Entonces, así están las tropas listas para pelear por si nos ataca el mal gobierno y las comunidades empiezan a protestar, como a hacer una huelga pues. Entonces, ahorita, si ustedes van a los caracoles que es ahí donde llega gente de todo el mundo, está todo cerrado. No están funcionando las cosas, las cooperativas, todo eso, lo que es hacia fuera. Y cuando la gente pregunta “¿por qué?”, decimos: “por Atenco”.

Es nuestra forma de hacer. No sale en la televisión, no sale en los periódicos. Ustedes no lo pueden ver. Pero, cuando los compañeros dicen: “nadie lo va a saber esto que vamos a hacer”. Los compañeros y compañeras dicen: “nosotros sí lo estamos sabiendo; nosotros sabemos que estamos haciendo esto por estos compañeros”.

Así como ustedes, si pasa algo allá, estamos seguros de que iban a hacer algo. A lo mejor lo sabíamos o no, pero ustedes van a saber que están haciendo algo. Y eso es como estamos haciendo las comunidades. Es difícil, porque significa que se cierran muchas cosas: contactos con gente que viene de todo el mundo. Pero algo tenemos que hacer y es nuestra forma de decir. Y ahorita que ya van a ser 3 meses —pues es todo mayo, junio, julio, ya se van a cumplir los 3 meses—, pues los compañeros dicen: “es la lucha”. Si antes lo hacíamos por nosotros mismos, ahora la palabra “compañero” y “compañera” es más grande. Entonces, los ejidatarios, los campesinos, los hombres y las mujeres de Atenco es como si fueran uno de nosotros. Eso es lo que estamos haciendo por nuestros compañeros. Como decía un compañero en una asamblea: “es que cuando le pegaron a Atenco, no le pegaron a Atenco, nos pegaron a nosotros, porque ya somos compañeros”. Igual así pensamos nosotros.

Entonces, eso es lo que es la alerta roja. Si alguien va para allá, no va a encontrar con quien hablar. No puede hablar con los comandantes, con las Juntas de Buen Gobierno, con los Municipios Autónomos. Siguen funcionando, pero nada más para adentro, ya no para afuera. Es nuestra forma de apoyarlos compañeros. Sí, es difícil, pero mucha gente del mundo está volteando a ver por eso. Si dicen: “no, que ya se solucione ese problema”. “Saquen a los presos”, decimos nosotros.


Más sobre la alerta roja

Bueno compañeros y compañeras, miren: siguen funcionando los servicios de educación y salud para adentro. Pero, por muy difícil que sea nuestra situación, es más difícil como está Nacho, Galindo y Felipe; están peor ellos que nosotros. Nosotros estamos en estas condiciones haciendo esto, pero no estamos tristes. Seguimos echando baile —y además estamos muy divertidos con el desmadre que tienen allá arriba los malos gobiernos—, estamos contentos que haya habido mucha solidaridad con Atenco, queremos que haya más. No estamos pues tristes y apenados por nuestra lucha. Nosotros pensamos que hay que hacerla. Pero sigue habiendo la atención médica y de educación para adentro. Lo que no hay es para afuera. O sea, no hay contactos con el exterior, pero sí, si alguien se enferma lo atienden nuestros promotores de salud, sigue habiendo clases en las escuelas de municipios autónomos. Sólo en donde se ve para afuera, ahí es donde está cerrado.

Eso es lo que les decimos compañeros. Más que pensar en cómo estamos nosotros, nosotros pensamos cómo estará Nacho, Felipe y Galindo. Y nosotros decimos no pues eso sí está todavía peor.

Gracias, compañeros y compañeras que nos escucharon la palabra. Nos vamos a retirar. Con permiso.

*Tomado de la página de Enlace Zapatista.





Sunday, June 25, 2006

Helénica II

En el mármol de Atenas, por la mano de Zeus

Tu belleza esculpida, vigilante en el templo

Encarnada manzana

A tres diosas condenas.

Grecia y Troya batidas,

Desdeñosa, no miras

Ni caballo ni Aquiles –faramallas de Guerra-

Y aburrida imaginas...

Que esa luz en sus ojos

Que ese fuego animado

Que esa cresta en el fondo,

Es el mismo en los rizos que te cubren el cuerpo.

Te diviertes pensando que naciste de nuevo.

En la Concha, en el mar, en colores y en lienzo.

Boticelli reclama ser tu padre

–Mentira-

mientras miras al tuyo

con el vientre partido

con cadenas

sufriendo

pero enorme y sonriendo

por haber conseguido

con su falta y valía

-insensata proeza, el inútil esfuerzo-

piensa el padre de Todos; –el encono de Olimpo-

Dar el ritmo de Cosmos a quien danza en la tierra

Dar la llave del tiempo a quien plasma universos,

Con los signos eternos que atraviezan sin miedo,

Sin reservas o ideas: el Sonido Divino

En la voz de instrumentos.

Y ser parte de todos.

Ser origen, ser causa

Del ocaso de Zeus

Y del mortal, repunte.




Hoy averigue que chela en sánscrito significa discípula.

CHELA

Fortín de las flores

Milnuevenuevenueve.

Alzheimer

Es breve el silencio sobre la tierra

Breve la luz de la conciencia.


A menudo me pregunto sobre el acompañamiento suave

del mar

en la playa,

llena de soledades áureas

y en su incansable vaivén-lección paciencia...

a veces también me detengo un poco en la melodía del bosque,

incendiado de canto y de llanto y de bondades

me lleno de dudas sobre la existencia y la inexistencia

de todo cuanto miro e igual me mira.

Y si esto es relativo como la circunstancia del ser

entonces no sirve,

nada importa

y todo

y algo

y alguien

o algunos

o muchos

o todos

o nadie

ni yo

ni tú,

ni mi razón

ni mi in con ciencia

o inconsistencia

Sólo la magia del instante cierto

es lo que queda

y el tiempo entonces es una suma

o es una resta

una multiplicación

de pedacitos que cuentan

que me cuentan

que la vida es el espejismo mas bello de todos.

Porque se siente.

Chechelilitha

Sin fecha pero con una aproximación al mil nueve nueve agnus dei.

Poema sin título ni número

Cuando te miro

Y me clavo en tus texturas

En tus voluptuosidades verdes,

En la lluvia que llueves sobre mí,

Y yo estoy lejos y sola

Y descarnada.

Me gustaría vaciar todos mis bolsillos

Y mostrarte lo que conservo.

Sólo tengo mis cabellos cortos

Mis ideas que no son mías,

La fuerza de mi Chi centro ombligo muchuc

Sólo tengo mi devoción por el Mundo y quien

Lo habita,

Los glifos y las piedras que conozco.

Las aguas que son lenguas

que danzan

al compás de un tambor imperceptible,

Un corazón marino

Una pintura en el cielo hecha por un dios que se retrasa y retraza diario.

Una lágrima que es una gota de sal en un desierto de azúcar y humo.

Nada soy sino todo

poseo y me posee la nada y el olivo.

Una araña me cuida desde el cielo

Un fragmento de

Es un hilo de plata con el que danza una mano que no sostiene:

juega...SE DIVIERTE

BALANCEA EL PÉNDULO...CON INFINITA COMPLACENCIA...SE CARCAJEAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Es un suspiro de lucidez que atisbo en un parpadeo.

(Para luego olvidarlo)

Thursday, June 22, 2006

Porque la memoria es nuestra


PROCESO DE PAZ, PROCESO DE GUERRA

BREVE SINTESIS DE LA HISTORIA DEL CONFLICTO EN CHIAPAS: 1994-2005

El actual conflicto en Chiapas no se puede definir como un evento de generación espontánea sino que surge de un largo y complejo proceso organizativo frente a una histórica situación de injusticia.

En los antecedentes del conflicto, cabe destacar varios factores:

1. Una de las características del conflicto chiapaneco es su fundamento en la paradoja de un estado rico con una de las poblaciones más pobres de la nación. En un estado que genera el 35% de la energía eléctrica del país, un 34% de sus viviendas no tiene este servicio. En una zona rica en recursos naturales y agrícolas, en petróleo, casi el 60% sobrevive apenas con un salario mínimo. El 60% de los niños en edad escolar no pueden asistir a la escuela y el índice de analfabetismo llega al 30%. Sólo el 57% tienen acceso al agua potable entubada. [Esas cifras datan de 1994. Estadísticas más recientes indicarían las mismas tendencias.]

2. Un estado de fuerte discriminación racial (aunque la población indígena representa el 30% y la casi totalidad de la población en la zona de conflicto)

3. Por el carácter excluyente del neoliberalismo y de la globalización, dos otros factores reforzaron el ya de por sí alto grado de marginación de la población campesina e indígena:

* La caída de los precios del café en 1989.

* La reforma del artículo 27 constitucional en 1992 (al facilitar la comercialización de las tierras, significó una debilitación del sistema de ejidos, estructura fundamental en las comunidades indígenas).

* La firma del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Canadá y México que entró en vigor el 1º de enero de 1994.

4. El grupo que iba a originar el EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) entró a la Selva en 1983 con un perfil de guerrilla "tradicional". Como lo explicó el Subcomandante Marcos en escritos posteriores, el contacto con las comunidades indígenas amplió las perspectivas del movimiento. Eso explica que, mientras su núcleo militar es bastante limitado, su fuerza radica en el amplio apoyo social del cual se beneficia.

1994

El 1º de enero de 1994, el EZLN declara la guerra al gobierno federal y a su ejército y llega a ocupar varias cabeceras del estado de Chiapas, entre ellas San Cristóbal de las Casas, Las Margaritas, Altamirano y Ocosingo. Sus principales demandas eran "trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz" (Primera declaración de la Selva Lacandona). Explica que optó por la vía armada frente a los pocos resultados de las protestas pacíficas.

Después de 12 días de guerra cuyo balance de muertos varía entre 145 (versión gubernamental) y 1000 (versión zapatista), el gobierno decreta un cese del fuego unilateral bajo la presión de la sociedad civil nacional e internacional, y se entabla un primer diálogo con el EZLN en la Catedral de San Cristóbal de Las Casas, bajo la mediación de su obispo, Samuel Ruiz. Como prueba de su buena voluntad, el gobierno libera a los presos zapatistas y el EZLN entrega su único rehén, el General Absalón Domínguez, ex-gobernador de Chiapas.

En junio, después de un amplio proceso de consulta con sus bases, el EZLN rechaza las propuestas del gobierno nacidas del diálogo de la Catedral (por el 98% de los votantes) por no responder a sus demandas. Decide mantener el cese al fuego y abrir un diálogo con la sociedad civil. A través de la Segunda Declaración de la Selva Lacandona, convoca a la Convención Nacional Democrática, que se realiza en agosto con la participación de 6000 representantes de organizaciones populares de todo México.

Por otro lado, el gobierno federal no parece dispuesto a dialogar más a fondo con un movimiento rebelde cuya influencia busca minimizar o ignorar. Para obligar el gobierno a tomarlos en serio, el 19 de diciembre, los zapatistas rompen el cerco impuesto por el ejército federal y toman sin derramamiento de sangre 38 cabeceras municipales, declarándolas municipios autónomos y rebeldes. El conflicto de Chiapas se ve como una piedra en el zapato del gobierno tanto más cuanto que estamos en un año electoral (para la presidencia de la República) y la situación económica es cada vez más alarmante. Al finalizar el año, en medio de rumores y temores de inestabilidad, estalla en México una de las crisis financieras más graves de su historia reciente.

1995

En enero, se realiza una reunión entre la Comandancia general zapatista y el entonces Secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma Barragán. Se fija la fecha de la siguiente reunión: el 9 de febrero.

En lugar de los representantes gubernamentales, llega el ejército mexicano en una amplia ofensiva militar. Sin embargo, no logran encontrar a los altos mandos zapatistas que pretendían arrestar. Para algunos, eso es un error de cálculo por parte del gobierno al seguir considerando al EZLN como un movimiento de indígenas manipulados y que desaparecería al descabezarlo. Los zapatistas no responden a la provocación. Sin embargo, el ejército mexicano logra instalarse en un gran número de comunidades.

En marzo, el Congreso aprueba la "Ley para el Diálogo, la Conciliación y la Paz Digna en Chiapas". Dicho texto plantea la reanudación de los diálogos de paz, la suspensión de los operativos militares en contra del EZLN y la suspensión de las ordenes de aprensión lanzadas en contra de sus supuestos líderes. Una Comisión integrada por legisladores de todos los partidos representados en el Congreso, la COCOPA (Comisión de Concordia y Pacificación) es conformada para facilitar las negociaciones.

Se realiza un primer encuentro entre los zapatistas, la CONAI y la delegación gubernamental en el ejido de San Miguel, municipio de Ocosingo. La negociación se prolongará durante meses, con múltiples interrupciones, en un poblado de Los Altos de Chiapas, San Andrés Larráinzar, que los zapatistas rebautizaron con el nombre de Sacamch'en de los Pobres. Las negociaciones debían realizarse en seis mesas de trabajo: Mesa 1: Derechos y Culturas Indígenas, Mesa 2: Democracia y Justicia, Mesa 3: Bienestar y Desarrollo, Mesa 4: Conciliación en Chiapas, Mesa 5: Derechos de la Mujer, Mesa 6: Cese de hostilidades.

En agosto y septiembre, el EZLN lanza una consulta nacional e internacional para definir el destino de su lucha. Más de un millón de personas responden, la mayoría apoyando la transformación del EZLN en una fuerza política de nuevo tipo. Desde los primeros días que siguieron el alzamiento, los zapatistas han empezado un diálogo abierto con la sociedad civil a todos los niveles, lo cual ha sido y sigue siendo una de sus mayores fortalezas y protección.

1996

A principios de enero, el EZLN anuncia la creación del Frente Zapatista de Liberación Nacional (FZLN), nueva fuerza política no partidaria, independiente y pacífica (Cuarta Declaración de la Selva Lacandona). También, un Foro Nacional Indígena convocado por el EZLN atrae a más de 300 representantes indígenas de por lo menos 35 pueblos indios. Los participantes acuerdan convocar a la conformación del Congreso Nacional Indígena (CNI).

El 16 de febrero, se firman los Acuerdos de San Andrés que contienen los resultados de las negociaciones sobre el tema de Derechos y Cultura Indígena (Mesa 1). En marzo, se abre la segunda mesa sobre Democracia y Justicia. La delegación gubernamental casi no participa. Quiere evitar que el tema cobre una amplitud nacional o constitucional como en el caso de la mesa anterior. Mientras tanto la represión aumenta en todo el estado: arresto de presuntos zapatistas, acciones de grupos paramilitares (Chinchulines y Paz y Justicia), militarización persistente, dificultando aún más las negociaciones.

En septiembre, el EZLN decide retirarse de las negociaciones hasta tanto no se cumplan las condiciones estimadas necesarias para la credibilidad del proceso: liberación de todos los presuntos zapatistas, una comisión gubernamental con capacidad de decisión política y que respete a la delegación zapatista, la instalación de la Comisión de Seguimiento y Verificación (COSEVER), propuestas serias y concretas para la Mesa de ‘Democracia y Justicia’, y el fin del clima de persecución militar y policíaca contra las comunidades indígenas.

En noviembre, las partes acuerdan que la COCOPA preparará una iniciativa de ley para integrar los acuerdos ya firmados en la Constitución. El entendimiento es que las partes aceptarán la iniciativa por completo, sin ninguna observación o corrección, o la rechazarán. En diciembre de 1996, el EZLN acepta la iniciativa; el gobierno a cambio plantea modificaciones que cambian de manera sustantiva la propuesta de la COCOPA.

1997

En enero, el EZLN acusa al gobierno de haber roto el procedimiento al presentar una contrapropuesta. Se niega a reiniciar las negociaciones antes de que se cumplan sus condiciones. Durante todo el año, el EZLN organiza grandes manifestaciones para presionar al gobierno a que implemente los Acuerdos de San Andrés, la más espectacular siendo la marcha de los 1111 zapatistas a la Ciudad de México. Dichas manifestaciones no tienen éxito: el gobierno parece haber optado por dejar "pudrir" la situación. La conflictividad tiene cada vez más características de una guerra de baja intensidad en la cual este último buscaría:

* confundir a la opinión pública a nivel nacional e internacional (discursos de paz, trabajo social del Ejército, limitación de los enfrentamientos de ejército a ejército, rumores, usos de los medios masivos de comunicación, limitación de las posibilidades de observación internacional, etc.);

* mantener un cordón informativo, militar y paramilitar de las comunidades disidentes;

* atemorizar a la población civil, posibles bases de apoyo del EZLN a través de acciones selectivas y "ejemplares" y apostar a que eso impedirá un mayor "contagio" de la insurgencia a otras partes de la sociedad y del país;

* "dividir para reinar" y polarizar a nivel inter e intra comunitario, o a través de acciones de represión e intimidaciones en contra de las organizaciones sociales

El gobierno parece apostar a que el EZLN va a perder su legitimidad en esta guerra prolongada de desgaste que tiene dimensiones políticas, militares, económicas, jurídicas e informativas. Paralelamente, la CONAI y la diócesis de San Cristóbal son objetos de campañas de difamación y críticas.

Una onda de violencia se desencadena en todo el estado: de la zona Norte (múltiples acciones del grupo Paz y Justicia y un atentado en contra de los obispos de San Cristóbal) a Chenalhó, culminando en Acteal con la masacre de 45 personas. Aumenta significadamente el número de desplazados: alrededor de 4000 en la zona Norte y más o menos 10.000 en los Altos.

1998

En 1998, se exacerba aún más el desfase entre los discursos de paz y las políticas de fuerza implementadas por el gobierno. El proceso de paz parece definitivamente estancado cuando se multiplican propuestas de reforma constitucional sobre Derechos y Cultura Indígena: una del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el partido en aquel entonces en el poder con una iniciativa que respaldará el Presidente Zedillo y otra del Partido de Acción Nacional (PAN). De esa manera, las posibilidades de que el texto de la COCOPA (texto aceptado por el EZLN) sea considerado por el Congreso de la Unión se alejan. Frente a este estancamiento, la CONAI se disuelve (junio) . El Obispo Samuel Ruiz explica que se tomó esta decisión ante los ataques gubernamentales contra él, la Diócesis de San Cristóbal y la CONAI. La COCOPA difícilmente logra suplir sus funciones y tampoco jugar un papel muy significativo cuando es una estructura a veces limitada o paralizada por intereses partidarios.

Mientras tanto, la militarización sigue siendo muy alta: la CONAI y las organizaciones de derechos humanos hablan de más de 70.000 soldados, la tercera parte de las fuerzas armadas mexicanas (la cifra puede haber sido menor sin quitarle su desproporción al hecho). Se multiplican los operativos policíaco-militares de gran amplitud en contra de los municipios autónomos zapatistas (Flores Magón en abril, Tierra y Libertad en mayo, Nicolás Ruiz y San Juan de la Libertad en junio). El pretexto para entrar, si bien tiene un fundamento legal, llevó a la detención de decenas de personas (lo cual es contrario a la Ley para el Diálogo). Los zapatistas respondieron en forma violenta nada más en un caso (San Juan de la Libertad, municipio de El Bosque), con un saldo de 8 muertos.

A nivel del estado, el nuevo gobernador, Albores Guillen lanza una gran ofensiva para restablecer "el Estado de Derecho" a través de diferentes campañas: Acuerdo estatal para la Reconciliación en Chiapas, plan de remunicipalización y ley de 'Amnistía y Desarme de los Grupos Civiles en el Estado de Chiapas'. Dichas iniciativas son criticadas severamente por la oposición ya que no toman en cuenta al EZLN y pueden llegar a provocar más divisiones.

Frente a estas ofensivas jurídicas, militares y legales, el EZLN se queda silencioso durante varios meses antes de lanzarse en un nuevo esfuerzo de mayor diálogo con la sociedad civil. Anuncia una consulta nacional sobre la iniciativa de ley indígena que hizo la COCOPA con base a los acuerdos de San Andrés. Busca así romper con el cerco en el cual quiere mantenerle el gobierno que, desde el principio del conflicto, ha intentado "chiapanequizar" el problema.

1999

Esta tendencia a regionalizar al máximo el conflicto se refuerza en 1999. El gobierno parece pretender resolver las causas del mismo al promover el desarrollo económico (ver 1994)... sin dialogar con los zapatistas. En un mismo afán, el gobernador, Roberto Albores Guillen, presenta su iniciativa de ley sobre Derechos y Cultura Indígena al Congreso del estado. La iniciativa es fuertemente criticada por partidos de oposición y organizaciones sociales ya que pasa por alto los Acuerdos de San Andrés y todo el proceso de consulta que permitió llegar a su elaboración. Pero mientras tanto, deja la impresión en algunos de que sí se está cumpliendo.

En marzo, el EZLN demuestra que sigue siendo un actor con el que hay que contar a través de la consulta nacional 'por el Reconocimiento de los Pueblos Indios y por el fin de la Guerra de Exterminio' organizada conjuntamente con la sociedad civil. Participan más de 2,5 millones de ciudadanos mexicanos.

En respuesta, en la primavera, se lanzan varias campañas desde el gobierno de Chiapas para desacreditar a los zapatistas y sus simpatizantes: las primeras planas hicieron alarde de algunas entregas de armas de supuestos zapatistas. Resulta que ya no lo eran o nunca lo habían sido y que dichas entregas se dieron a cambio de apoyos económicos gubernamentales.

Las autoridades estatales y federales pretextan la aplicación de la Ley de Armas de Fuego y Explosivos, la lucha contra el narcotráfico, la detención de delincuentes y la protección de los habitantes que así lo pidieron para aumentar las incursiones militares y policíacas en las comunidades zapatistas.

Pero tanto a nivel nacional como internacional, y a pesar de sus palabras de buena voluntad, el gobierno ya no logra convencer. Lo más llamativo es la frecuencia de visitas de representantes de la ONU de cada vez más alto perfil, haciendo comentarios que retoman el tema de Chiapas o la impunidad de los grupos paramilitares.

El 30 de diciembre, el Vaticano anuncia el traslado del obispo coadyutor de San Cristóbal, Raúl Vera a Saltillo, en el Norte del país. El Obispo Samuel Ruiz había presentado su renuncia en noviembre, pero todavía no había sido aceptada. El traslado de Vera, que estaba por suceder a Ruiz y seguir con su línea diocesana, y la incertidumbre resultante, generan temores en los círculos cercanos, respecto al posible efecto sobre las perspectivas de paz.

2000

Todo análisis sobre el año 2000 tiene que entenderse en un contexto electoral tanto a nivel estatal como federal. Las esperanzas de lograr avances significativos hacia la paz antes de que se terminara el periodo del presidente Zedillo parecían escasas de antemano. Las elecciones representan durante varios meses un elemento de incertidumbre e inestabilidad, especialmente en el explosivo contexto de Chiapas.

Las elecciones federales del 2 de julio marcan un cambio histórico para México. Luego de 71 años de gobierno sin interrupción, el PRI pierde la presidencia ante el líder de centro-derecha, Vicente Fox. A diferencia de lo previsto, no se dan muchas quejas por fraudes (aunque sí en las zonas rurales) y tanto el Presidente Zedillo como el candidato del PRI reconocen su victoria apenas unas horas después del anuncio de los resultados. El partido representado por Fox también obtiene el mayor número de escaños en la Cámara de diputados.

Semanas después, Pablo Salazar, candidato de una coalición de partidos de la oposición, es elegido gobernador de Chiapas el 20 de agosto, otro inesperado revés para el PRI que también dominó la política chiapaneca por décadas.

Los meses antes de la toma de posesión de los nuevos gobiernos (diciembre) resultan ser tiempos de latencia y transición , entre expectativas, debates y definiciones. En Chiapas, la tensión sube en más de una ocasión, en particular en octubre, a raíz de la detención de 11 personas de la Unión Campesina Indígena Agropecuaria y Forestal (UCIAF), una escisión de ‘Desarrollo, Paz y Justicia’, uno de los grupos acusados de ser paramilitares.

A partir de la toma de posesión del Presidente Fox en diciembre, se observa un cambio significativo en comparación con la administración anterior: coloca el tema de Chiapas en los primeros lugares de la agenda nacional y ordena el retiro de 53 retenes militares.

Después de meses de silencio y sin haber participado en las elecciones, los zapatistas realizan una conferencia de prensa reconociendo que los nuevos gobiernos podrían ser una nueva oportunidad para la paz. Piden tres señales para reanudar el diálogo: el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés, la liberación de los presos zapatistas y el cierre de siete bases militares ubicadas en el área de mayor influencia zapatista. Anuncian una Marcha a México D.F. para defender la propuesta de reforma constitucional redactada por la COCOPA en base a los Acuerdos de San Andrés.

Fox responde: presenta la iniciativa de ley de la COCOPA el 5 de diciembre y cierra paulatinamente varias posiciones militares. Este esfuerzo es correspondido por Pablo Salazar en Chiapas al liberar decenas de presos zapatistas.

2001

En los primeros meses del año, el gobierno de Fox sigue cumpliendo con algunas de las señales pedidas por los zapatistas para reanudar el dialogo: liberación de presos zapatistas y retiro de algunas posiciones militares. En abril, el Ejército se repliega de las comunidades de Guadalupe Tepeyac, La Garrucha y Río Euseba, cumpliendo así con una de las tres condiciones.

A finales de febrero, los zapatistas realizan su Marcha al DF para defender ante el Congreso de la Unión la reforma sobre derechos indígenas elaborada por la COCOPA en 1996. Después de recoger un multitudinario apoyo popular en los doce estados por donde pasó la Marcha, el EZLN habla en la Cámara de Diputados en un momento esperanzador para el proceso de diálogo. Sin embargo, en abril, el Congreso de la Unión aprueba una ley sobre derechos y cultura indígena que el EZLN considera como una traición por no retomar partes importantes de los Acuerdos de San Andrés y de la ley COCOPA. La reforma aprobada, aunque representa un avance, restringe significativamente el concepto de autonomía indígena: no considera a las comunidades y pueblos indios como entidades de derecho público, ni reconoce sus derechos al territorio, al uso y disfrute de los recursos naturales, así como la asociación de comunidades y municipios. Después de este fracaso, el EZLN se repliega en el silencio de la Selva.

Los congresos estatales con mayor población indígena del país (Morelos, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, San Luis Potosí, Oaxaca) rechazan la ley indígena. Las organizaciones y comunidades indígenas, por su parte, presentan ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación 330 recursos constitucionales contra la reforma aprobada, y varias reclamaciones ante la OIT. A pesar de la polémica, dicha ley es promulgada en agosto.

En una gira por Europa, el presidente Fox declara: todo está en paz y tranquilidad en Chiapas . Menciona en este sentido el retorno de los desplazados. Ciertamente, entre agosto y diciembre, se realizan varios retornos de la Organización Civil Las Abejas. Sin embargo, Las Abejas afirman que su retorno fue forzado porque las condiciones de vida eran intolerables y se les había cortado la ayuda humanitaria. Denuncian que los grupos paramilitares siguen armados y que varios culpables de la masacre de Acteal siguen libres.

EL EZLN por otro lado se encuentra en resistencia , ejerciendo la autonomía por la vía de los hechos y rechazando toda asistencia de los gobiernos estatal y federal. Esto genera permanentes conflictos entre las bases zapatistas y otras organizaciones indígenas -antes aliadas- que aceptan los programas sociales y económicos gubernamentales.

Al final del año, el PRI vuelve a obtener la mayoría en el Congreso local y en los ayuntamientos.

2002

En marzo se presenta el Plan oficial para el desarrollo de los pueblos indígenas, que deja de lado aspectos claves de la ley COCOPA y en cambio anuncia la implementación de programas gubernamentales. Los zapatistas y la mayoría de las organizaciones indígenas rechazan estas iniciativas, apostando a la construcción de la autonomía por la vía de los hechos, desde las bases de sus comunidades.

Hasta el final del año, el EZLN permanece en silencio, en protesta por la aprobación de la reforma constitucional sobre derechos indígenas. Tres procesos paralelos hubieran podido modificar ese escenario nuevamente estancado:

* A mediados de febrero, 168 diputados volvieron a presentar la ley COCOPA en el Congreso federal, "para reparar el error de haber aprobado (...) una reforma que no respondió a las demandas de los pueblos indígenas". Esta iniciativa no prosperó por la composición del poder Legislativo (sin cambios desde la aprobación de la ley y hasta mediados del 2003).

* En marzo, la OIT admitió las reclamaciones presentadas por sindicatos y organizaciones sociales contra la ley aprobada, y si bien una resolución desfavorable a la reforma no tendría carácter coercitivo, podría cuestionar aún más su legitimidad, además de constituir una sanción moral. Dicho proceso sigue pendiente.

* Finalmente, la expectativa más alta se tenía respecto al fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre las más de 300 controversias constitucionales presentadas en contra de la ley. Se pronunció en septiembre, validando dicha ley.

A lo largo del año, la resistencia zapatista y la construcción de la autonomía se siguen dando en medio de tensiones inevitables con las autoridades locales oficiales, y con las organizaciones antes aliadas y hoy en disputa por el control territorial y político. Entre julio y agosto, Chiapas registra una preocupante escalada de violencia y varios dirigentes zapatistas civiles son asesinados en municipios autónomos ubicados en la zona Selva. Desde mediados de 2002, otro eje de tensión es la amenaza de desalojo violento de las comunidades asentadas en la Biosfera de los Montes Azules.

2003

El primero de enero, más de 20 mil indígenas “toman” la ciudad de San Cristóbal. El EZLN rompe el silencio, condenando a los tres principales partidos políticos por haber traicionado el espíritu de los Acuerdos de San Andrés con la ley indígena aprobada. En los meses siguientes, da a conocer un “Calendario de la Resistencia”, 12 documentos en los que el subcomandante Marcos realiza una radiografía de las luchas que se dan en el resto de México (retomando la misma ruta que siguió la Marcha del Color de la Tierra).

En mayo, después de meses de tensión por las amenazas de desalojo, el gobierno del estado de Chiapas y dirigentes lacandones pactan una tregua para no realizar desalojos de comunidades en la reserva de la biosfera de Montes Azules. Si bien después de eso, no se registran hechos violentos, discursos contradictorios por parte de las distintas instancias gubernamentales contribuyen a mantener una alta tensión en la zona.

En julio, se registran hechos violentos durante las elecciones legislativas en zonas indígenas de Chiapas, principalmente en San Juan Cancuc, Zinacantán y Chenalhó. A nivel federal, se registra el mayor abstencionismo en la historia reciente del país.

Paralelamente, el EZLN anuncia una serie de cambios que se refieren a su funcionamiento interno y a su relación con la sociedad civil nacional e internacional (siete documentos que conforman la “Treceava Estela”). Para instaurar la autonomía establecida en los Acuerdos de San Andrés, en un acto celebrado en Oventik del 8 al 10 de agosto, la comandancia del EZLN anuncia la desaparición de los Aguascalientes, la creación de los caracoles y de las Juntas de Buen Gobierno. Cada una de las 5 Juntas de Buen Gobierno está formada por uno o dos delegados de cada uno de los Consejos Autónomos de dicha zona, abarcando así los 30 Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas. El proyecto zapatista aparece más que nunca como de resistencia más que militar y adopta una actitud pro activa de desobediencia civil al proponerse asumir de manera cada vez más explícita funciones de gobierno.

El EZLN anuncia también el retiro de los retenes así como de los cobros en carreteras y caminos bajo su control como gesto de buena voluntad hacia las comunidades no zapatistas. Sin embargo, el EZLN seguirá trabajando en la defensa de los municipios autónomos.

La creación de las JBG abre una etapa de recomposición de las relaciones tanto hacia dentro como hacia fuera de los territorios zapatistas. A pesar del mensaje conciliador hacia los no zapatistas, este re posicionamiento genera inconformidad por parte de algunos actores sociales, en particular en aspectos de definición territorial y de administración de la justicia, por la pluralidad existente en territorios “zapatistas”.

A nivel nacional, representantes del Congreso Nacional Indígena se comprometen a continuar el ejemplo de los zapatistas, promoviendo la autonomía indígena en todo el país, y defendiendo en la práctica los derechos de los pueblos indios.

Frente a este re posicionamiento, el discurso del gobierno oficial parece haberse dirigido a entender que las Juntas de Buen Gobierno pueden enmarcarse en la Constitución, gracias a la última reforma constitucional indígena que permite las autonomías indígenas.

A 20 años de la fundación del EZLN y casi 10 años del levantamiento armado de enero del ’94 en Chiapas, las perspectivas de reanudación de un proceso de negociación parecen cada vez más remotas cuando cada una de las partes se mueve en función de estrategias, tiempos e intereses claramente diferenciados.

2004

Once años después del levantamiento armado zapatista, cabe reconocer que fuera de Chiapas, muchos piensan que el conflicto en este Estado se resolvió o se disolvió tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, las causas que le dieron origen permanecen pero ahora en un contexto de guerra ‘integral de desgaste’, en la que no existe una confrontación directa, sino estrategias militares, políticas y económicas que pretenden mermar la resistencia zapatista y que continúan generando conflictos a nivel comunitario.

El décimo aniversario del levantamiento zapatista marcó el inicio del año. La celebración dio lugar a diferentes análisis sobre lo caminado por los zapatistas durante esta década. En este sentido, se destacó la importancia de los neozapatistas en el derrocamiento del Partido Revolucionario Institucional (PRI) tras 71 años en el poder y en el fortalecimiento del movimiento indígena a nivel nacional. También se reafirmó el impacto de su lucha en el nacimiento del movimiento altermundialista, contrario al neoliberalismo y enfocado a la construcción de nuevas alternativas.

En la zona de conflicto, las Juntas de Buen Gobierno Zapatistas han trabajado como gobiernos autónomos, creando un nuevo eslabón de carácter regional. Cabe destacar su labor en la mediación y resolución de conflictos comunitarios no sólo entre zapatistas, sino también entre no zapatistas. La conflictividad intra e inter comunitaria bajó significadamente, aunque la tensión se mantiene en particular por la constante presencia militar en la zona. El Centro de Análisis Políticos, Sociales y Económicos (CAPISE) publicó el Informe: "La ocupación militar en Chiapas: el dilema del prisionero" en el que se ubican 91 instalaciones militares, a la vez que se analiza el impacto de la presencia militar en el respeto en los derechos colectivos de los pueblos indígenas.

El mayor número de conflictos comunitarios se sigue dando alrededor de los servicios públicos como el agua, la luz o las obras, así como por la decisión de los zapatistas de mantener su propia organización autónoma paralela a la gubernamental. Durante todo el año, la resistencia contra el pago de la luz eléctrica ha generado uno de los mayores movimientos de desobediencia civil (no zapatista), a pesar del programa ‘Tarifa Vida Mejor’, a través del cual, el gobierno estatal pretendía poner fin a la resistencia. Por el contrario, aumentó el número de conflictos entre la población y la Comisión Federal de Electricidad, que ejecutó constantes cortes de luz y siguió subiendo las tarifas eléctricas.

En el mes de abril, en el municipio de Zinacantán (región de Los Altos), los zapatistas de la zona sufrieron la mayor agresión violenta padecida desde 1994. Miembros del Partido Revolucionario Democrático (PRD) cortaron el agua a zapatistas de la comunidad de Jechvó, como represalia por no haber contribuido con la cooperación económica ligada a cargos tradicionales en que los ‘zapatistas autónomos’ ya no participan. La violencia tuvo como saldo decenas de heridos y 125 familias desplazadas, que tras algunas semanas regresaron a sus hogares, aunque se mantenga la división entre ambos grupos.

La Reserva de la Biosfera Montes Azules representó un constante ‘foco rojo’ y una fuente de polémica. Se mantuvo la política conservacionista del gobierno, y su plan de desalojo de comunidades cuyo asentamiento es considerado ‘irregular’ (en su mayoría del EZLN y de la Asociación Rural de Interés Colectivo Independiente y Democrática-Unión de Uniones). ONG’s como Maderas del Pueblo del Sureste y el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas han exigido en todo momento un análisis integral de la problemática medioambiental de la reserva sin olvidar los factores socio-económicos que llevaron a gente a habitarla en un primer momento.

En el octubre el EZLN anunció la ‘reconcentración’ de varias de sus comunidades asentadas en Montes Azules. Representa un reposicionamiento de las bases de apoyo zapatistas, dada la dispersión y lejanía de dichas comunidades con alguno de los Caracoles Zapatistas para beneficiar su organización y defensa.

Se inició la ejecución del "Proyecto de Desarrollo Social Integrado y Sostenible de la Selva Lacandona" (PRODESIS), cofinanciado por el gobierno del estado (con 16 millones de Euros) y por la Unión Europea (15 millones). Destinado a las microrregiones que bordean Montes Azules, es presentado como un instrumento para erradicar la pobreza a través de la capacitación de los actores de la región, así como a través de la planificación e implementación de proyectos de desarrollo. El PRODESIS ha sido duramente cuestionado por ONG’s al representar un modelo conservacionista ejecutado desde arriba, sin la consulta previa de sus destinatarios.

A nivel estatal, se produjeron graves retrocesos en el respeto a las garantías individuales y al cumplimiento de los derechos humanos. En febrero se aprobó la denominada ‘Ley Mordaza’, que incrementó duramente las sanciones penales correspondientes a los delitos contra el honor, restringiendo la libertad de expresión e información. A esto se añadieron otras reformas legislativas que apuntan a mayor control social provocando un cierre de espacios de participación y de canales para protestas o para hacer denuncias, como la ley antimaras, la ley de bioterrorismo, la ley de fiscalización, etc. Por otro lado, se destituyó de su cargo al Presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Pedro Raúl López Hernández, peligrando la autonomía de este organismo encargado de verificar el respeto de los derechos humanos por parte de las autoridades.

Amnistía Internacional, en su informe 2004, afirmó que los esfuerzos del gobierno federal para garantizar el cumplimiento de los derechos humanos son insuficientes. En diciembre, publicó el informe especial “Abusos desoídos en Guadalajara: la resistencia a esclarecer violaciones de los derechos humanos sólo perpetua la impunidad”, denunciando las detenciones arbitrarias y las torturas sufridas por manifestantes contrarios a la Cumbre de América Latina y de la Unión Europea celebrada en mayo en Guadalajara.

En septiembre, el Presidente Vicente Fox presentó su informe de gobierno anual, en medio de fuertes protestas por parte de la oposición en el Congreso y de movilizaciones de varios sectores sociales en las calles. De forma paralela, y con motivo del primer año de funcionamiento de las Juntas de Buen Gobierno, el EZLN emitió una serie de comunicados titulados “Leer un video”. Este informe de los gobiernos autónomos respondió a las críticas recibidas, y reconoció dos fallos importantes: la escasa participación de las mujeres en las Juntas y la influencia que la estructura político-militar zapatista sigue teniendo sobre la organización de los gobiernos autónomos civiles. Así mismo dio cuenta de los avances en cuestiones de salud, educación, alimentación, tierra, vivienda y de formas de autogobierno.

En octubre, se realizaron elecciones municipales en Chiapas. Las JBG zapatistas cumplieron con su promesa de respetar los trabajos de los órganos electorales. Con esta decisión se confirmó la opción de no confrontación del movimiento zapatista. Tras el proceso electoral se dio una recomposición del mapa político caracterizado por un desibujamiento de los partidos políticos a raíz del constante flujo de los mismos candidatos desde un partido al otro y por las polémicas alianzas a las que pueden haber llegado. El debilitamiento de la democracia partidista y el desprestigio de las autoridades ha sido creciente también a nivel nacional. La agenda de toda la clase política ya está enfocada en un contexto de disputa por las próximas elecciones presidenciales (2006). Frente a las luchas partidistas, en noviembre, fuerzas sociales impulsaron el Primer Diálogo Nacional por un Proyecto de Nación con Libertad, Justicia y Democracia, con el objetivo de unir resistencias en contra del proyecto neoliberal.

2005

En enero de 2005, en el marco de una visita a Chiapas, el Presidente Vicente Fox afirmó que el EZLN era un tema que “prácticamente está quedando ya en el pasado y todo el mundo está viendo adelante”. Estas palabras demostraron que el EZLN ya no era el mayor problema del gobierno, más ocupado por el contexto pre-electoral, el creciente poder del narcotráfico y pendientes legislativos más prioritarios para su administración.

En enero también, ante la toma de posesión de las nuevas autoridades municipales, se llevaron a cabo manifestaciones, bloqueos de carreteras y enfrentamientos en Oxchuc, Tila, Sabanilla entre otros municipios. En Tila (zona Norte), el PRI como la Alianza PRD-PT declararon su victoria. El Tribunal Electoral del Poder Judicial terminó dando la victoria al PRI. El 15 de febrero, el plantón instalado por los opositores frente al palacio municipal fue desalojado violentamente con la participación de al menos 800 elementos policíacos. 54 personas fueron detenidas. El párroco de Tila advirtió que la tensión se había reavivado de por sí en la región por los problemas postelectorales y la reactivación del grupo acusado de paramilitar ‘Paz y Justicia’.

En febrero, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas hizo pública une queja sobre violaciones de derechos humanos en la zona Norte que había presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en octubre del 2004. Denunció la persistente impunidad, caldo de cultivo de nuevos conflictos: no se han desmantelado ni desarmado las estructuras paramilitares, no se han sancionado a los responsables materiales e intelectuales, no se han reparado los daños a las victimas. En días posteriores al desalojo en Tila, calificó de “tardía e insuficiente” la detención de Samuel Sánchez Sánchez, fundador y dirigente de ‘Paz y Justicia’.

A nivel nacional, el 7 de abril la Cámara de Diputados decidió retirar la inmunidad del jefe del Gobierno del Distrito Federal de México, Andrés Manuel López Obrador y separarlo de su cargo, para que éste pudiese quedar sujeto a un proceso penal por un supuesto desacato. Se consideró una acción política para dejar a López Obrador, líder del PRD y favorito en las encuestas, fuera de las próximas elecciones presidenciales. También se cuestionó el papel desempeñado en este proceso por el Vicente Fox, su partido, el PAN y por el PRI. A finales de abril y frente a la masiva presión popular, ya no procedió.

El 20 de junio, el EZLN decretó una Alerta Roja, lo cual significó el cierre de las estructuras autónomas civiles (Caracoles) y el acuartelamiento de los insurgentes zapatistas. Paralelamente declararon la ruptura de los contactos existentes entre la estructura civil zapatista y las instituciones gubernamentales del estado de Chiapas.

Poco antes de la Alerta Roja, se dieron inusuales reagrupaciones de bases militares y policíacas en Chiapas, un hecho sin precedente desde 2001. El mismo 20 de junio, la Secretaría de la Defensa Nacional informó que había realizado un operativo en el que se destruyeron 44 plantíos de marihuana en territorio zapatista. Pronto se evidenció que dicho operativo se había realizado fuera de la “zona de conflicto”, en municipios que no tienen presencia zapatista. La Secretaria de Gobernación tuvo que desmentir la vinculación.

Llegaron varios otros comunicados después de la Alerta Roja (que se levantó hasta el 11 de julio):

* Anunciando la reestructuración política y militar interna del EZLN;

* Aclarando que la Alerta Roja había sido una “medida preventiva” para proteger una consulta interna (en referencia a la ofensiva militar para detener a los comandantes zapatistas durante a otra consulta zapatista en febrero de 1995);

* Informando que tras la consulta de las asambleas comunitarias el EZLN había decidido emprender “una nueva iniciativa política de carácter nacional e internacional” que explicaría a través de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona (“Sexta”).

La “Sexta” propone la creación de un nuevo “frente amplio” que será impulsado a través de un recorrido nacional que buscará forjar alianzas con grupos políticos y sociales, indígenas, obreros, campesinos, estudiantiles y populares. Se trata de crear conjuntamente “un programa nacional de lucha, pero un programa que sea claramente de izquierda, o sea, anticapitalista” y de caminar hacia una nueva Constitución. También propone organizar un encuentro intergaláctico como el que se llevó a cabo en La Realidad en 1996.

Mientras los principales partidos estaban en elecciones internas para definir sus candidatos para las elecciones presidenciales, el EZLN lanzó la ‘Otra Campaña’. Rompió su relación con dichos partidos. Después de lo que los zapatistas llaman la “traición” legislativa en 2001, cuando el congreso aprobó una reforma constitucional que difiere de los Acuerdos de San Andrés, considera que no hay nada que negociar con “los de arriba”, las instituciones y los partidos políticos. Este posicionamiento de la Sexta con relación a los partidos generó polémica y en algunos casos rupturas. Según el EZLN, la posición de votar por el “menos peor” no es opción. Sin embargo, la Sexta no es un llamado al abstencionismo.

Frente a la crisis de la democracia representativa, y en ruptura con la institucionalidad, el zapatismo propone, más que una estrategia, una metodología basada en la escucha, construida desde abajo por los de abajo y para los de abajo: la Otra Campaña. Se organizaron varias reuniones entre el EZLN y la sociedad civil en Chiapas en agosto y septiembre para preparar la salida de la Otra Campaña a través del país. En la primera sesión plenaria, llegaron 2069 personas en el Caracol de La Garrucha.

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