Showing posts with label españa. Show all posts
Showing posts with label españa. Show all posts

Thursday, December 13, 2007

Senadores de PRI y PAN, por aprobar legislaciones que destruirán manglares

El Manglar es uno de los más delicados y únicos ecosistemas que existen en el mundo, México tiene el privilegio de tener todas las variaciones de Manglar del mundo, privilegio que al capital no le interesa y al PRIAN menos pues, ellos lo único que ven aquí es una mina de oro que no se ha explotado. Su política de servilismo y pusilanimidad hacia las grandes corporaciones económicas; en este caso hoteleras del Estado Español sólo se pueden explicar por un intercambio de favores, pues de qué otra manera podriamos entender que un grupo de parlamentarios mexicanos, apruebe la destrucción de nuestra bio diversidad ¿Por cuánto dinero? ¿Cuánto tiempo? ¿Creen acaso que cuando el destino nos alcance ellos van a estar a salvo?

Monday, November 19, 2007

Anatomía de un Borbón (y de los suyos)

Antonio Salvador


Las masas populares, vosotros, obreros y antifascistas en general, sois los patriotas, los que queréis a vuestro país libre de parásitos y opresores; pero los que os explotan, no, ni son españoles ni son defensores de los intereses del país. (José Díaz, secretario general del PCE desde 1932 hasta 1942) .

Estaba esperando a que mi amigo Juan Pablo me recogiera con el buga cuando descubrí la noticia en el portal Google News. No me lo podía creer: el rey de las Españas saltándose el guión establecido, enfrentándose directamente a Hugo Chávez; y el presidente del talante ejerciendo de mamporrero del Bigotes, si, del mismo que lo pone a caldo cada vez que huele un micrófono.

Patriotismo de empresa, sucio y vil patriotismo de empresa. La campechanía borbónica, tan publicitada por sus aduladores, se resquebrajó en aquel instante. La posición ideológica de Rodríguez ZP quedó más clara que el agua, demostrando que tiene de socialista lo que yo tengo de cura. Sosomán salió raudo y veloz a defender el honor mancillado de Aznar, luciendo de paso una descomunal miopía eurocentrista (por no llamarla racista directamente) al afirmar que "hasta Carlos Marx era europeo".

Sí, amigo José Luis, Carlos Marx era europeo, al igual que lo fueron Adolfo Hitler, Benito Mussolini o Antonio de Oliveira Salazar. Y también era europeo ese generalito panzón y paticorto, culpable directo del fusilamiento de tu propio abuelo, el capitán republicano Juan Rodríguez Lozano. Francisco Franco, me parece que se llamaba. Todavía vive gente que tiembla al escuchar su nombre.

Sin embargo, dice el rumor que delante de Su Majestad no se puede insultar a Francisco Franco. Es de bien nacidos el ser agradecidos, dice el refrán. Y no podemos olvidar que Juan Carlos le debe el trono al Caudillo, hay que recordar que el 23 de julio de 1969 en el Palacio de las Cortes el actual monarca juró los Principios Fundamentales del Movimiento Nacional, de rodillas ante Franco. El propio padre del rey, Juan de Borbón y Battenberg, nunca se lo perdonó.

Traicionando a su familia, atropellando los derechos sucesorios de su progenitor, marginando al carlismo, dorándole la píldora al Generalísimo, Juan Carlos acabó ocupando la Jefatura del Estado. Nacía así la Monarquía del 18 de julio, legitimada por una asonada militar que acabó con la vida de un millón de españoles, y que expulsó a cientos de miles de ellos al destierro. Juan Carlos I, rey de los vencedores de la guerra civil.

Ungido por uno de los pocos líderes fascistas supervivientes de la Segunda Guerra Mundial, bendecido por las altas instancias del Imperio, aceptado por los dirigentes de la izquierda antifranquista (que no por las bases), Juan Carlos de Borbón cruzó su particular Rubicón la madrugada del 24 de febrero de 1981, cuando, con el uniforme de Capitán General encima del pijama, en una alocución televisada, paralizó el extraño golpe de estado iniciado en la tarde del 23.

Mucho se ha comentado sobre la actuación del rey en esta trama. Es preciso señalar que dos de las cabezas del putsch, los generales Alfonso Armada y Jaime Milans del Bosch siempre fueron hombres de absoluta confianza del Borbón. También se ha dicho que la respuesta real al tejerazo llegó muy tarde. Lo que es indudable es que tras el 23 F, Juan Carlos se autolegitimó personalmente ante el pueblo español, desligándose de la figura sangrienta del gallego.

De un plumazo, ante aquellas cámaras de televisión, se finiquitaba el franquismo sin Franco en la conciencia colectiva de los españoles, dando paso al consabido juancarlismo. Las apariencias engañan. Las mentiras prefabricadas desde el poder para convencer a un pueblo sumido y derrotado, tras cuarenta años de infamia, funcionan perfectamente desde entonces.

Por fin, en la Cumbre Iberoamericana, el Borbón se soltó la melena, reprendiendo al rebelde Chávez, ordenándole que cerrara la boca y que dejara a Zapatero amparar a su antecesor en Moncloa. Me quedé a cuadros, atónito, desconcertado, al descubrir que Juan Carlos sabía pensar y emitir sonidos por sí mismo, sin necesidad de un escribiente de discursos ad hoc. Qué profundidad de análisis, qué capacidad de sintetización. ¿Por qué no te callas?, en estas cuatro palabras viene condensado el ideario reaccionario español que tanto daño ha hecho a la misma España.

Las hordas fascistas también callaron a Federico García Lorca, llenando su cuerpo de plomo, enterrando su cadáver junto a los de un maestro cojo y dos banderilleros, tan cerca de Aynadamar, la Fuente de las Lágrimas. Las mismas escuadras infernales obligaron a Antonio Machado a cruzar la frontera, para que se acabara muriendo en Colliure, de pura pena.

Estos señoritos, sombríos y repeinados, internaron a Miguel Hernández en Alicante, hasta que se lo llevó la tubercolosis, arrebatándonos a la más joven de nuestras glorias nacionales. Que manía la de hablar más de la cuenta, que manía esa de luchar por los trabajadores y por los pueblos de esta piel de toro. Manía que pagaron con sus vidas Julián Zugazagoitia, Joan Peiró o Lluís Companys, figuras ilustres entre el frío anonimato de las tapias blanqueadas, dispuestas a recibir el rojo sangre de miles de locos que no quisieron callar.

25 años de paz, 25 años de Victoria, 25 años de crímenes impunes. 1963, ya era ministro Manuel Fraga Iribarne, aquel al que le cabía el Estado en la cabeza, amén de otras pequeñeces cómo el dinero de los fondos reservados que le pasó su compinche Felipe en los 80. Los franquistas reformistas presumían del turismo escandinavo, de la belleza de nuestras playas, de la magnificencia de nuestra gastronomía. Mientras, en lo oscuro, la Brigada Político Social detenía al dirigente comunista Julián Grimau, lo apalizaba con saña, tirándolo por la ventana del segundo piso de la Dirección General de Seguridad, en plena Puerta del Sol (*).

Grimau acabó siendo fusilado por jóvenes soldados de reemplazo, que no lograron acabar con su existencia tras 27 disparos, obligando al teniente que mandaba el pelotón, a rematar a Julián con dos tiros en la cabeza. La misma suerte correrían tiempo después los anarquistas Francisco Granado y Joaquín Delgado . Así sellaba las gargantas de los disidentes aquella dictadura terrorista, dictadura que jalean Mayor Oreja o Pío Moa.

Frente a la subversión, el frío acero de una bala. Frente a la lucha sindical, la prisión y la tortura. Frente al libre pensamiento, el camino del exilio. Cuatro décadas ominosas, en las que los obreros españoles aprendieron a callar, a hablar poco y mal.

Te pregunto, Juan Carlos de Borbón y Borbón, Borbón por los cuatro costados de tu esqueleto, ¿Por qué no mandaste callar nunca a Francisco Franco? ¿Porqué no levantaste tu voz gangosa para condenar alguno de sus innumerable asesinatos?

La respuesta es muy simple: Tú formabas parte de aquel régimen represor, eras un importante eslabón dentro del nacionalcatolicismo, fuiste un jerarca del franquismo.

En el sepelio de tú Caudillo y protector, conociste a otro carnicero de infausto recuerdo: Augusto Pinochet Ugarte. Un 11 de septiembre, pero de 1973, lanzó un vendaval de fuego sobre La Moneda, dejándonos sin Salvador Allende. Sus sicarios, torvos y malditos cómo alimañas, mutilaron a Víctor Jara, antes de descargar sobre su cuerpo incompleto su rabia explosiva. Chile quedó herido, por los siglos de los siglos.

Otro de tus colegas de cumbres y saraos, Hassan II, al que le regalaste descaradamente el Sáhara Occidental, calló para siempre a Mehdi Ben Barka , la mente más brillante de la izquierda marroquí, disolviendo su carne muerta en ácido. Lo llamabas hermano, y al canalla de su hijo lo llamas sobrino.

¿Qué me dices de Felipe González Márquez? Os llevabais de lujo, de puta madre diría yo. ¿Has oído hablar alguna vez de las siglas GAL? Te refresco la memoria, Juancar, para otro día no olvides los rabillos de pasas: Los GAL, banda terrorista gubernamental, financiada a costa de los fondos reservados del Ministerio del Interior, responsable de muertes, secuestros y atentados. Guerra sucia contra ETA, Santiago Brouard, José Amedo, Enrique Rodríguez Galindo, José Barrionuevo, Rafael Vera, Segundo Marey, Lasa y Zabala ... nombres y más nombres, grabados en cal viva en el debe histórico del PSOE.

Del protagonista implícito de esta bronca no hay que mencionar mucho. Todos conocemos su currículum vitae, su evolución perfectamente lógica, desde el falangismo revolucionario hasta el neoliberalismo españolista. Sus hazañas bélicas, propias de un gris inspector de Hacienda con delirios de grandeza, socavan el futuro de Iraq, segundo a segundo, bajo el fragor de los coches bombas y de las botas de los marines usamericanos.

Cuidadito con ese Hugo Chávez. Es cómo un volcán en ebullición, es el rostro de Nuestra América, un peligro estructural para todos vosotros, señores de la guerra y del mercado. Cuando lo veo en acción, veo el fusil estrellado de Guevara, oigo la palabra libre de Allende, reconozco la furia indomable del Caballo. Es negro cómo Sankara, chino cómo Mao, sabio cómo el tío Ho, una Pasionaria con cojones, un Vladimir Lenin sin perilla. Me emociona y me entusiasma, me encanta que le tengáis tanto miedo, es vuestra antítesis, vuestra némesis.

Mañana, cuando el pueblo en armas tome vuestros Palacios de Invierno, nadie podrá callar a un semejante, porque a nadie le quitarán su voz. Ni dioses, ni amos, ni reyes.

Nota:

(*) Esta técnica la repetirían en 1969 con el estudiante Enrique Ruano, esta vez desde un séptimo piso.

El desencuentro **

Luis Javier Garrido


La crisis que se ha abierto entre el gobierno de España y los de varios países de América Latina, que desde Argentina hasta Nicaragua se están oponiendo al papel que habían venido teniendo las trasnacionales españolas, toca a México, donde la corrupción de la "clase política" nacional ha entregado a éstas sectores estratégicos de nuestro país.

1. El incidente diplomático suscitado por una intervención torpe y arrogante del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, durante la sesión de clausura de la 17 Cumbre Iberoamericana que se efectuó en Santiago de Chile (10 de noviembre), agravado por la intemperancia del monarca hispano Juan Carlos de Borbón y Borbón, quien pretendió callar encolerizado a Hugo Chávez (presidente constitucional de Venezuela), durante varios días ha sido utilizado por la derecha trasnacional contra el mandatario venezolano, pero muy pronto se ha tornado en contra de los intereses hegemónicos de España y está constituyendo un momento de inflexión de las relaciones de los países de América Latina con España.

2. Los hechos que se sucedieron en unos cuantos minutos dejaron de ser una serie de errores diplomáticos de Juan Carlos y de Zapatero para configurar un momento histórico de las relaciones entre España y sus antiguas colonias, que los actuales gobernantes hispanos no pueden entender que ya no lo son. En un artículo inusitado, Fidel Castro advierte a Chávez sobre los riesgos que corre y señala que el sábado 10 de noviembre de 2007 pasará a la historia de América Latina como "el día de la verdad", pues culminó un diálogo que parecía irreal entre los jefes de Estado y de gobierno de España y de "países saqueados durante siglos por el coloniaje y el imperialismo" (La Jornada, 14/11/07) y los acontecimientos que se han sucedido lo han confirmado.

3. La majadería de Juan Carlos, que no pudo soportar el discurso del presidente argentino Kirshner del viernes 9 ni las palabras del nicaragüense Daniel Ortega, que lo hicieron ese sábado levantarse airado de su sitio, se ha revertido con enorme rapidez contra la pretensión de España de consolidar sus intereses hegemónicos en Latinoamérica, pues ha abierto una discusión sobre el carácter "iberoamericano" de esos encuentros –ideados para propiciar y legitimar la penetración del capital trasnacional–, poniendo en la mesa de discusiones el papel depredador que tienen las trasnacionales de origen hispano en nuestros países y la corrupción de muchos gobernantes latinoamericanos al autorizar su penetración en sectores estratégicos, marcando en suma el momento de un desencuentro histórico entre España y América Latina, además de que ha abierto, de paso, una nueva discusión sobre el futuro de la monarquía en España.

4. Las reuniones llamadas "Cumbres Iberoamericanas" fueron ideadas en los días de la Trilateral, a principios de los noventa, y con la bendición de Ronald Reagan, para que España fungiese como perro guardián de los intereses económicos del capital trasnacional europeo –y de los intereses de Washington–, aprovechando la imagen "del rey" en América Latina, papel que cumplió gracias a esa noción inadmisible de "Iberoamérica", revivida para permitir que la otrora metrópoli volviese a ser el poder hegemónico en sus antiguas colonias, lo que hoy es inadmisible.

5. España tiene una inversión que se estima en 129 mil millones de euros en nuestros países y desde el gobierno de Carlos Salinas de Gortari los empresarios-políticos y los políticos-empresarios se fueron enriqueciendo en múltiples componendas gracias a las privatizaciones, las cuales permitieron el saqueo del país y la entrega de sectores importantes de la banca, del sector eléctrico, de los medios y de la industria editorial a trasnacionales gachupas, de las que se volvieron socios: Repsol YP, Banco Santander, Grupo Prisa, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), lo mismo priístas que panistas: Fox a través de su prestanombres Carlos Mouriño se adueñó de importantes inversiones en Galicia (incluyendo el club de futbol Celta de Vigo) y Felipe Calderón y sus cuñados incómodos se vincularon al Grupo Prisa, del cual Salinas es socio.

6. Con Carlos Slim, asociado a Felipe González, sin dignidad alguna los partidos políticos se subordinaron de manera vergonzosa a los partidos europeos. Acción Nacional se tornó en una filial del Partido Popular español y el neofascista José María Aznar se asumió su ideólogo y vino ilegalmente en 2006 a apoyar a Calderón, mientras los sectores derechistas del PRD para no ser menos invitaron a Felipe González a su sexto congreso de Zacatecas, en 2001, a pesar de ser el creador de grupos paramilitares y de la corrupción que prevaleció en su gobierno.

7. ¿No acaso en la tragedia de Tabasco hay una corresponsabilidad de las trasnacionales españolas, que inconstitucionalmente están generando 31 por ciento de la electricidad de nuestro país gracias a su contubernio con el gobierno espurio de Calderón, como denunció hace dos días Andrés Manuel López Obrador?

8. La majadería de Juan Carlos, incapaz de desempeñar el papel diplomático que desde Washington se le ha asignado, y que está siendo justificada por la prensa derechista en España como cada vez que éste incurre en uno de sus traspiés (aduciendo en esta ocasión que se hallaba en copas, deprimido por la separación de una de las infantas), hace inocultable para amplios sectores de españoles que la monarquía parlamentaria es una forma de gobierno anacrónica que le fue impuesta a España por voluntad de Francisco Franco, y que su país debe tener un gobierno republicano. Hace un año, cuando Juan Carlos hizo una seña obscena a un grupo de manifestantes del País Vasco y a principios de éste, en que presentó una demanda contra una revista por informar que sus ayudantes habían tenido que emborrachar a un oso, llamado Mitrofan, para que lo pudiera matar durante una cacería en agosto de 2006 en la región de Vologda (Rusia), se planteó la necesidad de terminar con la monarquía, pero nunca con la vehemencia de ahora.

9. El borbón hispano, descendiente directo de Luis XIV de Francia y uno de los hombres más ricos de España, ya que es accionista de muchas de estas empresas, fue a Santiago a tratar de legitimar el saqueo de las trasnacionales europeas en América Latina y lo único que logró fue, además de hundir en mayor descrédito a la monarquía, poner en riesgo los intereses de esas corporaciones que controlan sectores estratégicos del continente y cuyos directivos se hallan estupefactos ante la estupidez de su monarca, pues se ha iniciado un debate mucho más abierto.

10. El episodio de Santiago no es "un desencuentro", como pretende la prensa española, que busca minimizar lo acontecido, sino un punto de partida para una nueva relación de los pueblos de América Latina con España, que debe partir de otra concepción: un verdadero parteaguas, gracias a Su Majestad.

**Tomado de la Jornada