Thursday, September 14, 2006

¡¡¡La Otra va y nadie la parará!!!

Me da mucho gusto poder comunicarles una noticia de gran importancia para tod@s los que formamos parte de la Otra Campaña y somos adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. En realidad esta es una noticia buena no sólo para nosotros sino para todos aquellos que luchamos cada día por un mundo más justo, incluyente, diverso y sensible con el planeta y con los que lo conformamos.
Creo que es de suma importancia para estos difíciles y oscuros tiempos que estamos viviendo, ya que como dijo el poeta Morrison Strange days have found us!

¡¡Bienvenid@s sean pues, Comandantas y Comandantes del EZLN!!

Comunicado del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Comisión Sexta del EZLN.

México, 13 de septiembre de 2006.

A l@s adherentes a la Sexta y a la Otra Campaña:

Al pueblo de México:

Compañeros y compañeras:

Durante los pasados meses de julio y agosto, la Comisión Sexta del EZLN ha realizado una serie de contactos y consultas con divers@s organizaciones, grupos, colectivos, familias e individuos adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y a la Otra Campaña. Con lo obtenido de esta consulta, enviamos una valoración y una propuesta a nuestr@s compañer@s mandos indígenas del EZLN.
Recibida ya la autorización del CCRI-CG del EZLN, la Comisión Sexta empezará a dar a conocer, en los próximos días, una serie de análisis, consideraciones y propuestas. En varios textos, la Comisión Sexta del EZLN hará un recuento de los antecedentes que dieron origen a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, un balance de la Otra a un año de su inicio, un análisis del fraude electoral que culminó en la imposición del panista Felipe Calderón como presidente de México, nuestra posición crítica frente a la movilización en contra de esa bribonería, así como una propuesta a l@s adherentes a la Otra Campaña para las siguientes etapas de la lucha que hemos emprendido junt@s.
Ahora les comunicamos una primera resolución tomada con base en esa consulta y a nuestra valoración.

Primero. Con la demanda de libertad y justicia para nuestr@s compañer@s pres@s de Atenco, la Comisión Sexta del EZLN reforzará su presencia solidaria en la capital del país y, simultáneamente, retomará la gira que se había suspendido, visitando así los 11 estados del norte de la República Mexicana a los que no hemos llegado, para escuchar a l@s compas de esas tierras.

Segundo. Para esto, un grupo de comandantes y comandantas del CCRI-CG del EZLN/Comisión Sexta se trasladará a la ciudad de México, a modo de relevar al delegado Zero para que éste pueda terminar la gira inconclusa. Mientras el delegado Zero viaja al norte del país promoviendo la lucha por la libertad de nuestr@s compas y escuchando la palabra de la Otra en esos lugares, l@s comandant@as permanecerán en la ciudad de México y alrededores, pendientes de la situación de l@s pres@s y del pueblo de Atenco, y participando, en lo posible, en las actividades que se realicen demandando su liberación.

Tercero. En la gira que se reinicia, se atenderán primordialmente las reuniones con adherentes y con pueblos indios de los estados y regiones, aunque no se descarta la participación en actos públicos que se acuerden entre l@s adherentes y la Comisión Sexta del EZLN. En todas partes se difundirá la agresión a Atenco y la situación de l@s pres@as.

Cuarto. A grandes rasgos, la gira se reiniciará el día 9 de octubre de este año con el siguiente itinerario: Sinaloa (Escuinapa, Mazatlán, Culiacán y Los Mochis); luego en el trasbordador marítimo a Baja California Sur (La Paz y, tal vez, Los Cabos); después por carretera hacia Baja California Norte (Ensenada, Tijuana, Mexicali, reuniéndonos con la Otra en el otro lado y visitando en algún punto a l@s compas del Congreso Nacional Indígena-Noroeste: los pueblos indios kumiai, cucupá, triquis y mixtecos); de ahí a Sonora (Santa Ana, Hermosillo, Guaymas-Empalme, Ciudad Obregón y, en el trayecto, encontrándonos con los pueblos indios pápagos, seris, mayos, yaquis y pimas, también del CNI-Noroeste); después, desde Los Mochis, en ferrocarril a la sierra Tarahumara, en Chihuahua, para reunirnos con l@s compas rarámuris miembros del CNI; luego seguir en ferrocarril para llegar a Chihuahua, continuar por carretera a Ciudad Juárez y Parral; luego a la región lagunera en Coahuila y Durango; después a varios puntos del estado de Zacatecas; de ahí a San Luis Potosí, capital y altiplano; luego Monterrey y Linares, en Nuevo León; después Saltillo, Monclova y Pasta de Conchos, en Coahuila; después Matamoros, Ciudad Victoria y el sureste de Tamaulipas, y de ahí viajar a la Huasteca potosina para terminar ahí la gira nacional, y retornar al Distrito Federal (tentativamente los últimos días del mes de noviembre).

Quinto. El itinerario se hace con base en l@s adherentes en cada estado o región, y a las propuestas de actividades que nos habían hecho antes de los vergonzosos hechos en San Salvador Atenco, los días 3 y 4 de mayo de este año. Los detalles de fechas y rutas se darán a conocer en su oportunidad, debido a que todavía estamos viendo las rutas y el estado de las carreteras, y serán comunicados a l@s adherentes en los estados del norte de México y de la Otra en el otro lado.

Sexto. Esta decisión del CCRI-CG del EZLN y su Comisión Sexta ya ha sido consultada y aprobada por l@s compañer@s de la asamblea del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, atacados, junto a otr@s compas de la Otra, los días 3 y 4 de mayo de 2006, por las fuerzas gubernamentales federales y del estado de México. L@s compañer@s de Atenco se han mostrado de acuerdo.

Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Comisión Sexta del EZLN.
Subcomandante insurgente Marcos.

México, 13 de septiembre de 2006.


Monday, September 11, 2006

La Praxis

Ya sé, ya sé, lo siento, no me pude resisitir y cuando encuentro algo tan bueno el compartirlo es una obligación ética...

La Praxis

Miércoles 5 de marzo de 2003
La praxis es un tipo específico de actividad propia y exclusiva del hombre social, actividad práctica, objetiva y subjetiva a la vez con la cual el hombre produce objetos, transforma la naturaleza y la humaniza, crea sociedad e historia y se transforma a sí mismo....

Por medio de la praxis el hombre conoce el mundo natural, el mundo creado por él y se conoce como hombre como ser genérico. Cobra conciencia de sí y se sabe distinto a los demás seres. Toma conciencia del tiempo (pasado-presente-futuro) y se reconoce como ser finito. El hombre desde que surge como tal surge como un ser de la praxis.

Los animales no son seres de la praxis, pero tampoco son seres pasivos. Los animales no desarrollan ese tipo de actividad específica propia del hombre, no desarrollan la praxis, pero si son seres activos. Ahora bien, por actividad en general o práctica entendemos “[...] el acto o conjunto de actos en virtud de los cuales un sujeto activo (agente) modifican una materia prima dada.” La construcción de un panal por las abejas o la construcción de un nido por los pájaros son dos ejemplos de la actividad o práctica en general. Las máquinas robotizadas son otro ejemplo, desarrollan una actividad, transforman mediante actos una materia prima dada y crean un objeto. En este sentido, dada nuestra definición el hombre también es un ser activo o práctico, pero esto no es lo que lo diferencia de los animales o de las máquinas. Lo que lo diferencia es que es un ser de la praxis, objetivo y subjetivo a la vez.

El hombre al transformar una materia dada mediante una actividad práctica no sólo produce un objeto real, si no que a su vez produce su subjetividad y se objetiva en el mundo.

La praxis se da cuando el hombre inicia la transformación del objeto con un resultado o finalidad, cuando piensa el proceso y el resultado de su actividad. El hombre piensa una realidad que aun no existe, imagina, trata de prever el resultado, luego afirma esa realidad pensada mediante la transformación objetiva del objeto y por ultimo compara su realidad pensada con el resultado de su actividad, con el objeto transformado. Durante este proceso, su hacer práctico y su pensamiento se encuentran unidos. Unidad de lo objetivo y lo subjetivo. Pero el resultado objetivo no necesariamente debe ser igual al resultado pensado. El hombre en el mismo proceso de transformación va modificando lo que pensó en un inicio y esto a su vez modifica el propio proceso objetivo de transformación y el resultado de éste.

De la actividad o práctica en general a la praxis existe un largo trecho. El mismo trecho que existe entre los animales y el hombre. El hombre como ser de la praxis representa un salto cualitativo respecto a los demás seres de la naturaleza, inclusive de la propia naturaleza, ya que se constituye gracias a ser un ser de la praxis como la naturaleza pensante, es decir, como naturaleza que se piensa a sí misma. El hombre se hace racional, transforma y domina al mundo natural al mismo tiempo que transforma que crea y transforma su propio mundo: Pero este mundo humano desde que surge como tal entra en contradicción con el mundo natural, se vuelve hostil, se vuelve su opuesto. El hombre se vuelve contra la naturaleza y con ello contra sí mismo. Su praxis deviene en praxis enajenada, en un pragmatismo bárbaro y ciego. La praxis se desdobla por un lado como razón y por otro como irracionalidad, desdoblamiento histórico que aparece desde que el hombre es un ser de la praxis.

EL CAMINO HACIA LA PRAXIS

El hombre es un ser de la praxis, pero ¿cómo llegó a serlo? ¿Cómo es que la práctica devino en praxis? ¿Qué tipo de proceso es el que media entre la actividad o práctica en general y la praxis?

Para que el hombre llegase a ser hombre, es decir, para que llegase a ser un ser de la praxis transcurrieron millones de años de proceso evolutivo. Según las últimas investigaciones, fueron más de dos millones de años de largo proceso evolutivo. Desde que los primeros homínidos dieron los primeros pasos hacia su transformación en la selva africana hasta la aparición de nuestra especie (el homo sapiens): Nuestro proceso evolutivo es el proceso de la transformación de la práctica o actividad en general en praxis y por ello es necesario adentrarnos en él.

a) Los Neardenthal

Hace aproximadamente 3 millones de años, en la selva africana, se dieron los primeros pasos hacia la praxis. Diferentes especies de homínidos evolucionaron a formas superiores durante ese transcurso de tiempo. Hace aproximadamente medio millón de años apareció una especie evolutivamente superior a las demás. Esa especie somos nosotros, los únicos que llegamos a ser seres de la praxis. Las demás especies se quedaron en el camino y en diferentes momentos se extinguieron. Seres que no lograron desarrollar la praxis en su totalidad, solamente algunos aspectos de ella. Seres que se quedaron en algún peldaño del proceso de transformación de la práctica en praxis. La última de estas especies se extinguió en Europa hace aproximadamente 30 mil años. Esta especie es conocida bajo el nombre de Neardenthal. Y será objeto de nuestro estudio.

La imagen física de los Neardenthal no era muy distinta a la nuestra. Salvo que tenían las extremidades más cortas y sus rasgos faciales eran más pronunciados. Los Neardenthal, los cuales hasta hace poco tiempo eran considerados nuestros ancestros directos fueron los seres que evolutiva y temporalmente estuvieron más próximos a nosotros. Pero fueron una especie distinta. Los Neardenthal conocían el fuego y vivían de la caza y la recolección, formaron pequeños clanes y producían diversos objetos de piedra (lanzas, cuchillos, hachas) que utilizaban como instrumentos. Cuando nuestra especie llegó a poblar Europa se encontró con que ésta ya estaba poblada por los Neardenthal. Fue el encuentro de dos especies distintas resultado de más de dos millones de años de evolución. Los Neardenthal se extinguieron, nosotros no, ¿por qué? La respuesta se haya en proceso de transformación de la práctica en praxis. Los Neardenthal desarrollaron algunos procesos de la praxis pero no llegaron a constituirse como seres de la praxis. La extinción de los Neardenthal se debió a que precisamente no lograron desarrollar la praxis en su totalidad. Su extinción se ubica hace aproximadamente 30 mil años, tiempo en el cual hubo un gran cambio climático en el planeta (la última glaciación) cambio al cual los Neardenthal no pudieron adaptarse. Al no cambiar su forma de vida, al no producir nuevas y más eficaces herramientas, al no desarrollar nuevos mecanismos de sobre vivencia simplemente se extinguieron.

Los Neardenthal no eran seres de la praxis, pero tampoco estaban o se habían quedado en la simple práctica como las demás especies animales. Fueron seres que desarrollaron algunos aspectos de la praxis, no pertenecían al mundo natural como los demás animales. Se quedaron en el proceso de desprenderse del mundo natural y construir su propio mundo. Los Neardenthal como especie se quedaron en el umbral de lo humano, de la praxis. Los Neardenthal pudieron dominar insipientemente la naturaleza, dominó ciertos aspectos de ella (como el fuego). Lo que transformó de la naturaleza también lo transformó a él, se objetivó a medias. Desarrollo su lado subjetivo, consciente de una manera primaria. Creó una incipiente sociedad (los clanes). Su práctica se encaminó hacia la praxis, creó una incipiente praxis creativa, lo cual devino en una praxis imitativa o recreativa. Su incipiente praxis en lugar de seguirse desarrollando se estancó y devino en una de las formas de la praxis, una praxis imitativa no creativa. El desarrollo de la subjetividad de los Neardenthal fue limitada al igual que su desarrollo de sentimientos y emociones. En algún momento dejaron de producir nuevas herramientas y con ello dejaron de transformar la naturaleza, por lo que su desarrollo intelectual también se estancó. Dejaron de ser creativos.

Esto explica porque al producirse ese gran cambio climático que significo la glaciación los Neardenthal se extinguieron.

Al cambiar drásticamente su entorno natural, el cual dominaban, se enfrentaron a una disyuntiva histórica; o producían nuevas herramientas que les permitieran adaptarse y desarrollarse en ese nuevo entorno sumamente hostil o se aferraban a lo que conocían, a lo que sabían producir. Los Neardenthal al no ser seres de la praxis optaron por lo segundo, continuaron viviendo de la misma forma y con las mismas herramientas. En lugar de desarrollarse, de seguir el camino hacia la praxis fueron refugiándose en los entornos naturales que conocían y dominaban, y al acabarse éstos, también ellos desaparecieron. El nuevo entorno que pareció en la tierra durante la última glaciación fue sumamente hostil para ellos. Los bosques se fueron reduciendo hasta casi desaparecer. La caza se redujo drásticamente al no haber suficientes animales, las frutas y las plantas conocidas se hicieron escasas. Al cambiar su entorno natural que los rodeaba, su conocimiento y su actividad práctica que funcionaba en su antiguo entorno se volvió insuficiente, obsoleto para enfrentar su nueva realidad. Los Neardenthal en lugar de encaminarse hacia la praxis y transformar esa nueva realidad que los rodeaba y con ello continuar con su propia transformación se refugiaron en el medio que conocían y en los conocimientos que poseían. Su actividad, su hacer práctico no alcanzó a desarrollar su subjetividad, su conciencia. La unidad entre la práctica y la teoría, entre lo subjetivo y lo objetivo se dio de una manera incipiente, primitiva.

Los Neardenthal desarrollaron una praxis incipiente, lograron producir herramientas y dominar ciertos aspectos de la naturaleza. Una praxis incipiente que absolutizó una de sus formas, la incipiente praxis se hizo reiterativa, imitativa. El aspecto creativo inicial se perdió. Los Neardenthal se estancaron en una determinada etapa evolutiva, en una determinada etapa de la transformación de la práctica en praxis. Por ello, cuando su entorno cambió drásticamente fueron incapaces de producir nuevas y más eficaces herramientas. Permanecieron inmutables, repitieron una y otra vez lo que sabían hacer y la manera en que lo hacían. Perdieron esa imprevisibilidad en el proceso y en el resultado de su hacer práctico. Los Neardenthal se condenaron a su extinción en el momento en que dejaron de ser creativos. El cambio climático vino a demostrar el porque se habían condenado. Dejaron de producir objetos únicos e irrepetibles, su subjetividad, su conciencia dejó de anticipar un fin distinto al que venían anticipando miles de años atrás. Y ello los llevó a su muerte.

b) Los Homo Sapiens

Hace aproximadamente 30 mil años nuestra especie (el Homo Sapiens) se enfrentó a la misma disyuntiva histórica que los Neardenthal, pero, al contrario de estos, lejos de permanecer inmutables, estáticos, el hombre se transformó y con ellos continuó su camino hacia la praxis. El proceso de transformación de la práctica en praxis siguió desarrollándose por medio del propio desarrollo del hombre como ser de la praxis. Nuevas y, más eficaces herramientas permitieron al hombre dominar el nuevo entorno natural que tras la última glaciación se había súbitamente hecho presente. Ante estos terribles cambios climáticos el hombre no se refugió en los entornos naturales que conocía y dominaba. La búsqueda de alimento, de casa, los llevó a emigrar constantemente y a desarrollar herramientas y tácticas de caza más eficaces.

El hombre se adaptó ese nuevo mundo hostil y comenzó a dominarlo, a transformarlo (a conocerlo) para su beneficio. De esta manera continuó constituyéndose como ser de la praxis. La fabricación de nuevas herramientas y nuevos utensilios vino acompañada de un mayor desarrollo de la conciencia y de la subjetividad; raciocinio, lenguaje, sentimientos y emociones.

El hombre no sólo sobrevivió a los cambios climáticos si no que lo hizo objetivándose, produciendo objetos y transformando la naturaleza. El desarrollo de la praxis, de sí mismo no se detuvo en la forma imitativa o reiterativa como sucedió con los Neardenthal, continuó desarrollándose como praxis creativa.

A cada paso que daba en el desarrollo de sus fuerzas productivas, más desarrollaba la praxis y más se desarrollaba él mismo como un ser de la praxis.

El paso de la comunidad primitiva al esclavismo, a la sociedad dividida en clases significó el paso que dio el hombre de un mundo enteramente natural, biológico, en donde existía un equilibrio entre el hombre y la naturaleza a un mundo propiamente humano, en el cual el hombre se afirma sobre la naturaleza, la hace su objeto, la transforma a su vez que se transforma así mismo. El largo camino de millones de años que llevó la transformación de la práctica en praxis es el mismo camino que llevó al hombre a constituirse como tal, como ser de la praxis. Largo camino que desarrolló la naturaleza para tomar conciencia de sí misma, conciencia encarnada en uno de sus seres, en el hombre. Hace más de tres millones de años desde que algunas especies de homínidos dieron los primeros pasos hacia la praxis. El hombre aparece como un ser de la praxis hace aproximadamente medio millón de años. Y desde esa fecha a la actualidad la historia del hombre es la historia del desarrollo de su praxis. Hace quinientos mil años el hombre dominó el fuego y comenzó a fabricar hachas de piedra; hace ciento cincuenta mil años comenzó tallar los huesos y fabricó agujas de coser, arpones, anzuelos, antorchas, lanzas y puñales; hace quince mil años comenzó a pulir la piedra y desarrolló la alfarería; hace seis mil años fabricó el molino de grano, utilizó el arado y construyó viviendas de madera y los megalifos, también desarrolló el tejido, hace cuatro mil doscientos cuarenta y cinco años descubrió el calendario; hace tres mil ochocientos años forjó el cobre, el oro y la plata; hace tres mil quinientos años crea la escritura en tablillas; hace tres mil años fabrica el vidrio, el bronce y el hierro y utiliza la escritura en papiro y la rueda , hace dos mil años...; hace cincuenta y ocho años fabrica la bomba atómica; hace un año...; el hombre es un ser de la praxis, su desarrollo continua hasta nuestros días, pero es hasta hace poco que comenzó a cobrar conciencia de ello, conciencia de que es un ser de la praxis. Y esto es así porque para que la praxis fuese conciente de sí misma tenía que alcanzar un alto grado de desarrollo.

Se necesitaba sentar las bases materiales para que el hombre cobrara conciencia d sí mismo. Bases materiales que bajo el capitalismo y el desarrollo y profundización de sus contradicciones se hacen presentes.

EL DESDOBLAMIENTO DE LA PRAXIS

La actividad o práctica en general se ha transformado en praxis mediante un largo e intrincado proceso evolutivo. Ahora bien, el que el hombre sea un ser de la praxis no significa que abandone su lado práctico o activo. Dentro de la praxis sobreviene la práctica como actividad no racional, instintiva, biológica.

La historia del hombre es la historia del desarrollo de su praxis. Pero, porqué el hombre siendo un ser de la praxis, siendo un ser racional, creativo, transformador, se vuelve contra la naturaleza y contra sí mismo. En dónde podemos ubicar esa irracionalidad humana, ese lado no creativo, destructor, devastador. Sí la praxis es ante todo creación, transformación, cómo es que deviene en su opuesto, en irracionalidad, en repetición e imitación. Cómo es que la praxis deviene en una praxis enajenada. En este sentido, dado el actual estado del hombre, la historia vendría siendo no sólo la historia de la praxis (transformación de la práctica en praxis) sino también la historia de la praxis enajenada (praxis devenida en práctica).

Desde que el hombre urge como tal, como ser de la praxis, aparece por un lado, como conciencia racional de la realidad, y por otro, aparece como conciencia falsa o aparente de la realidad. El hombre abandonó su animalidad, su mundo puramente zoológico a condición, nos dice Revueltas, de enajenar sus relaciones sociales (al volverlas relaciones de producción). A través de un largo proceso evolutivo, el hombre se hace un ser de la praxis (unidad de lo real objetivo y de lo real subjetivo), un ser creador, productor de objetos, transformador del mundo y de sí mismo, pero al mismo tiempo que surge como ser de la praxis la niega, se vuelve contra ella, contra sí mismo. Transforma la naturaleza y a sí mismo, pero a condición de enajenarse, de crear un mundo (humano) enajenado. Construye civilización, cultura, desarrollo tecnológico, se afirma y domina la naturaleza, pero a su vez se vuelve dependiente, cosa, producto de su creación. El mundo que lo domina ya no es la naturaleza, el mundo natural, sino un mundo creado por él. El estado, la sociedad, sus propias relaciones de producción se vuelven contra él. La praxis deviene en praxis enajenada, la racionalidad deviene en irracionalidad, el hombre se vuelve contra sí mismo. Y esto es así porque dentro de la propia praxis subsiste lo no creativo. La praxis se presenta históricamente como praxis creativa y praxis enajenada. La historia del hombre viene siendo la historia del desdoblamiento de la praxis. El hombre ha podido desarrollarse, crear historia, cultura, civilización a condición de enajenarse.

El desdoblamiento de la praxis, como praxis creadora y enajenada subsiste hasta nuestros días bajo una relación de negación, de opuestos.

Se excluye mutuamente, cada una busca afirmarse sobre la otra. La conciencia de la praxis consiste precisamente en ser conciente del desdoblamiento de la praxis y de su desarrollo histórico, y sólo de esta manera se puede afirmar concientemente una praxis creadora y negar a su vez la praxis enajenante.

El hombre moderno se ha vuelto contra sí mismo, contra el mundo natural de una manera tan terrible que ha puesto en peligro su existencia como especie. Su praxis enajenada, su irracionalidad histórica lejos de transformar, de crear, de afirmarlo como un ser de la praxis, destruye bárbaramente su entorno natural y a él mismo a su modo humano. La sobreexplotación del planeta, la miseria en la que vive la mayor parte de la población mundial, las guerras, la sobrepoblación es a lo que ha llegado el hombre bajo el desarrollo de la praxis enajenada. Pero esto, no quiere decir que la praxis creadora haya desaparecido, pues sin ella, el hombre dejaría de ser hombre, la praxis creativa, subsiste subordinada a la praxis enajenada, en función de ella y en contradicción con ella, como su opuesto, como su negación. Subvertir la praxis enajenada sólo es posible por medio de la propia praxis, de la praxis como racionalidad histórica, como praxis revolucionaria, como actividad práctica y teórica, objetiva y subjetiva, actividad encaminada a liberar al hombre de su enajenación, actividad encarnada en el hombre que por su situación material real, por su lugar que ocupa dentro del proceso de producción tiene la posibilidad histórica de afirmarla. De revolucionar teórica y prácticamente el mundo.

La conciencia de la praxis se vuelve en nuestros días más que una necesidad, una exigencia histórica para seguir desarrollando la praxis en su totalidad.

La falta o ausencia de esta conciencia le da vida, oxígeno, por así decirlo, a la praxis enajenada, la cual sólo va a encontrar su límite con su propia destrucción, con la destrucción de la praxis y con ello la del hombre mismo.

La lucha contra el capitalismo, contra la sobreexplotación del planeta, contra la miseria, el hambre, las guerras y la explotación del hombre por el hombre es una lucha por afirmar al hombre como un ser de la praxis, creativo, transformador, es una lucha por la libertad del hombre, por liberarse de su propia enajenación, por afirmarse en un mundo sin destruirlo ni destruirse a sí mismo.

Lucha entre quienes encarnan la irracionalidad histórica y quienes encarnan la racionalidad histórica.

“La Palma de concreto”

Preso de Conciencia.

Héctor Cerezo Contreras

5-marzo-03





Sunday, September 10, 2006

Tengo el sospechosismo de que algo está podrido en Dinamarca

Ahora, hasta maistra me dicen. Resulta que desde hace poquitito me conseguí una chamba de maestra en una prepa para niños expulsados de muchas otras escuelas, acá en Cancún. Es bien loco estar del otro lado y pensar en todo lo que los maestros tiene que saber y organizar para poder dar una clase. Por otro lado luchar contra la apatía de los alumnos y su falta de interés típicamente adolescente está cabrón; no quieren clase, no quieren leer, no les interesa la comunicación, no quieren nada de nada. Sólo pendejear con sus pinches teléfonos celulares y agarrarse del moco con sus compañeros, cabulear a los que ponen atención o hacen las tareas...je je je, es cagado porque yo como alumna fuí también rebelde y nerd...pero a mí sí me interesaba salir bien en mis exámenes y aprender, sacar buenas calificaciones, a pesar de sentarme hasta atrás y echar desmadre. El pedo es que como yo estudié en colegio de monjas había disciplina y castigos, y ondas así. Siempre pensé que igual y cuando diera clases sería bien fascista por esa educación que es parte de mi bagage cultural, pero parece que es lo contrario, estos pocos días que he estado de maistra, la neta me he pasado de buen pedo. A los que quieran entrar que entren y los que no, pues no. Pero creo que ya tengo que ser más dura. Más Vader porque estos cabrones están bien atrasados en la materia y son bien vale madre.
Mañana por lo pronto les hago exámen sorpresa jajajajaja

Friday, September 08, 2006

A ver si ya retomo la autoria de los textos que aparecen aquí

Bueno pues la verdad sé que he estado un poco apática en cuanto a esta cuestión del blog. El pedo, osea, como quién dice, la onda, el asunto, la cosa es que no he tenido de repente ni ganas, ni ánimos, ni textos, ni palabras, ni cosas qué decir. También un poco porque mi pinche compu se apendeja horrible de repente, se pachequea, se acalambra...se frizea...se queda en un estado catatónico.
Además, a veces hay un chingo de tráfico para usar el aparatejo, en fin, lo que quiero decir es que luego de tantos días de mutismo y de falta de inspiración -acaso por la saturación de pseudoinformación sobre las elecciones federales del 2006 acá en México, el madrazo anímico que para todos los que formamos La Otra Campaña y somos adherentes perfectamente concientes de lo que representa, a la 6ª Declaración de la Selva Lacandona, que fué la toma de San Salvador Atenco, por parte de la PFP, la AFI, la Policía Estatal y la Municipal, o a lo mejor el pinche calor de la canícula- estoy de vuelta. I'm back! I'm faster and more furious!!! ' Cause I'm fucking mad!!! I'm the fuckig mad hatter and this is my fucking mad hatter's space on the fucking web!!! Y quiero decir que esto me llena de felicidad porque ya tiene un rato que estoy escribiendo, aunque nadie me lea ¡Ja, Ja, Ja, Ja, Ja, Ja, Ja, Ja! Ese nunca ha sido el objetivo sino desahogarme, crear un espacio muy mío, regocijarme en mis palabras porque antes de esto nunca había querido compartir muchas cosas escritas por mí, hasta que un buen día me dije...¿Entonces para qué chingados escribes wey, si todo eso se va a hacer pomada cuando ya no estés...el papel con el tiempo se deshace, a las palabras se las lleva el viento huracando de la vida, aunque quede su esencia. Pero si no tenemos el valor de pararnos enfrente del Otro y decir: igual y soy cursi...¿Y qué? Igual y tengo pura mierda en la cabeza -igual que tú- So? What's the fucking deal? Si no hacemos esto por una vez en la vida aunque sea, cuál es el sentido de todo esto?
Tengo una gata gorda y cagadísima que adopté el año pasado durante el huracán. Es callejera y por lo tanto no sabe de modales. Cuando llegó a la casa Camila Josefina y Mouge (la mamushka, mamushkish) que son fresitas se pusieron celosas. Hasta cierto punto es comprensible; la cucuruchis (Mouge) que es una gata negra de ojos verdes, platicona y bulímica es toda una lady y Camila (a.ka. el gato gordo) es siamés y de una personalidad arrolladora. Cuando era bebé parecía un lemúr toda blanca y con los ojotes azules y grandes onda Frodo. Nomás le faltaba la cara de angustia. Pero Cami creció y se volvió el gato alfa wannabe, pues como es la sucesora al trono gatuno se la pasaba luchando por el poder con Mouge, que es más vieja.
Cuando llegó la ususrpadora osea la Gatichi, chiquitichi, carnavalichi -porque tiene cara de payasito con su nariz rosa- en pleno huracán Wila, digo Wilma las tuvimos que encerrar a todas juntas y se la pasaban madreándose, peleando. Lo peor de todo es que no las podíamos sacar a que anduvieran por ahí porque estaba bien cabrón el aire, el ruido, el estrés y éramos ocho gentes en la casa: Edith--que era como el papá-, Guisi -la mamá-, Cota-la hija irreverente-, Charly- el bebé oso-, Beto- el hijo sonsacador-, Haroldo- la hija calambruda-, Manu-el hijo narcoléptico- y yo- la hermana que no sabía ni que pedo jajajajaja- además de Diesel, el perro salchicha de Haroldo y padre de Falcor (a.ka. la salamandra from hell jajajajajaja). Pero como dijeron aquellos:

We go together like ramma lamma lamma ka dinga da dinga dong
Remembered forever as shoo-bop sha whada whadda yippidy boom da boom
Chang chang changity chang shoo bop that's the way it should be
Waooo Yeah

We're one of a kind like dip da dip da dip do whap de dobby do
Our names are signed boogedy boogedy boogedy boogedy shooby do wap shoo bop
Chang chang changity chang shoo bop we'll always be like one
Wa-wa-wa-one

When we go out a night (oh-h oh)
And stars are shining bright (oh-h, oh)
Up in the skies above
Or at the high school dance
Where you can find romance maybe it might be lo-uh-uh-uh-uh-uh-uve

Ramma lamma lamma ka dingity ding da dong
Shoo bop shoo wadda wadda yippity boom da boom
Chang chang changity chang shoo bop
Dip da dip da dip do wop da dooby do
Boogy boogy boogy boogy shooby sho wap sho wap
Sha na na na na na na na yippity dip da do
Ramma lamma lamma ka dingity ding da dong
Shoo bop shoo wadda wadda yippity boom sha boom
Chang chang changity chang shoo bop
Yip da dip da dip shoo bopp sha dooby do
Boogedy boogedy boogedy boogedy shooby do wap sho bop
Sha na na na na na na na yippity dip da do
A womp bop a looma a womp bam boom

We're for each other like womp bop a looma a womp bam boom
Just like my brother is sha na na na na na na na yippity dip da do
Chang chang changity chang shoo bop we'll always be together
Waooo Yeah!

We'll always be together
We'll always be together
We'll always be together
We'll always be together
We'll always be together
We'll always be together
We'll always be together

Porque somos hermanit@s de huracán JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA YEEEEEEEEAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!


Wednesday, August 02, 2006

Eduardo Galeano

Eduardo Galeano

¿Hasta cuándo?

Foto

Un libanés carga a su hijita después de un bombardeo israelí en Bent Jbail Foto Reuters

Caná se llamaba el lugar donde Jesús convirtió el agua en vino para celebrar el amor humano, y Caná es el nombre del lugar donde el odio humano despedaza más de 30 niños en un largo bombardeo. La guerra sigue, como si nada. Hay quienes dicen que fue un error. ¿Hasta cuándo los horrores se seguirán llamando errores?

Esta guerra, esta carnicería de civiles, se desató a partir del secuestro de un soldado. ¿Hasta cuándo el plagio de un soldado israelí podrá justificar el secuestro de la soberanía palestina? ¿Hasta cuándo el plagio de dos soldados israelíes podrá justificar el secuestro de Líbano entero?

La cacería de judíos fue, durante siglos, deporte preferido de los europeos. En Auschwitz desembocó un antiguo río de espantos, que había atravesado toda Europa. ¿Hasta cuándo seguirán los palestinos y otros árabes pagando crímenes que no cometieron?

Hezbollah no existía cuando Israel arrasó Líbano en sus invasiones anteriores. ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo el cuento del agresor agredido, que practica el terrorismo porque tiene derecho a defenderse del terrorismo? Irak, Afganistán, Palestina, Líbano... ¿Hasta cuándo se podrá seguir exterminando países impunemente?

Las torturas de Abu Ghraib, que han despertado cierto malestar universal, no tienen nada de nuevo para nosotros, los latinoamericanos. Nuestros militares aprendieron esas técnicas de interrogatorio en la Escuela de las Américas, que ahora perdió el nombre, pero no las mañas. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que la tortura se siga legitimando, como hizo la Corte Suprema de Israel, en nombre de la legítima defensa de la patria?

Israel ha desoído 46 recomendaciones de la Asamblea General y de otros organismos de Naciones Unidas. ¿Hasta cuándo el gobierno israelí seguirá ejerciendo el privilegio de ser sordo?

Naciones Unidas recomienda, pero no decide. Cuando decide, la Casa Blanca impide que decida, porque tiene derecho de veto. La Casa Blanca ha vetado, en el Consejo de Seguridad, 40 resoluciones que condenaban a Israel. ¿Hasta cuándo Naciones Unidas seguirán actuando como si fueran otro nombre de Estados Unidos?

Desde que los palestinos fueron desalojados de sus casas y despojados de sus tierras, mucha sangre ha corrido. ¿Hasta cuándo seguirá corriendo la sangre para que la fuerza justifique lo que el derecho niega?

La historia se repite, día tras día, año tras año, y un israelí muere por cada 10 árabes que mueren. ¿Hasta cuándo seguirá valiendo 10 veces más la vida de cada israelí?

En proporción a la población, los 50 mil civiles, en su mayoría mujeres y niños, muertos en Irak, equivalen a 800 mil estadunidenses. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando, como si fuera costumbre, la matanza de iraquíes, en una guerra ciega que ha olvidado sus pretextos? ¿Hasta cuándo seguirá siendo normal que los vivos y los muertos sean de primera, segunda, tercera o cuarta categoría?

Irán está desarrollando energía nuclear. ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo que eso basta para probar que un país es un peligro para la humanidad? A la llamada comunidad internacional no la angustia para nada el hecho de que Israel tenga 250 bombas atómicas, aunque es un país que vive al borde de un ataque de nervios. ¿Quién maneja el peligrosímetro universal? ¿Habrá sido Irán el país que arrojó las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki?

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Bombardeo de artillería israelí contra supuestas posiciones de la milicia del grupo Hezbollah en el poblado libanis de Aita al Shaab Foto Ap

En la era de la globalización, el derecho de presión puede más que el derecho de expresión. Para justificar la ilegal ocupación de tierras palestinas, la guerra se llama paz. Los israelíes son patriotas y los palestinos terroristas, y los terroristas siembran la alarma universal. ¿Hasta cuándo los medios de comunicación seguirán siendo miedos de comunicación?

Esta matanza de ahora, que no es la primera ni será, me temo, la última, ¿ocurre en silencio? ¿Está mudo el mundo? ¿Hasta cuándo seguirán sonando en campana de palo las voces de la indignación?

Estos bombardeos matan niños: más de un tercio de las víctimas y a veces bastante más, como en Caná. Quienes se atreven a denunciarlo son acusados de antisemitismo. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo antisemitas los críticos de los crímenes del terrorismo de Estado? ¿Hasta cuándo aceptaremos esa extorsión? ¿Son antisemitas los judíos horrorizados por lo que se hace en su nombre? ¿Son antisemitas los árabes, tan semitas como los judíos? ¿Acaso no hay voces árabes que defienden la patria palestina y repudian el manicomio fundamentalista?

Los terroristas se parecen entre sí: los terroristas de Estado, respetables hombres de gobierno, y los terroristas privados, que son locos sueltos o locos organizados desde los tiempos de la guerra fría contra el totalitarismo comunista. Y todos actúan en nombre de Dios, así se llame Dios o Alá o Jehová. ¿Hasta cuándo seguiremos ignorando que todos los terrorismos desprecian la vida humana y que todos se alimentan mutuamente? ¿No es evidente que en esta guerra entre Israel y Hezbollah son civiles, libaneses, palestinos, israelíes, quienes ponen los muertos? ¿No es evidente que las guerras de Afganistán y de Irak y las invasiones de Gaza y del Líbano son incubadoras del odio, que fabrican fanáticos en serie?

Somos la única especie animal especializada en exterminio mutuo. Destinamos 2 mil 500 millones de dólares, cada día, a los gastos militares. La miseria y la guerra son hijas del mismo papá: como algunos dioses crueles, come a los vivos y a los muertos. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que este mundo enamorado de la muerte es nuestro único mundo posible?

Tuesday, August 01, 2006

San Salvador Atenco: Pronunciamiento de la Red Mexicana de Constructores de Paz

México, D. F., a 11 de mayo de 2006

San Salvador Atenco: Pronunciamiento de la Red Mexicana de Constructores de Paz.

Las organizaciones y personas que conformamos la Red Mexicana de Constructores de Paz, indignados por la represión en San Salvador Atenco; Estado de México, hacemos el siguiente pronunciamiento:

Como organizaciones y personas que trabajamos por la construcción de una cultura de paz en México, rechazamos el uso de la violencia en la resolución de los conflictos sociales.

Consideramos que el uso de la fuerza policíaca en Atenco fue desmedida y es un claro abuso de poder por parte del Estado, donde se cometieron violaciones graves a los derechos humanos en contra de población civil como la tortura y la desaparición forzada. Rechazamos la utilización de todas las formas de tortura y vejaciones utilizadas por parte de la policía y de manera grave la violencia sexual y de género sobre las mujeres detenidas.

Es responsabilidad de las autoridades municipales, estatales y federales los daños físicos, psicológicos y morales que han sufrido las personas que han sido vejadas en este proceso.

Nos preocupa el patrón por parte de las autoridades federales y de algunos estados del país, ayudado por algunos medios de comunicación, para criminalizar movimientos sociales, con sus líderes, a defensores de derechos humanos y opositores de izquierda, así como de generar un clima de miedo y manipulación social que se incline por la “mano dura” y el uso de la fuerza. Prueba de ello son los juicios que algunas autoridades atribuyen a miembros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra o de la Otra Campaña como “células subversivas” o “desestabilizadores del orden social”.

Es importante mencionar que no sólo se hallan presos pobladores de Atenco ni del Frente de los Pueblos por la Defensa de la Tierra, sino que son también activistas sociales, defensores de derechos humanos de muchas organizaciones sociales y civiles.

Los riesgos de no privilegiar el diálogo y la negociación como vías en la resolución de los conflictos sociales son:

  • Que la vía violenta y el uso de la fuerza se conviertan en un medio para saldar las diferencias donde el que tiene el mayor poder es el que impone su solución.
  • La radicalización de las posturas de los actores políticos y sociales que dificulten el diálogo y los medios de solución pacíficas.
  • La multiplicación de los focos rojos en la conflictividad del país y con ello, el desgaste y rompimiento del tejido social.

Para avanzar en la implementación de mecanismos que lleven a la solución de largo plazo del conflicto, nos solidarizamos con todas aquellas personas que demandan:

    • La presentación de personas desaparecidas,
    • La Libertad inmediata de todas las personas presas en el operativo del día 4 de mayo en Atenco,
    • Cancelación de órdenes de aprehensión que quedan por ejecutarse
    • Investigación de las violaciones a los derechos humanos
    • El resarcimiento del daño a las víctimas conforme a derecho.

Es urgente que la actuación de las autoridades basada en los principios democráticos de libertad y justicia, en un respeto y observancia de los derechos humanos, privilegiando el diálogo, la negociación y las vías pacíficas para la resolución de los conflictos sociales.

Atentamente:

Red Mexicana de Constructores de Paz: Servicios y Asesoría para la Paz, Servicio Internacional para la Paz, Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Mujeres para el Diálogo, Jóvenes en Resistencia Alternativa, Comisión Intercongregacional de Justicia Paz y Vida, PROPAZ, SICSAL – México, Centro de Derechos Humanos “Fray Bartolomé de las Casas”, Desarrollo Social para los Mexicanos Indígenas, Consejo indígena Popular de Oaxaca “Ricardo Flores Magón”, Comisión de Apoyo a la Unidad y Reconciliación Comunitaria, Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad, Víctor Hugo García Zapata, Rocío Eslava, Rafael Reygadas Robles Gil, Rossana Ramírez Dagio, María Luisa Moncayo, Eréndira Cruz Villegas.

Palabras del Delegado Zero en Atenco 23 de Julio del 2006 *

Compañeros, compañeras: buenas tardes.

Gracias a los compañeros y compañeras del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra que nos invitaron. Nosotros queremos platicar especialmente con los compañeros y compañeras ejidatarios. O sea, no vamos a usar palabra dura. Vamos a hablar como hablamos de por sí nosotros los zapatistas. Y les voy a contar una historia que es la historia de nosotros. Y ustedes van a ver que muchas partes de esa historia es también la historia de ustedes como campesinos, como indígenas y también como organización que lucha. Y como pequeños comerciantes, porque también tenemos en los zapatistas, pequeños comerciantes como los compañeros de “La Pulga”, que estuvimos allá la otra vez.

Miren compañeros, nosotros como zapatistas vemos que las cosas pasan y hay dos formas de que las cuentan. O sea que nos cuentan la historia de una forma, y a veces nos cuentan la historia de otra forma. Entonces siempre que nos cuentan la historia de México, pues parece que hay un chingo de gente, y hay uno que es el que manda, y ese es el que lleva la dirección, y entonces, se gana o se pierde. Y nosotros como pueblos indios decimos, pues es que eso no es cierto. Cuando la lucha se da y es para beneficio de la gente de abajo, no empieza con mucha gente. No es cierto. Las luchas de abajo no empiezan cuando se junta un millón de gente, y alguien les dice: ¡vamos a hacer esto! y todos aplauden y gritan y todo eso. Porque ustedes ven, por ejemplo, que si llega el Sub Marcos, o si llega el EZLN, o la Comandanta Esther, o cuando llegaba Ramona, pues se juntaba un chingo de gente, y ¡Ora viva el EZLN! Pero, así no empezó. Tampoco el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, ni la lucha campesina empieza con un chingo de gente. Empieza con poquitos. Así empiezan las luchas de abajo. Las luchas de arriba sí empiezan con mucha gente, y al final no les queda nada. Y las luchas de abajo empiezan con pocos, y son precisamente esos pocos los que consiguen para la gente de abajo más cosas.

Hay dos partes en la historia de nosotros: La parte de los que llegamos a la montaña, de los guerrilleros, y la parte de los pueblos. No empezó igual. Estaban los pueblos indígenas de Chiapas… Nosotros somos de Chiapas que está… vean el mapa ahí los niños, hasta la mera orilla, abajo. Nadie se acuerda, a veces se confunden, piensan que es Guatemala o que es otro país. Pero no, es México. Ahí la gente pues estaba bien jodida compañeros, pero peor los indígenas. Porque los indígenas estaban jodidos como campesinos, pero también como indígenas. ¿Qué quiere decir esto? A lo mejor muchos de ustedes lo saben. Es que la gente te desprecia porque eres pobre. Pero, también porque eres prieto, también porque eres chaparro, también porque eres gordito, también porque no hablas bien el español, o no hablas español. Nuestra gente la mayoría no habla español. Nuestros comandantes, los que dirigen, las comandantas también, la mayoría no habla castilla. Nunca fue a la escuela. No sabe leer ni escribir. Y son los que están dirigiendo nuestra organización. Pero, no empezó así. Empezó con todo este dolor, esta rabia y esta indignación. Entonces, resulta que alguien decía: “Bueno, pues dicen los de allá arriba, o dice el cura: ‘es que si trabajas vas a conseguir dinero y un día vas a ser rico’. Pero siempre voy a ser moreno, siempre voy a ser indígena, eso cómo me lo quito”. Entonces, en mucha gente le ponían la vergüenza de ser como es.

Y hay una historia muy triste, de una muchacha que era morena, que tanto la burlaban porque era india… —ustedes a lo mejor lo saben, yo creo que sí— ¿A poco no era un insulto decir pinche indio, pinche india pata rajada? Era un insulto, pues. Y entonces esta mujer tenía tanta vergüenza, que se pinta con cal la piel, para que se le blanquee. Pues se le quema. Ustedes saben, si le cae cal, se quema. Entonces, cuando le pregunta su familia: —Oye ¿qué te pasó? —No pues que quise ser blanca, porque si soy morena me desprecian y me humillan.

Así está la historia, desde hace 500 años. Hace 500 años no importa que color eres, porque todos estamos prietos, pues. Pero, tras que llegan los españoles, que además llegó que eran blancos. Y entonces, esos traían el dominio y dominan a los indígenas, que son morenos, y entonces parece que el color es el que manda. Parece que ser moreno es ser pobre, y ser blanco es ser rico. Ya vimos que no es cierto. Que hay blancos que están bien jodidos, y hay morenos que son unos hijos de la chingada, que están allá arriba ganando un chingo de dinero ¿no? Podemos ver, pues. Y aunque se ponen bien trajeados y todo, pues son prietos. Ni modo, dónde se van a pintar, pues. Y hay güeros que no cobran por ser güeros. Llegó así su color de su piel y ni modo, pero están igual de jodidos que cualquiera ¿no?

Pero allá en Chiapas el ser indígena era lo peor del mundo. Antes, estoy hablando de hace 22 años. Y entonces, llegamos un grupo de compañeros y compañeras que vamos a hacer la revolución y nosotros nos vamos a alzar en armas y, entonces, todo el pueblo nos va a seguir. Entonces, nos vamos a la montaña, pero nadie nos hace caso. Ahí no crean que hay cámaras, ni hay micrófonos, ni se junta la gente. Éramos seis, compañeros y compañeras. Ahí estamos batallando con la diarrea, la calentura. Estamos comiendo culebra, tlacuache, lo que encontramos pues para comer. Pero estamos pensando que un día va a llegar que vamos a poder hablar con nuestro pueblo y organizarlo.

Y en los pueblos zapatistas —que todavía no son zapatistas— está esto de que como campesinos los chinga el coyote. Allá le decimos coyote, no se aquí como le dicen al intermediario. También coyote. Ustedes tienen su cosecha como campesinos, y no van y la venden al precio que les costó para poder vivir, sino que hay un coyote, un intermediario, que les dice: —No, yo te pago tanto—. Y él la lleva a la central de abastos y ahí la vende. Si quieren vender por su propia cuenta no los dejan. Dice el gobierno: —No, tú eres comerciante informal, de la calle. No tienes derecho, no puedes ponerte en la calle—. Por eso están chingando a los compañeros del “Belisario Domínguez”, o a los compañeros de “La Pulga”. Dicen: —no ni madres, aquí esos son puestitos, esos no sirven—.
Entonces, fíjense lo que pasaba allá. Allá nosotros no tenemos nada. Sembrábamos maíz, frijol, tal vez un poco de calabacita y café. El café era el que vendíamos para poder tener la paga, el dinero. Por si alguien se enferma, para comprar calzones, medio fondo, prensa pelo, porta pechos, cosas pues de la ropa que se necesitan. Pero, no hay carreteras, sólo hay una carretera que entra, y los pueblos hay que caminar dos tres días. Entonces, como muchos pueblos campesinos, pues cuando hay que hacer la cosecha se junta la familia. No es que va uno solo, sino que va la mujer, el marido, los hijos. Aunque están chiquitos ¡Órale! Vamos a cortar el café y a prepararlo, a secarlo. Entonces, están todos trabajando. Juntan el café, lo ponen en unos costales que les dicen costales pergamino. Pesan como 50-60 kilos cada uno. Entonces, el que tiene bestia pues en la bestia, y el que no pues él es la bestia, en el lomo. Entonces, empiezan a arrear el café, 2-3 días de camino hasta donde llega el carro. Ya en la carretera, le pagan al chofer un poco de dinero para que los lleve a la cabecera municipal. En la cabecera municipal van a ir a tratar de vender su café a buen precio. Digamos un ejemplo, está pagando a 10 pesos el kilo de café. Pero ahí, a la entrada nada más, está el coyote. Uno no sabe castilla, no habla español. Lo para el coyote y le dice: —yo soy el gobierno, yo te voy a comprar tu café.

Pues el compañero, la compañera, no muy entiende porque no entiende español. Se baja y dice: —¿Cuánto traes? Vamos a pesarlo.
Y lo pesa y dice: —No pues no trae 50 kilos, trae 40 kilos nada más.
Y el compañero está viendo que está haciendo trampa porque él lo pesó. Sabe que pesa 50. Entonces, quiere alegar, pero alega en lengua. No le entienden o no le hacen caso.
El coyote le dice: —bueno, está bien, te voy a pagar 3 pesos el kilo.
El compañero con un poco de español dice: —10 pesos.
Dice: —no, 3 pesos, si no quieres, llévatelo.
Entonces, el compa dice: —puta, a poco me voy a regresar y luego lo voy a cargar y ¿qué voy a hacer con mi café ahí en mi casa? yo no me lo voy a tomar, es mucho. Y ¿qué le voy a decir a mi familia de que fui, llevé el café y ahora no tengo nada?… Ta bueno, dame los 3 pesos.

Te chingó. Y con esos 3 pesos llega en su idea de que está muy triste, esos 3 pesos por kilo, junta 150 o 200 pesos, y a la cantina, a tomarse trago. Y llega de regreso otra vez a su casa, después de muchos días, sin café y sin dinero.
—¿Qué te pasó viejo?
—No, pues pinche coyote me agarró…
—¿Y luego?
—Me lo tomé porque entró mucha tristeza en mi alma, y para curarme me eché el trago…

“Posh” le dicen allá, porque bromean los compañeros. Posh quiere decir en tzeltal medicina. Entonces, para no decir claro que están tomando trago, dicen es que fui a tomar la medicina. Y está echando puras cerveza ¿no?

Entonces está así esa historia. Si se enferman, compañeros, con trabajo hacen los tres días de camino, agarran el carro, llegan a la clínica del gobierno y no los reciben porque son indios. O les dan nada más una pastillita. Entonces, tanto gasto para salir, para que no te atiendan… Entonces la gente empieza a decir: no pues de balde voy a salir. Bueno, así está pues la historia. Y que lo burlan porque son indios, los explotan. Están los finqueros, que son como los terratenientes que obligan a la gente que se pone a trabajar ahí. Hay una finca ahí, que ya luego les quitamos a los ricos cuando nos alzamos en armas, donde les pagaban dos pesos al día por trabajar. Y no podían quedar ahí; estaba el finquero y ellos tenían que irse a su pueblo a vivir y cada día llegar a trabajar a las seis de la mañana y acababan a las seis de la tarde, doce horas de trabajo, por dos pesos al día.

Y así está la historia muy triste. Y una vez, estamos nosotros ahí en la montaña, como guerrilleros, y topamos a un compañero, que es como de la edad de los compañeros éstos. Antonio se llamaba, el viejo Antonio le decimos nosotros. Y pues nosotros no hay Ejército Zapatista, no se conoce, estamos escondidos.

Y entonces, él me dice: —¿Y tú quién eres?
Y yo le dije: —Soy ingeniero de Pemex, estoy viendo a ver si hay petróleo. ¿Y tú quién eres? — le digo yo—.
—Yo ando de cacería.

Pero los dos claro nos dimos cuenta que estamos echando mentiras. Él sabe que yo no soy ingeniero, y yo se que él no está de cacería. Entonces, ahí pues como que nos desconfiamos, porque ya ves cuando primero conoces a alguien como que no le tienes confianza. O sea como que le estás tomando la medida, a ver qué va a decir, cómo es su pensamiento. Nosotros decimos, falta ver cómo es el corazón de la gente. Lo tienes que conocer primero.

Pero, nos sentamos a platicar. Y él empezó a contar esto que les digo: cómo era la vida en los pueblos. Y yo le empecé a decir:

—¿Sabes qué? nosotros no somos de Pemex, en realidad nosotros somos guerrilleros del EZLN.
Y ya le empezamos a contar de Zapata, y de que hay que luchar, y que la tierra es de quien la trabaja y todo eso. Y ya nos empezamos a conocer y entonces él dice:

—Vamos a hablar con otros compañeros y compañeras. Pero no hables como hablas tú — dice — porque usas palabra muy dura, no te entendemos.

Nosotros decimos que el Estado, y que la crisis, y que la coyuntura y no sé qué tanto. Y él dice:

—¡Puta… eso no te va a entender nadie, pues! La gente es sencilla, entiende palabra sencilla y, además, tienes que aprender a hablar como nosotros, o sea tienes que aprender a hablar en la lengua maya, que es nuestra lengua.

Pues ni modo, se chingó Roma, y a aprender. Entonces ahí nosotros dijimos: bueno, pues ni modo tenemos que aprender. En lugar de que vamos a dirigir y a dar orden, o que vamos a enseñar, pues salió chueco. Ahora tenemos que aprender y tenemos que obedecer. Y también, tenemos que este compañero, en lugar de regañarnos, nos empezó a enseñar. Y ya, empezamos a llegar a los pueblos, pero muy poquito. Llegaban y se tenían que esconder, porque decían que nosotros éramos roba vacas. O sea que éramos maleantes, malosos. Teníamos que llegar de noche, a escondidas. Y reunirnos en una champita, en una casita, y ahí platicábamos. Cómo está la vida, cómo está la lucha, qué tenemos que hacer para organizarnos. Y entonces, el Ejército Zapatista crece. Éramos seis, y ya éramos doce. Había seis compañeros en los pueblos que nos ayudaban, y a escondidas nos llevaban tortilla, nos llevaban un poco de frijol, panela. Panela allá es como aquí el piloncillo. Lo hacen con la caña de azúcar y con eso endulzábamos el café, porque no hay azúcar.

Entonces, esos pocos compañeros se reunían y nos reuníamos en la montaña, a escondidas de todos. Y entonces, yo les decía:

—No, miren, van a ver que va a llegar un día en que un chingo de gente nos va a apoyar.
Y entonces, éstos se me quedaban viendo como diciendo: “¡puta, pues ya le hizo daño la panela! porque está loco, porque somos doce. Aquí estamos y dice que va a haber un momento en que seamos miles y miles”. Dicen:

—No pus ya el capitán —yo era capitán no era subcomandante—, no pues ya el capitán de plano ya lo picó la culebra y le hizo daño en la cabeza, porque ya está viendo cosas que no son —me decían

—. No, pus si ni siquiera la gente aquí que está también jodida nos apoya.
—No, pero va a llegar el día. Vamos a explicar, vamos a hablar.
Bueno, empiezan estos compañeros a hablar con otros y luego ya entra un pueblo completo. Y luego otro pueblo. Porque ahí, se empiezan a hablar entre familia. O sea, el señor le dice a la señora:

—Oye vieja, fíjate cómo está esto ¿qué estás pensando?
Y ya la señora le dice:
—Pus ‘ta bueno, a ver si dejas la borrachera y las pendejadas que estás haciendo para que te pongas a hacer algo de provecho.

Y luego al rato el tío, el primo, y entonces por la familia se empieza a crecer. Y luego ya hay un pueblo, y luego ese le habla a otro de otro pueblo. Y empieza a crecer, y al rato pues ya hay un buen tanto de pueblos.

Y entonces, estamos en una reunión y decimos:
—Bueno, ¿por qué luchamos? —pregunté yo, que era la plática que iba a dar—. ¿Por qué luchamos?

Pero, yo pensando que yo voy a contestar. Pero que no me dejan contestar. Y dicen:
—Nosotros luchamos porque nadie nos mande, porque nadie nos diga qué tenemos que hacer. Porque nadie viva a costa de nosotros, a costa de nuestro sufrimiento.

Y empiezan a decir así con su propia palabra. Y yo, el papel que traía, pues lo tiré, porque era pura palabra así dura. Y ellos lo estaban explicando mero como lo están viviendo. Entonces, nosotros decimos que al pueblo no le puedes explicar que está jodido, él sabe que está jodido. Y lo explica mejor que cualquiera. Y como lo explicaban en su propia palabra, con su propio modo, pues otros más entendían y otros más, y otros más, y otros más.

Entonces, nosotros les preguntamos:
—Bueno, ¿cuál es el problema aquí?
—Bueno —dicen—, oye Capitán pues la problema… (porque así usan la lengua; cuando termina con “a” dicen que es la, y cuando tiene “s” es plural. Entonces decían que yo no era Marcos, porque quiere decir que hay muchos. Es Marco sólo uno, pues. Y cuando es “a”, como mapa y problema, es la problema, la mapa) la problema que tenemos aquí es que nos quiere desalojar el gobierno.
—¿Cómo?

—Sí, es que quiere que estas tierras, que es la Selva Lacandona, que no podemos vivir aquí. Y además los finqueros tienen guardias blancas —o sea paramilitares—. Entonces cuando nos organizamos para protestar, llegan los pistoleros. (Así como en las películas de los Almada, que llegan los pistoleros y ¡órale, jijos de la chingada! Así allá, pero no era película, era de verdad). Entonces, pus nosotros queremos aprender a usar las armas para defendernos, para que no nos van a chingar.

—¡Órale, empezamos pues!

Y primero, pues están los jóvenes aprendiendo a ser milicianos. Luego, los viejitos dicen “yo también quiero aprender”. Y les decíamos, oiga pero usted ya nomás está más p’allá que p’acá. “No, ni madre, yo también quiero aprender”. Y al rato la ñora llega con el niño, así terciado, en el reboso meten al chamaco como si fuera un costal. Y ahí llegan y agarran un palo… “Yo también quiero aprender”. Y al rato, todos, hasta los chuchos, los perros, están haciendo sus ejercicios para aprender, para pelear, para defenderse de los ricos. Pero ahí nadie se está dando cuenta compañeros. Como ahí no llega nada, todo eso está pasando, pero ya es un pueblo, ya es otro, ya es un chingo de pueblos y nadie mira qué está pasando. Porque todos están viendo la televisión; todos están viendo que si Salinas de Gortari, que qué chingón es, y no sé qué madre. Y allá pues nadie se acuerda. Entonces empieza a crecer más y más el EZLN con puros pueblos. Pero todavía no hace nada, todavía no se da a conocer.

Y entonces, hay unas elecciones ahí en Chiapas. Y entonces, ahí gana el PRI, con 110 por ciento de los votos. O sea tuvo más votos que la gente que había ahí. Pero no les dio vergüenza. Dijeron “¡pues ya ganamos! ¡Ay, se nos pasó la mano! Pero, ni modo ¿no?” Entonces, todos dicen: “no, en Chiapas la gente está bien jodida, pero ahí no va a pasar nada. Siempre gana el PRI, ahí la gente es muy pendeja —decían—, porque el PRI los tiene jodidos y votan por el PRI”. Pero nadie iba a ver qué es lo que hacían. Yo les voy a contar qué es lo que hacían. ¿Acaso van las cajas para los pueblos, para llenarlas? Se juntan en el palacio municipal y a los maestros les dicen: “una torta y un refresco al que se ponga aquí a llenar las boletas”. Y ya llegaban los maestros y están tomando torta y un refresco, pero teporocho. O sea al refresco le echaban alcohol. Y están contentos tomando la coca, el orange. Pero, tras que tiene trago. Entonces, se ponen a llenar las boletas, y como ya están medio pedos, pus se les pasa la cuenta y llenan de más.

Pero en las comunidades nadie sabe quién es presidente de la República, quién es gobernador, quién es presidente municipal. Nadie sabe nada, porque nadie llega allá. Nada más llegan los coyotes, a comprar el ganado y el café, y se van. Y nadie llega, no llega el gobierno ni nadie. ¿Quién sí llegaba? La Iglesia. Llegaban los curas, que sí están luchando con el pueblo, y hablaban de que hay que organizarse, pero organizarse así para pedir proyectos. Y entonces, se organiza un grupo de indígenas y piden proyectos. Hacen lo que hacen todos los campesinos en el país: mandan comisión, que vaya a Reforma Agraria, para que den los papeles. Que vaya a Seguridad para que le den dinero para los proyectos. Y ahí están, vuelta y vuelta, compañeros. A lo mejor ustedes conocen esa historia; no los reciben los del gobierno. Les dicen: “date otra vuelta”, o les reciben el papel pero no les contestan. Y una y otra vez. La gente empieza a decir: “no pues es que el gobierno no da. Pero, además, se burla de nosotros porque somos indios”. Porque ellos ven que llega alguien trajeado, con su saco y su corbata, y rápido el gobierno lo pasa. Pero llegan ellos así con huaraches, o descalzos o bota de hule —que es lo que se usa allá—, y ni lo reciben. Ni siquiera lo dejan pasar, aunque está lloviendo —allá llueve mucho en estos meses—, ahí lo tienen en la calle esperando, y no lo reciben. Dos, tres días y no lo reciben. Cuando lo reciben, dicen: “bueno, pus ahí lo voy a ver, date otra vuelta dentro de un mes”. Y ahí va otra vez el compañero de regreso de la comisión, con las manos vacías.

Entonces, esos compañeros empiezan a platicar, y dicen:
—No, pues ese no es camino. Los de allá arriba no nos oyen. No nos hacen caso, nada más cuando nos quieren chingar.
Entonces, otros compañeros que sí saben de zapatistas, les dicen:
—Éntrate en la lucha.

Para esto, pues, ya están creciendo más y más. Pero los que antes pensaban que se podía pidiéndole al gobierno ya se empiezan a convencer que no, que no se puede. De ahí lo que pasa es que de pronto entran dos compañeras indígenas al EZLN, como insurgentas, como guerrilleras. Pero son compañeras indígenas. Entonces, cuando vamos a un pueblo a dar plática, las otras mujeres se dan cuenta y empieza la bulla —ya ven cómo se ponen a hablar, de por sí ¿verdad? cuando están mal hablando de los hombres—. Dicen: “bueno ¿por qué hay mujeres, y tienen arma?” Se supone que allá las mujeres nada… El petate y el metate bien calientes. O sea sólo sirven para hacer de comer y para hacer niños, y ya. No la tomaban en cuenta. Incluso, si tú te quieres casar con una muchacha ¿acaso le vas a enamorar? Vas y te arreglas con el papá y le dices: “¿cuánto?, porque yo quiero a tu hija”. Y entonces, la muchacha sólo conocía a su marido ya mero en la noche, cuando pasa lo que pasa. Yo ya no me acuerdo, porque ya estoy muy viejo, pero algo pasa en ese momento. Porque luego salen muy contentos los dos, ya no me acuerdo qué. Y luego ya se pasan las noches peleando, después de esa primera noche. Pero, en esa noche no pelean, o sí, pero de otra forma.

Bueno, entonces lo que está pasando es que están todas las comunidades jodidas. Pero, dentro de esas comunidades, las mujeres están todavía más jodidas. Porque como quiera el varón es el que sale a comisión, o sale a vender. Y la mujer pues no conoce ni la cabecera municipal donde vive. O sea, conoce su pueblo y tal vez un pueblo cercano. Los pueblos son chiquitos allá. Los pueblos nuestros son como de 40 o 50 familias. Son 40 o 50 casitas. Hay una iglesia, una ermita le dicen, que es donde van a rezar los domingos. Y una cancha de básquetbol, porque les gusta mucho el básquetbol. ¿Acaso les gustaba el fútbol? el fútbol lo metimos nosotros; era puro básquetbol. Y esa cancha de básquetbol pues no tenía tablero ni aro. O sea no se podía jugar básquetbol, pero el gobierno había dicho que ahí hay una cancha de básquetbol, y había salido el presidente en la televisión diciendo: “En Chiapas, hemos hecho mil canchas de básquetbol” ¿Y cuál? el tablero era uno que decía cocacola. Y el aro nunca llegó, entonces, nomás estaba el tablero. Y entonces los compas hacían con bejuco, con ramas, un aro, y lo ponían y con ese jugaban básquetbol. Con una pelota de plástico que no era de básquetbol. Así pues, está jodido.

Entonces, las mujeres están hechas a un lado. No hay escuela, aunque el gobierno dice que hay escuela. Y los niños y niñas, desde que están chiquitos, ya en cuanto levantan un poco del suelo, tienen que chambear. Hay que ir por la leña, hay que moler el maíz, hay que ir a tapiscar, hay que ir a cortar el café; y así crecen. Allá no había niñez. O sea los niños a los 6, 7, 8 años a chambear, y antes pus a juntar lombrices. Entonces, las mujeres del pueblo, las mujeres grandes ya de edad, empiezan a ver que hay mujeres también en el EZLN. Y que además mandan, porque ven que da una orden y los hombres que es su tropa la obedecen. Y dicen:

—¡En la madre! A mí no me obedecen ni mis hijos. Y ésta es una chamaquita, y yo que ya soy de juicio —así dicen, cuando alguien ya tiene edad es de juicio—, no me obedecen ni las gallinas.
Entonces empiezan a hablar aparte con las compañeras. Y empiezan a preguntar:
—Oye, ¿tú por qué estás ahí?
Y entonces, empiezan a contar la historia de todas ellas:
—Yo en mi pueblo, ¿qué iba a hacer? Me iban a obligar a que me casara. Me iba a tocar un marido borracho, me iban a pegar, nunca iba a aprender nada. Entonces, mejor le dije a mi papa: “Yo me quiero ir allá con los compañeros”.
No decían ni insurgentes, ni zapatistas, decían me voy con los compañeros.
—Y, ¿cómo te va, está mucho la chinga?
—No pues yo aquí me enseñan a leer y a escribir. Me enseñan pues algo de la medicina. Y si hago bien los trabajos, pues me toca ser mando. Y aquí no importa si eres hombre o mujer.
No es cierto, sí importa, en la noche importa mucho. Pero, en el día no importa pues. Y dicen:
—Pero ¿cómo está aquí?
—No pues es que aquí también los hombres tienen que cocinar.
—¡Órale! —dicen las señoras—. ¿A poco también los machetes tienen que cocinar (no los machetes de Atenco, los machetes los machos, los hombres pues). A poco se ponen a tortear y a hacer el fogón? Y dicen:
—Sí.
—Y ¿por qué?
—Pues porque es orden ¿acaso es su gusto? O sea, no lo hacen porque quieren, sino porque los obligan, porque tiene que ser parejo.
—Pero a la hora de la cacería y eso ¿sólo van los hombres?
—No, también las mujeres.

Entonces, se empiezan a dar cuenta que hay otras cosas. Y empiezan a decir: “nosotros queremos que así tiene que ser también aquí abajo”. Y entonces, empiezan a pelear con el marido, pero ya no porque le está viendo las nalgas a la vecina, sino empiezan a pelear porque dicen: “bueno, ¿y yo por qué no participo en la asamblea?” Entonces empiezan a hacer bulla y a hacer desmadre y hasta que consiguen que sí, que en la asamblea ya pueden ir y pueden participar. Y ya se empieza a ver que en las asambleas —ora sí, no sé porqué, pporque desde nuestra madre Eva tenemos ese problema, pero resulta que las mujeres tienen más juicio en las propuestas—, entonces, cuando hay un problema —una problema pues— las compañeras son las que dicen: “no, pues vamos a buscarle” y ya todos dicen: “¡Ah pues sí, es por este lado donde hay que hacer!”

Entonces empieza a crecer una organización adentro. Pero ahí tienen ustedes compañeros que llega la desgracia de que llega este cabrón de Salinas de Gortari y hace su trampa —su fraude así como el que hizo ahorita Calderón—, y entonces se mete en la presidencia y dice: “Se acabó la tierra, ya no hay reparto agrario y vamos a cambiar el artículo 27 —que es el que dice lo de la tierra— para que ahora sí se puede vender y comprar la tierra”. Antes no se podía. La tierra ejidal o la tierra comunal no se puede vender ni comprar, está jodida o está buena, pero esa es tu tierra, nadie te la puede quitar; aunque tú digas: “es que la quiero vender”. No puedes, está prohibido.

Y entonces Salinas de Gortari dice: “No, ya se va a poder, porque los campesinos en México son libres, entonces tienen que ser también libre de vender o comprar tierra”. Y empieza a echar su mentira compañeros, porque empieza a decir: “es que un campesino que ahorita tiene 20 hectáreas —que es su dotación ejidal—, como ahora ya está libre puede comprar otras 20 y va a tener 40”. Entonces le empieza a decir a los ejidatarios: “ya vas a poder ser pequeño propietario, ranchero, y si juntas tu dinerito vas a juntar mil hectáreas, vas a ser terrateniente”. Pero no dice que también se puede vender.

Entonces, lo que empieza a hacer el gobierno es que empieza a presionar a los campesinos para que vendan la tierra porque ya es legal, antes era ilegal. Pero los compañeros allá nuestros no tenían tierra; ahora sí que los niños empiezan a crecer, se hacen jóvenes y ya no hay tierra porque van a Reforma Agraria y les dicen: “no, ya no hay tierra”.

Pero nosotros estamos viendo que ahí está la tierra, la buena tierra, la tienen los finqueros, miles de hectáreas, mientras los pueblos están batallando con 20 hectáreas. Ustedes los que son ejidatarios… Yo el otro día que vine, la primera vez, me enseñaron la tierra; puro plan decimos nosotros, está plano pues. A nosotros nos habían dado el puro cerro, así empinado y pura piedra, entonces olvídate que el tractor, olvídate siquiera que el arado, con una pinche vara que le decimos la coa haces un hoyo y pones el maíz, y así va. Entonces, cuando ves las milpas allá, las ves tendidas en el cerro y bien chuecas, es así porque según como va la piedra así te vas moviendo. Y ¿qué maíz se va a dar entre la piedra? bien poquito se da. Una hectárea: media tonelada de maíz y te fue bien. Y sólo una vez al año, no puedes hacer torna milpa, que es que siembres dos veces al año. Pero nosotros estamos viendo que la aplanada, donde está la buena tierra y donde hay agua, es del finquero y el gobierno está diciendo “ya no hay tierra” y yo estoy viendo pues si ahí está la tierra. Y ¿cómo es posible que mucha tierra la tenga nada más uno y nosotros, que somos un chingo, tenemos poca tierra y mala? Entonces empiezan —así como cuando tienen lombrices en la cola que le empieza a hacer a uno así—en el pueblo a decir: “no pues es que eso no está bueno y no está bueno”.

—No pero es que los gobiernos son muy poderosos y no podemos protestar, no pues vamos a sacar comisión.
—No, eso ya lo probamos muchos años, de balde vamos a ir a gastar el dinero a Tuxtla si el pinche gobierno no nos va a recibir…

Pues como quiera ahí se aguantan ¿no? con la pobreza ¿no?
Pero entonces viene una desgracia, de que empieza a haber muchas enfermedades de niños y como no hay la paga, no hay dinero porque el café no se paga bien y en las ciudades no atienden a los indios, entonces muchos niños se empiezan a morir, muchos, como si fuera una guerra, miles. Entonces, ahí el niño no llegaba a los 5 años. Desde que nació hasta los 4 años se muere: de diarrea, de calentura, de quién sabe qué, porque ni siquiera había quien nos dijera de qué tenía la enfermedad…

Y pues uno dice que la gente dice: “pues ni modo, Dios lo dijo, es su voluntad de Dios”. Pero las compañeras dijeron:
—¡Ni madres, qué voluntad de Dios! La voluntad de Dios no es que nos muramos los pobres; la voluntad de Dios es que vamos a vivir bien.
Y empiezan a presionar, dicen:
—No, es que tenemos que hacer algo. No podemos estar pariendo hijos para que se mueran. Nosotros estamos orgullosos de ser indígenas, queremos ser indígenas y estamos construyendo esto para que la gente viva bien.

Y entonces empieza a hacerse la bulla de que ya hay que hacer algo y entonces ya nos llaman a nosotros, o sea al EZLN, a los insurgentes y nos dicen:
—¡Llegó la hora, tenemos que hacer algo.

Entonces yo ya les digo:
—No, no chinguen, la correlación de fuerzas no nos favorece, porque está Salinas, todos lo quieren mucho —ahorita ya nadie se acuerda pero en esa época decían que Salinas era lo más chingón del mundo—, el ejército está muy poderoso y ya las revoluciones en el mundo se desmayaron. No, nos van a chingar.

Y entonces ya me dicen:
—No, pues es que esa no es la problema, la problema es que si no hacemos algo, de por sí nos van a chingar pero nadie se va a dar cuenta y además lo que estamos pidiendo es justo, ¿acaso le queremos quitar a otro? Esta es nuestra tierra y la merecemos, éste es nuestro color y estamos orgullosos, ésta es nuestra lengua y estamos orgullosos y es nuestra cultura. Entonces, ni modo, a ver cómo le haces pero tenemos que pelear.

Y empezamos a organizarnos y empezamos pues el 1 de enero de 94. Ya esa parte ustedes ya la conocen ¿no? Pero esta otra parte de cómo empezó, no. No la conocían. Y empezó de por sí como empezaron ustedes compañeros. Ustedes saben que cuando se hizo el movimiento de hace 4 años, que entraron todos los pueblos, no se tocó la campana y rápido llegaron todos los pueblos. Empezó antes, con un pequeño grupo que se reunió y empezó a ver el problema, se enteraron y luego ese habló con otro y con otro y entonces ya creció el movimiento y, entonces sí, ya pudieron derrotar al mal gobierno.

Según nosotros en los últimos gobiernos hay tres cosas que han chingado al gobierno. Al gobierno de Salinas lo chingó el EZLN; al gobierno de Zedillo lo chingó la huelga estudiantil de la UNAM y al gobierno de Fox lo chingó el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra. O sea, esos grandes gobiernos tuvieron tres derrotas, que no se hace bulla —porque así son los malos gobiernos, o sea, que no van a contar esa historia—, pero si nosotros contamos la historia de los tres últimos gobiernos, por abajo, vamos a encontrar: EZLN, movimiento estudiantil, Atenco. Esa es la verdad. Pero, en cambio, si nos cuentan la historia en la escuela va a decir: fue Salinas, Zedillo, Fox.

Y es esto que les digo: que nos cuentan cómo va arriba para que nos olvidemos cómo va abajo. Porque si nos miramos cómo estamos abajo, entonces, nos vamos a dar cuenta: pues que, en realidad, las cosas chingonas las hace gente como nosotros compañeros, no las hace gente con corbata ni saco, ni gente que tiene estudios, ni que sabe hablar muy bien, ni que está muy bonito. No es cierto, las cosas que realmente cambian en los pueblos, las hace la gente normal, humilde, sencilla; que a lo mejor no puede ni hablar bien en un micrófono, pero sabe explicar bien y tiene firme su corazón.

Cuando nosotros empezamos a hacer la lucha dijimos: “vamos a hacer la lucha para que nos reconozcan como pueblos indios, vamos a pedirle al gobierno, vamos hacer un gran movimiento para que los políticos se dan cuenta de esto”. Y entonces compañeros, en 2001, antes de su movimiento, pues se da esta traición muy grande de los políticos, todos, como dijo el compañero Sergio: todos los partidos políticos se pusieron de acuerdo para decir: “para mí, tú sigues siendo un pinche indio, te voy a dar una limosna; sólo puedes vender en la calle tus naranjas y hasta que llegue la tira, la policía, para correrte, pero para mí no eres un ser humano, a menos, que te cambies el color, que te hagas otro cuerpo, que olvides tu lengua, que olvides tu cultura, o sea que te hagas como yo”. Dice el gobierno…

Entonces, nosotros dijimos: “¡uta madre! pinches políticos de plano no entienden, pero ya la regamos porque, pues ¿por qué les creímos? ¿Por qué creímos que a lo mejor si tienen bueno su corazón y tiene bueno su pensamiento? ¿y ahora qué hacemos?”
Entonces los compañeros dicen:

—Es que tenemos que buscar a gente como nosotros.
—Pero no nos van hacer caso, nos tienen miedo porque tenemos pasamontañas y tenemos armas. Tiene miedo de que a lo mejor los vamos a llamar a la guerra.
Dicen:
—No, hay mucha gente que está luchando.
Entonces me dicen:
—Atenco —me dicen—. Ponte a verlos a los compas esos de Atenco, fíjate, no están armados, están organizados y son como nosotros, ya vimos las fotos.

Porque luego a veces llegan los periódicos allá. Y compañeros ustedes, muchos de ustedes no han podido ir a comunidad indígena, zapatista, pero si van lo van a dar cuenta y si no van, créanme, es gente igual que ustedes, igual. Y sí, hay unos güeritos, pero es gente jodida, y es gente humilde. Y si ustedes hablan con ellos van a decir: “no pues éste es igual que yo, nomás que a veces se pone un pasamontañas, pero es igual que yo”. Entonces los compañeros los vieron a ustedes y vieron su lucha. Porque dicen:
—No pues es que si vemos la televisión, ya sabemos lo que van a decir, porque de por sí de los zapatistas dicen muchas mentiras. Nosotros decimos, no pues de esos de Atenco también están diciendo muchas mentiras.
Entonces nos mandaron un video de su lucha. Entonces lo vieron los compañeros: ¡uta bien contentos! Decían:
—Esos son…
Porque los compañeros cuando ven película: el malo es gobierno —aunque sea el que sea— y el bueno es zapatista —aunque sea otra cosa. Entonces decían:
—No pues es que esos son zapatistas.
Yo les digo:
—No, es que esos son de Atenco —todavía no se llamaban Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra.
—No, pero son igual que nosotros, están luchando. Y mira: y es gente así como nosotros, no es así que están grandotes y bien fuertes. Son gente pues como nosotros pero están bien decididas. Y las señoras son igual que las señoras nuestras son así pues, normales.
Entonces dicen:
—Esos compañeros son los que hay que hablar, esos están demostrando que las cosas se conquistan con el pueblo organizado, investiga pues de eso.
Entonces ya investigamos y decimos:
—No pues es que empezaron igual: o sea, empezaron unos poquitos, empezaron a hablar con otros; a algunos les da miedo y se van, luego regresan, pero siempre hay como un grupo que se mantiene firme.
Y dicen:
—Esos son.
Y entonces se da que se da su gran movimiento y que lo chingan al Fox. ¡Uta! A nosotros no dio mucha alegría. Dijimos:
—Órale, de eso se trata.
Porque nosotros sabíamos cómo había empezado todo; no empezó con un gran movimiento, sino que empezó con un pequeño movimiento.

Miren compañeros y compañeras ejidatarios, pequeños comerciantes de Atenco: la gente allá afuera los quiere un chingo, casi tanto como los queremos los zapatistas. Los admiran, nunca lo van a ver en las noticias ni en el periódico. Pero que estos compañeros de Italia y de Grecia estén aquí, es por su lucha. Un pueblo que no lucha nadie lo pela. Ustedes vayan a un pueblo priísta y pregúntenles: —Oigan, ¿aquí vienen de Italia y de Grecia?
—¿Qué es eso? —van a decir—.
—Italia es una marca de pantalones ¿no?
—No, son unos que viven…
—¿Dónde?
—No sé pero está lejos…
(Ahorita que les platiquen donde queda Italia, Grecia queda todavía más lejos ¿no?)

—No pues es que a nuestro pueblo llegaron y ahí dicen que la lucha y no sé qué…
Y les voy a contar lo que decía la finada Comandanta Ramona. Ramona era pequeña comerciante, vendía en la calle, ¿saben qué vendía? Pulseras, como ésta, las tejía. Nunca habló español bien, apenas decía su nombre y nunca fue a la escuela y era la Comandanta Ramona y la veían en la calle, pues “pinche india” ¿no? Entonces, cuando llega a la ciudad —porque es la primera zapatista que sale, no es Marcos, la primera que sale es una mujer indígena, que es Ramona—, ya luego le preguntan: Y ¿cómo ves esto?, que no sé qué…

—No pues yo no entiendo porque la gente me quiere tanto —porque era un chingo de gente que decía “¡Ramona, Ramona!”—, ¡puta madre! viera que les puedo vender las pulseritas, pues saco una buena paga, a toda esta gente que esta aquí ¿no? Y yo entendí —nos decía a nosotros— que no era a Ramona, porque ni siquiera me veían la cara pues, nomás veían que estoy chiquita. Yo entendía que estaban saludando a nuestros pueblos.

Miren: nosotros como zapatistas, y yo en lo personal, tenemos un cariño especial por Ignacio del Valle, y no por él, sino por lo que el representaba de ustedes. Y así como ustedes, o él, tenían aprecio por Marcos, no por la persona de Marcos sino porque representaba a los pueblos, nosotros, en Nacho del Valle los veíamos a ustedes, lo vemos todavía como ustedes. Porque ahorita están diciendo que es un gran malvado y no sé qué, pero nosotros lo escuchamos hablar y es bien sencillo y bien bromista. Y yo me acuerdo que llegaba así a las reuniones chiquitas y él llegaba y su palabra era bien entendida porque hablaba bien sencillo, no buscaba palabras —habla pues, porque no está finado, está en la cárcel y lo vamos a sacar—, pero nosotros decimos: ese compañero está representando a un pueblo. En el momento en que el pueblo no esté, pues no existe; así como si no están las comunidades zapatistas no existe Marcos.

Entonces, para nosotros, Ignacio del Valle, luchar por su libertad, por la libertad de Galindo, la libertad de Felipe, es como si estuviéramos luchando por la libertad de ustedes. Y es como nosotros los zapatistas les estamos diciendo: gracias. Gracias Atenco porque existes; gracias Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra porque te mantienes, porque naciste. Porque la gente que forma el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra pudo haber dicho: “no, a la chingada, yo sí vendo mi tierra y gano una buena paga y pongo un puesto en la Merced o me compro una casa”, o lo que sea. Y no, la gente del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra escogió luchar, los hombres y las mujeres. Y a la hora que escogieron esto que soy, soy campesino, este es mi machete y ahora es mi símbolo de lucha, nosotros decimos: ¡uta! ¡qué chingón que existen ustedes compañeros!

Entonces, lo menos que podemos hacer nosotros es decirles gracias de cada momento. A veces podemos venir, como hoy, a decirles y a hablar así; a veces no se puede, porque es el templete y es mucha bulla y se suben y que si uno habla y el que oyó, oyó, pero ni siquiera podemos verlo así. Pero así como estamos platicando es como platicamos allá, no es en grandes manifestaciones y todo eso. Entonces, el mensaje que traigo de las comunidades zapatistas y de los comandantes y comandantas que ya pronto van a venir aquí a hablar con ustedes —como parte del EZLN y de La Otra Campaña— es decirles: gracias. Gracias por Nacho, gracias por Felipe, por Galindo, por los demás presos, por su historia, por el aniversario que ahora tienen y por que se mantengan con la misma fuerza y lucha que nos demuestran. No importa que nadie allá arriba nos esté viendo porque abajo si lo están viendo. Entonces, yo no sé si ustedes saben dónde queda Japón —yo no sé, lo veo en el mapa pero nunca he ido—, pero ahí en Japón está el nombre de Atenco y de libertad.

Y a lo mejor aquí no se ve, en la calle, a lo mejor aquí nomás se ve cuando pasan los pinches judiciales y los de seguridad pública que manda Peña Nieto a chingar a la gente y dicen: “puta, pues estamos muy poquitos, ellos son muy poderosos”. Pero si levantan la mirada van a ver a esos compañeros de Italia del Ya Basta, a los compañeros de Grecia de Una Escuela para Chiapas y a otros compañeros que no pueden venir —porque así como no pueden venir los compañeros zapatistas que están en la comunidad, porque no hay la paga para traerlos, hay mucha gente en otros países que no puede venir— pero los quieren. Los quieren y su forma de decir “los quiero compañeros de Atenco es yo aquí voy a protestar, voy a pedir que los liberen”.

Nacho, Felipe, Galindo van a salir de la cárcel un día, a lo mejor tardan, a lo mejor es rápido, pero van a salir y los vamos a sacar. Y cada día parece que no, parece: “¡chin! ya pasó otro día y no; ¡chin! ya pasó otro día y están allá arriba hablando de otras cosas”. Pero va a llegar ese día, como llegó el julio de Atenco hace 4 años, como llegó el primero de enero del 94 para los zapatistas, como llegó La Otra Campaña… Porque la hora de abajo no suena fuerte, suena quedito y sólo el que está abajo la escucha; los que están arriba no.

Y todo este dolor que tenemos por nuestros presos, por lo que pasamos, es compartido por mucha gente de abajo que no la vemos, pero que está con nosotros. Y un día, ojalá los conozcan, y van a escuchar que les dicen que los quieren con cariño bueno. A lo mejor no les van a entender porque van a hablar en italiano —que es muy otro—, en griego —que es todavía peor, no se entiende nada—, en japonés —que puta, tienes que leer al revés—, pero aunque no entiendan la palabra ustedes van a sentir este sentimiento de cariño. Y van a decir lo que yo les voy a decir ahorita: éste es cariño de compañeros. Porque a tu mamá o a tu hijo, te chingaste, los tienes que querer porque es tu mamá y es tu hijo —aunque sea un cabrón pues—, pero al compañero escoges quererlo, y escoges porque luchó. Y ese cariño que la gente de todo el mundo siente por ustedes no se los regaló nadie: lo conquistaron luchando. Y lo conquistó la gente que está presa, y lo conquistaron ustedes que no han dejado de luchar y siguen levantando ese machete como lo que es: como la dignidad de los campesinos en México.

Nosotros veníamos a decirles esto, no venimos a decirles qué hay que hacer. El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra siempre ha sabido qué hacer y lo ha hecho bien. Lo que vayan a hacer nosotros lo apoyamos y no vamos a soltar lo de los presos hasta que salgan. Y ya que salgan, pues los vamos a saludar y seguirá la lucha como tiene que seguir; como de por sí va a seguir sin soltar lo de los presos de Atenco. Entonces, nosotros queríamos contarles esta historia, así, con palabras sencillas.

A lo mejor ustedes se acuerdan cómo nació el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, cómo los humillaban, cómo ahora les tienen miedo, cómo ahora la gente de muchas partes del mundo los voltea a ver… Y acuérdense cuando no eran nada, cuando eran un grupito o cuando eran individuo. Y yo estoy seguro que si, entonces, les hubiera dicho Nacho del Valle —a los poquitos que estaban reunidos: a Felipe, a Galindo, Heriberto, Adán…— les hubiera dicho: “¿saben qué? un día si nos hacen algo se van a movilizar gentes en 52 países”. Le hubieran dicho: “a este Nacho se le pasaron las chelas”. Y llegó…

Y en otras partes igual hace el gobierno: que mete a la cárcel a alguien y nadie ni siquiera se entera. Y a Atenco lo tocaron y en todas partes se levantaron y vamos a seguir levantando la misma voz exigiendo la libertad.

Gracias compañeros, gracias compañeras; a ver si no se aburrieron.


Sobre la alerta roja

Bueno, miren compañeros y compañeras. También así con palabras sencillas: Los zapatistas tenemos nuestro modo así de apoyar algo. Nosotros no apoyamos nada más de palabra. Es decir: “¡Ah, qué buena es tu lucha y te apoyamos!” y nos ponemos a hacer otra cosa.

Cuando los compañeros y compañeras estamos en alerta roja quiere decir que las tropas insurgentes se preparan para pelear si es que nos atacan. Y quiere decir también que las comunidades como que se ponen en huelga. Hagan de cuenta que un día llega alguien aquí a Atenco, y todos los comercios están cerrados. Entonces, le preguntan a la gente: “Oye, ¿por qué está cerrado?” “No pues es que el gobierno hizo una maldad en una comunidad zapatista”.
Entonces, la gente cuando llega allá a las comunidades, a los caracoles, a las Juntas de Buen Gobierno, está todo cerrado y pregunta “¿por qué?” Le dicen: “Es que a nuestros compañeros de Atenco los tienen presos, y estamos pidiendo que los liberen”. Entonces, esa gente que llega tiene que voltear a ver qué está pasando en Atenco.

Entonces, las cooperativas se cierran, todo lo que es comercio para afuera se cierra, sólo está lo que hay a lo interno de cada comunidad. Entonces, así están las tropas listas para pelear por si nos ataca el mal gobierno y las comunidades empiezan a protestar, como a hacer una huelga pues. Entonces, ahorita, si ustedes van a los caracoles que es ahí donde llega gente de todo el mundo, está todo cerrado. No están funcionando las cosas, las cooperativas, todo eso, lo que es hacia fuera. Y cuando la gente pregunta “¿por qué?”, decimos: “por Atenco”.

Es nuestra forma de hacer. No sale en la televisión, no sale en los periódicos. Ustedes no lo pueden ver. Pero, cuando los compañeros dicen: “nadie lo va a saber esto que vamos a hacer”. Los compañeros y compañeras dicen: “nosotros sí lo estamos sabiendo; nosotros sabemos que estamos haciendo esto por estos compañeros”.

Así como ustedes, si pasa algo allá, estamos seguros de que iban a hacer algo. A lo mejor lo sabíamos o no, pero ustedes van a saber que están haciendo algo. Y eso es como estamos haciendo las comunidades. Es difícil, porque significa que se cierran muchas cosas: contactos con gente que viene de todo el mundo. Pero algo tenemos que hacer y es nuestra forma de decir. Y ahorita que ya van a ser 3 meses —pues es todo mayo, junio, julio, ya se van a cumplir los 3 meses—, pues los compañeros dicen: “es la lucha”. Si antes lo hacíamos por nosotros mismos, ahora la palabra “compañero” y “compañera” es más grande. Entonces, los ejidatarios, los campesinos, los hombres y las mujeres de Atenco es como si fueran uno de nosotros. Eso es lo que estamos haciendo por nuestros compañeros. Como decía un compañero en una asamblea: “es que cuando le pegaron a Atenco, no le pegaron a Atenco, nos pegaron a nosotros, porque ya somos compañeros”. Igual así pensamos nosotros.

Entonces, eso es lo que es la alerta roja. Si alguien va para allá, no va a encontrar con quien hablar. No puede hablar con los comandantes, con las Juntas de Buen Gobierno, con los Municipios Autónomos. Siguen funcionando, pero nada más para adentro, ya no para afuera. Es nuestra forma de apoyarlos compañeros. Sí, es difícil, pero mucha gente del mundo está volteando a ver por eso. Si dicen: “no, que ya se solucione ese problema”. “Saquen a los presos”, decimos nosotros.


Más sobre la alerta roja

Bueno compañeros y compañeras, miren: siguen funcionando los servicios de educación y salud para adentro. Pero, por muy difícil que sea nuestra situación, es más difícil como está Nacho, Galindo y Felipe; están peor ellos que nosotros. Nosotros estamos en estas condiciones haciendo esto, pero no estamos tristes. Seguimos echando baile —y además estamos muy divertidos con el desmadre que tienen allá arriba los malos gobiernos—, estamos contentos que haya habido mucha solidaridad con Atenco, queremos que haya más. No estamos pues tristes y apenados por nuestra lucha. Nosotros pensamos que hay que hacerla. Pero sigue habiendo la atención médica y de educación para adentro. Lo que no hay es para afuera. O sea, no hay contactos con el exterior, pero sí, si alguien se enferma lo atienden nuestros promotores de salud, sigue habiendo clases en las escuelas de municipios autónomos. Sólo en donde se ve para afuera, ahí es donde está cerrado.

Eso es lo que les decimos compañeros. Más que pensar en cómo estamos nosotros, nosotros pensamos cómo estará Nacho, Felipe y Galindo. Y nosotros decimos no pues eso sí está todavía peor.

Gracias, compañeros y compañeras que nos escucharon la palabra. Nos vamos a retirar. Con permiso.

*Tomado de la página de Enlace Zapatista.